La guerra en Oriente Medio lleva las cuentas de Lufthansa a terreno negativo. El grupo alemán de aviación se ha anotado unas pérdidas de 542 millones de euros en el primer semestre de 2026, frente a los 127 millones de beneficio registrados en el mismo periodo de 2025, por el conflicto en Oriente Medio y el acelerón del precio del queroseno.. La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero obligó a la compañía a cancelar de forma temporal varias rutas hacia Oriente Medio, lo que, unido al encarecimiento del queroseno por el cierre del estrecho de Ormuz, ha lastrado las cuentas del grupo durante este primer semestre. No obstante, ese mismo conflicto tuvo un efecto positivo en la demanda de vuelos hacia otros destinos, según ha explicado la compañía.. El presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, ha explicado en una carta a los accionistas que «el desarrollo de los negocios del grupo Lufthansa estuvo marcado en el primer semestre de 2026 por una desafiante situación del mercado como consecuencia del conflicto en Oriente Medio». Spohr ha añadido que, pese a la fuerte demanda registrada en las rutas hacia África y Asia, el balance del semestre se vio deteriorado por los efectos de la guerra y por la huelga convocada por el sindicato de pilotos, que se tradujo en seis jornadas de paros en abril y que, según ha detallado la compañía, supuso una carga financiera de al menos 150 millones de euros.. El resultado antes de intereses e impuestos (Ebit) ajustado del Grupo Lufthansa en el primer semestre arrojó unas pérdidas de 229 millones de euros, frente al beneficio de 378 millones obtenido en los seis primeros meses de 2025. Por su parte, los ingresos de la compañía aumentaron un 8% en el periodo comprendido entre enero y junio de 2026, hasta los 19.887 millones. En el segundo trimestre, considerado aisladamente, Lufthansa sí logró beneficios: 123 millones de euros netos, aunque un 88% menos que en el mismo trimestre del año anterior, con un Ebit ajustado positivo de 383 millones de euros, un 56% menos que un año antes.. Según las estimaciones realizadas por la compañía hasta marzo, el aumento de los precios del queroseno le va a generar costes adicionales de 1.700 millones de euros en 2026. Solo en el segundo trimestre, el encarecimiento del combustible generó un sobrecoste de aproximadamente 750 millones de euros para el grupo, de los que más de 600 millones correspondieron a las aerolíneas de red. Lufthansa ha reiterado que, pese a esta situación, no prevé riesgo de agotamiento de combustible, aunque reconoce que el cierre del estrecho de Ormuz continúa suponiendo una carga sustancial para la estructura de costes del grupo.. El director financiero del grupo, Till Streichert, ha explicado que el segundo trimestre «estuvo marcado por unos costes de combustible excepcionalmente elevados y una mayor incertidumbre geopolítica», si bien ha destacado que la solidez de la demanda, el alza de los ingresos por pasajero y el buen comportamiento de la división de carga permitieron lograr un «resultado positivo». Streichert ha subrayado además que el balance del grupo se mantiene sólido, con una liquidez total de 10.700 millones de euros a finales de junio, en línea con el cierre de 2025, y una deuda financiera neta de 8.300 millones de euros.. El impacto de la guerra, no obstante, ha llevado al grupo a tener que rebajar sus previsiones para el conjunto del año. Mientras que en sus resultados del primer trimestre la compañía mantenía su previsión para el conjunto de 2026 de alcanzar un resultado operativo (Ebit ajustado) significativamente superior al del año anterior (1.960 millones de euros), en las cuentas del conjunto del semestre se ha visto obligada a rectificar.. «La creciente volatilidad de los precios del combustible en los últimos tiempos, así como los ciclos de reserva considerablemente más cortos en el negocio de las aerolíneas de pasajeros, dificultan cada vez más las previsiones. Por este motivo, ahora proyectamos un rango de ganancias anuales de entre 1.700 y 2.200 millones de euros en Ebit ajustado», señala el grupo en el comunicado, aunque defiende que si se alcanza el límite superior del rango previsto seguiría obteniendo un resultado superior al del año anterior.
La guerra en Oriente Medio lleva las cuentas de Lufthansa a terreno negativo. El grupo alemán de aviación se ha anotado unas pérdidas de 542 millones de euros en el primer semestre de 2026, frente a los 127 millones de beneficio registrados en el mismo periodo de 2025, por el conflicto en Oriente Medio y el acelerón del precio del queroseno.. La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero obligó a la compañía a cancelar de forma temporal varias rutas hacia Oriente Medio, lo que, unido al encarecimiento del queroseno por el cierre del estrecho de Ormuz, ha lastrado las cuentas del grupo durante este primer semestre. No obstante, ese mismo conflicto tuvo un efecto positivo en la demanda de vuelos hacia otros destinos, según ha explicado la compañía.. El presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, ha explicado en una carta a los accionistas que «el desarrollo de los negocios del grupo Lufthansa estuvo marcado en el primer semestre de 2026 por una desafiante situación del mercado como consecuencia del conflicto en Oriente Medio». Spohr ha añadido que, pese a la fuerte demanda registrada en las rutas hacia África y Asia, el balance del semestre se vio deteriorado por los efectos de la guerra y por la huelga convocada por el sindicato de pilotos, que se tradujo en seis jornadas de paros en abril y que, según ha detallado la compañía, supuso una carga financiera de al menos 150 millones de euros.. El resultado antes de intereses e impuestos (Ebit) ajustado del Grupo Lufthansa en el primer semestre arrojó unas pérdidas de 229 millones de euros, frente al beneficio de 378 millones obtenido en los seis primeros meses de 2025. Por su parte, los ingresos de la compañía aumentaron un 8% en el periodo comprendido entre enero y junio de 2026, hasta los 19.887 millones. En el segundo trimestre, considerado aisladamente, Lufthansa sí logró beneficios: 123 millones de euros netos, aunque un 88% menos que en el mismo trimestre del año anterior, con un Ebit ajustado positivo de 383 millones de euros, un 56% menos que un año antes.. Según las estimaciones realizadas por la compañía hasta marzo, el aumento de los precios del queroseno le va a generar costes adicionales de 1.700 millones de euros en 2026. Solo en el segundo trimestre, el encarecimiento del combustible generó un sobrecoste de aproximadamente 750 millones de euros para el grupo, de los que más de 600 millones correspondieron a las aerolíneas de red. Lufthansa ha reiterado que, pese a esta situación, no prevé riesgo de agotamiento de combustible, aunque reconoce que el cierre del estrecho de Ormuz continúa suponiendo una carga sustancial para la estructura de costes del grupo.. El director financiero del grupo, Till Streichert, ha explicado que el segundo trimestre «estuvo marcado por unos costes de combustible excepcionalmente elevados y una mayor incertidumbre geopolítica», si bien ha destacado que la solidez de la demanda, el alza de los ingresos por pasajero y el buen comportamiento de la división de carga permitieron lograr un «resultado positivo». Streichert ha subrayado además que el balance del grupo se mantiene sólido, con una liquidez total de 10.700 millones de euros a finales de junio, en línea con el cierre de 2025, y una deuda financiera neta de 8.300 millones de euros.. El impacto de la guerra, no obstante, ha llevado al grupo a tener que rebajar sus previsiones para el conjunto del año. Mientras que en sus resultados del primer trimestre la compañía mantenía su previsión para el conjunto de 2026 de alcanzar un resultado operativo (Ebit ajustado) significativamente superior al del año anterior (1.960 millones de euros), en las cuentas del conjunto del semestre se ha visto obligada a rectificar.. «La creciente volatilidad de los precios del combustible en los últimos tiempos, así como los ciclos de reserva considerablemente más cortos en el negocio de las aerolíneas de pasajeros, dificultan cada vez más las previsiones. Por este motivo, ahora proyectamos un rango de ganancias anuales de entre 1.700 y 2.200 millones de euros en Ebit ajustado», señala el grupo en el comunicado, aunque defiende que si se alcanza el límite superior del rango previsto seguiría obteniendo un resultado superior al del año anterior.
