Los autónomos gastarán de media hasta 288 euros más al mes en carburante que antes de comenzar la guerra de Irán. Así lo advertido la asociación de autónomos UPTA, que ha alertado de esta situación tendrá un efecto directo en el incremento de los costes de producción de miles de pequeños negocios. «En muchos casos, estos profesionales no podrán repercutir esta subida al consumidor final, lo que reducirá aún más sus márgenes y pondrá en riesgo la viabilidad de numerosas actividades».. Por ello, la organización ha reclamado medidas compensatorias inmediatas para miles de profesionales, que ven cómo el encarecimiento del combustible «continúa deteriorando cada día su rentabilidad y comprometiendo la estabilidad de sus negocios», ya que los trabajadores por cuenta propia ocupan en su mayoría sectores que «dependen de su vehículo para trabajar» -como panaderos, carpinteros, electricistas, repartidores, fontaneros o comerciantes de productos frescos-, que consumen de media dos depósitos de combustible a la semana, lo que supone un sobrecoste aproximado de casi 300 euros al mes respecto a la situación anterior.. Justo antes del comienzo del conflicto armado en Irán, el precio medio del gasóleo en las estaciones de servicio españolas se situaba en torno a 1,42 euros por litro, mientras que la gasolina alcanzaba los 1,52 euros. En la actualidad, el gasóleo ha escalado por encima de los 1,80 euros por litro y la gasolina hasta los 1,65 euros, lo que supone un importante aumento de los costes operativos para muchos profesionales. «Un trabajador que utiliza una furgoneta de pequeñas dimensiones con un depósito de 90 litros de gasóleo necesita ahora 36 euros más para llenar el depósito que antes del inicio del conflicto», apunta desde UPTA.. Por su parte, Uatae ha propuesto crear la figura del «autónomo vulnerable para proteger la continuidad de su actividad económica», en un contexto de «fuerte presión inflacionista». Según la organización de autónomos, la incertidumbre económica derivada de la escalada bélica en Oriente Próximo y sus efectos sobre los precios de la energía y los suministros «amenaza con agravar la situación de miles de trabajadores por cuenta propia» en España, especialmente aquellos con menores ingresos o menor capacidad para absorber el aumento de los costes. Esta propuesta parte de la constatación de que muchos autónomos sufren un doble impacto en contextos de crisis: por un lado, en su economía familiar y, por otro, en su actividad económica, de la que dependen sus ingresos. «Esta situación convierte al colectivo en uno de los eslabones más frágiles del tejido productivo ante subidas del coste de la energía, los combustibles o los suministros».
Los autónomos gastarán de media hasta 288 euros más al mes en carburante que antes de comenzar la guerra de Irán. Así lo advertido la asociación de autónomos UPTA, que ha alertado de esta situación tendrá un efecto directo en el incremento de los costes de producción de miles de pequeños negocios. «En muchos casos, estos profesionales no podrán repercutir esta subida al consumidor final, lo que reducirá aún más sus márgenes y pondrá en riesgo la viabilidad de numerosas actividades».. Por ello, la organización ha reclamado medidas compensatorias inmediatas para miles de profesionales, que ven cómo el encarecimiento del combustible «continúa deteriorando cada día su rentabilidad y comprometiendo la estabilidad de sus negocios», ya que los trabajadores por cuenta propia ocupan en su mayoría sectores que «dependen de su vehículo para trabajar» -como panaderos, carpinteros, electricistas, repartidores, fontaneros o comerciantes de productos frescos-, que consumen de media dos depósitos de combustible a la semana, lo que supone un sobrecoste aproximado de casi 300 euros al mes respecto a la situación anterior.. Justo antes del comienzo del conflicto armado en Irán, el precio medio del gasóleo en las estaciones de servicio españolas se situaba en torno a 1,42 euros por litro, mientras que la gasolina alcanzaba los 1,52 euros. En la actualidad, el gasóleo ha escalado por encima de los 1,80 euros por litro y la gasolina hasta los 1,65 euros, lo que supone un importante aumento de los costes operativos para muchos profesionales. «Un trabajador que utiliza una furgoneta de pequeñas dimensiones con un depósito de 90 litros de gasóleo necesita ahora 36 euros más para llenar el depósito que antes del inicio del conflicto», apunta desde UPTA.. Por su parte, Uatae ha propuesto crear la figura del «autónomo vulnerable para proteger la continuidad de su actividad económica», en un contexto de «fuerte presión inflacionista». Según la organización de autónomos, la incertidumbre económica derivada de la escalada bélica en Oriente Próximo y sus efectos sobre los precios de la energía y los suministros «amenaza con agravar la situación de miles de trabajadores por cuenta propia» en España, especialmente aquellos con menores ingresos o menor capacidad para absorber el aumento de los costes. Esta propuesta parte de la constatación de que muchos autónomos sufren un doble impacto en contextos de crisis: por un lado, en su economía familiar y, por otro, en su actividad económica, de la que dependen sus ingresos. «Esta situación convierte al colectivo en uno de los eslabones más frágiles del tejido productivo ante subidas del coste de la energía, los combustibles o los suministros».
