Más allá de las complicaciones económicas que puede conllevar una herencia, llegando, incluso, a pagar más de lo que se va a recibir por una incorrecta planificación, uno de los problemas más habituales son los conflictos o discusiones familiares generados por un reparto que se considera desequilibrado. Pues, aunque los padres quieran garantizar el bienestar de todos, lo cierto es que no siempre sus decisiones son tomadas por el buen camino.
Uno de los escenarios más comunes a la hora de realizar un testamento entre aquellos que planean dejarles sus bienes y riquezas a sus hijos es repartirla en función de la situación económica de cada uno. Es por ello que, en algunos casos, se destina un mayor porcentaje a aquel descendiente que tiene mayores complicaciones, no por quererle más, sino por querer garantizar su bienestar.
Según explica la abogada especializada en familias y herencias, Laura Lobo del Dedo, este caso es uno de los más habituales entre los clientes que acuden a su despacho. Muchos padres tienen esta disyuntiva: «¿Le dejo a todos lo mismo o le dejo más al que más lo necesita?» Y lo cierto es que, además del factor económico, es necesario tener en cuenta otros aspectos como los sentimientos del resto de hijos y, sobre todo, las posibilidades de que se cree un conflicto.
Este tipo de repartos de la herencia puede ser el detonante de un conflicto familiar
La letrada expone el caso de los padres que, «aunque puedan querer a todos los hijos igual, entienden que materialmente no todos necesitan lo mismo«. Por ello, buscando el bienestar de todos, deciden repartir su herencia de la forma más equitativa posible. Destinando un mayor o menor porcentaje en función de las facilidades y contexto económico de cada uno de sus descendientes.
El problema llega cuando estos reciben la noticia y ven que sus padres han querido «beneficiar» más a uno de ellos. Pues, como explica la abogada, «realmente lo que están entendiendo es que querían más a un hijo que a otro«. En la mayoría de los casos, esto suele ser el detonante de conflictos familiares que pueden terminar en procesos legales o, incluso, en el bloqueo de la herencia. Una situación desagradable que se podría haber prevenido.
«Y es que las herencias tienen un componente emocional muy importante, y a través de la herencia se determina el amor y los intereses de la familia.» Por ello, muchos herederos no se paran a pensar la verdadera razón detrás del reparto de la riqueza y pueden llegar a interpretarlo en términos personales. Sin tener en cuenta que esa decisión fue tomada al reconocer su solvencia económica.
¿Cómo evitar las disputas entre los herederos?
Para evitar este tipo de interpretaciones, y sus posibles consecuencias negativas tanto en la relación entre hermanos como en el recuerdo del causante, lo recomendado por la abogada es «hablarlo, transmitirlo y tratar de entenderlo». Una vez se haya realizado el testamento, los padres deberán sentarse con sus hijos para comunicarles su decisión y la razón detrás de esta.
Pues, «cuando los hijos reciben decisiones, aunque no estén de acuerdo, pero conocen el motivo, les es más fácil aceptarla y cumplirla.» Sin embargo, en caso de que no se quiera hacer antes del fallecimiento para evitar posibles conflictos previos al reparto, también se puede escribir la razón o el motivo detrás del reparto de la herencia en el testamento.
Asimismo, los abogados especializados en herencias recomiendan elaborar un testamento personalizado a la situación de cada familia y añadir cláusulas que eviten tanto futuros conflictos como posibles conductas que puedan llegar a ser perjudiciales para el resto de herederos. Gracias a eso, no solo se garantizará un proceso más rápido, sino también más ligero emocionalmente para los sucesores.
Más allá de las complicaciones económicas que puede conllevar una herencia, llegando, incluso, a pagar más de lo que se va a recibir por una incorrecta planificación, uno de los problemas más habituales son los conflictos o discusiones familiares generados por un reparto que se considera desequilibrado. Pues, aunque los padres quieran garantizar el bienestar de todos, lo cierto es que no siempre sus decisiones son tomadas por el buen camino.
Uno de los escenarios más comunes a la hora de realizar un testamento entre aquellos que planean dejarles sus bienes y riquezas a sus hijos es repartirla en función de la situación económica de cada uno. Es por ello que, en algunos casos, se destina un mayor porcentaje a aquel descendiente que tiene mayores complicaciones, no por quererle más, sino por querer garantizar su bienestar.
Según explica la abogada especializada en familias y herencias, Laura Lobo del Dedo, este caso es uno de los más habituales entre los clientes que acuden a su despacho. Muchos padres tienen esta disyuntiva: «¿Le dejo a todos lo mismo o le dejo más al que más lo necesita?» Y lo cierto es que, además del factor económico, es necesario tener en cuenta otros aspectos como los sentimientos del resto de hijos y, sobre todo, las posibilidades de que se cree un conflicto.
Este tipo de repartos de la herencia puede ser el detonante de un conflicto familiar
La letrada expone el caso de los padres que, «aunque puedan querer a todos los hijos igual, entienden que materialmente no todos necesitan lo mismo«. Por ello, buscando el bienestar de todos, deciden repartir su herencia de la forma más equitativa posible. Destinando un mayor o menor porcentaje en función de las facilidades y contexto económico de cada uno de sus descendientes.
El problema llega cuando estos reciben la noticia y ven que sus padres han querido «beneficiar» más a uno de ellos. Pues, como explica la abogada, «realmente lo que están entendiendo es que querían más a un hijo que a otro«. En la mayoría de los casos, esto suele ser el detonante de conflictos familiares que pueden terminar en procesos legales o, incluso, en el bloqueo de la herencia. Una situación desagradable que se podría haber prevenido.
«Y es que las herencias tienen un componente emocional muy importante, y a través de la herencia se determina el amor y los intereses de la familia.» Por ello, muchos herederos no se paran a pensar la verdadera razón detrás del reparto de la riqueza y pueden llegar a interpretarlo en términos personales. Sin tener en cuenta que esa decisión fue tomada al reconocer su solvencia económica.
¿Cómo evitar las disputas entre los herederos?
Para evitar este tipo de interpretaciones, y sus posibles consecuencias negativas tanto en la relación entre hermanos como en el recuerdo del causante, lo recomendado por la abogada es «hablarlo, transmitirlo y tratar de entenderlo». Una vez se haya realizado el testamento, los padres deberán sentarse con sus hijos para comunicarles su decisión y la razón detrás de esta.
Pues, «cuando los hijos reciben decisiones, aunque no estén de acuerdo, pero conocen el motivo, les es más fácil aceptarla y cumplirla.» Sin embargo, en caso de que no se quiera hacer antes del fallecimiento para evitar posibles conflictos previos al reparto, también se puede escribir la razón o el motivo detrás del reparto de la herencia en el testamento.
Asimismo, los abogados especializados en herencias recomiendan elaborar un testamento personalizado a la situación de cada familia y añadir cláusulas que eviten tanto futuros conflictos como posibles conductas que puedan llegar a ser perjudiciales para el resto de herederos. Gracias a eso, no solo se garantizará un proceso más rápido, sino también más ligero emocionalmente para los sucesores.
