Tomar la decisión de abandonar un trabajo no siempre tiene las mismas consecuencias para el empleado. Presentar una baja voluntaria puede parecer la vía más sencilla cuando una persona está cansada de su empresa o quiere marcharse, pero existen situaciones en las que los incumplimientos del que está contratado pueden abrir la puerta a otra alternativa.. Sebastián Ramírez, abogado laboralista, se ha detenido unos segundos a dar detalles sobre esas alternativas ahora mencionadas y ha advertido sobre un error bastante cometido en este sentido.. «No presentes la baja voluntaria en tu trabajo, presenta el autodespido», señala Ramírez. El abogado explica que hay empleados que quieren marcharse de su empresa sin plantearse si existe algún incumplimiento que pueda justificar una extinción del contrato por voluntad del trabajador. En estos casos, la diferencia puede ser relevante a la hora de conservar determinados derechos económicos.. Cuándo puede existir una alternativa a la baja voluntaria. Ramírez distingue entre una situación normal y otra en la que la empresa no está cumpliendo correctamente con sus obligaciones. «Tienes que presentar la baja voluntaria cuando, por ejemplo, quieres cambiar a otro trabajo o estás simplemente cansado, pero no ocurre nada fuera de la normalidad», apunta.. El escenario cambia cuando existen incumplimientos graves por parte de la empresa. Entre los ejemplos que menciona están los retrasos en el pago del salario, que directamente no se abone la nómina o determinadas situaciones que dificulten al trabajador continuar desarrollando su actividad con normalidad.. El Estatuto de los Trabajadores contempla precisamente como causas para solicitar esta extinción la falta de pago o los retrasos continuados del salario, así como otros incumplimientos graves del empresario.. En estos supuestos, la alternativa conocida habitualmente como «autodespido» no equivale a presentar una baja voluntaria. Se trata de solicitar la extinción del contrato por voluntad del trabajador cuando existe una causa legal, y el artículo 50 del Estatuto establece que, si procede, la persona trabajadora tiene derecho a las indemnizaciones correspondientes al despido improcedente.. La diferencia económica para el trabajador. Esta es precisamente una de las razones por las que Ramírez recomienda no firmar una baja voluntaria sin analizar antes las circunstancias de la relación laboral. «Con el autodespido tendrás derecho a indemnización y también a subsidio por desempleo», asegura.. La legislación de Seguridad Social contempla como situación legal de desempleo la resolución voluntaria del trabajador en los supuestos previstos, entre otros, en el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores.. Por ello, la baja voluntaria no debería plantearse de la misma manera cuando la marcha del trabajador está motivada por un incumplimiento empresarial que puede tener relevancia jurídica. En palabras de Sebastián Ramírez, «en muchas ocasiones es la mejor opción sin ninguna duda».
Tomar la decisión de abandonar un trabajo no siempre tiene las mismas consecuencias para el empleado. Presentar una baja voluntaria puede parecer la vía más sencilla cuando una persona está cansada de su empresa o quiere marcharse, pero existen situaciones en las que los incumplimientos del que está contratado pueden abrir la puerta a otra alternativa.. Sebastián Ramírez, abogado laboralista, se ha detenido unos segundos a dar detalles sobre esas alternativas ahora mencionadas y ha advertido sobre un error bastante cometido en este sentido.. «No presentes la baja voluntaria en tu trabajo, presenta el autodespido», señala Ramírez. El abogado explica que hay empleados que quieren marcharse de su empresa sin plantearse si existe algún incumplimiento que pueda justificar una extinción del contrato por voluntad del trabajador. En estos casos, la diferencia puede ser relevante a la hora de conservar determinados derechos económicos.. Cuándo puede existir una alternativa a la baja voluntaria. Ramírez distingue entre una situación normal y otra en la que la empresa no está cumpliendo correctamente con sus obligaciones. «Tienes que presentar la baja voluntaria cuando, por ejemplo, quieres cambiar a otro trabajo o estás simplemente cansado, pero no ocurre nada fuera de la normalidad», apunta.. El escenario cambia cuando existen incumplimientos graves por parte de la empresa. Entre los ejemplos que menciona están los retrasos en el pago del salario, que directamente no se abone la nómina o determinadas situaciones que dificulten al trabajador continuar desarrollando su actividad con normalidad.. El Estatuto de los Trabajadores contempla precisamente como causas para solicitar esta extinción la falta de pago o los retrasos continuados del salario, así como otros incumplimientos graves del empresario.. En estos supuestos, la alternativa conocida habitualmente como «autodespido» no equivale a presentar una baja voluntaria. Se trata de solicitar la extinción del contrato por voluntad del trabajador cuando existe una causa legal, y el artículo 50 del Estatuto establece que, si procede, la persona trabajadora tiene derecho a las indemnizaciones correspondientes al despido improcedente.. La diferencia económica para el trabajador. Esta es precisamente una de las razones por las que Ramírez recomienda no firmar una baja voluntaria sin analizar antes las circunstancias de la relación laboral. «Con el autodespido tendrás derecho a indemnización y también a subsidio por desempleo», asegura.. La legislación de Seguridad Social contempla como situación legal de desempleo la resolución voluntaria del trabajador en los supuestos previstos, entre otros, en el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores.. Por ello, la baja voluntaria no debería plantearse de la misma manera cuando la marcha del trabajador está motivada por un incumplimiento empresarial que puede tener relevancia jurídica. En palabras de Sebastián Ramírez, «en muchas ocasiones es la mejor opción sin ninguna duda».
