El domingo 19 de julio, mientras se celebraba la final del Mundial de fútbol entre España y Argentina, millones de personas escucharon el Aserejé al arrancar la primera pausa de hidratación. A Pilar Muñoz, una de las integrantes del grupo Las Ketchup, no le hizo especial ilusión. “Tengo que ser muy rara”, dice. A sus hermanas Lola y Lucía sí que les hizo, y empezaron a recibir mensajes de amigos y conocidos por si no lo estaban viendo. “Me hizo gracia, mola que se acuerden de ti”, añade Lucía. Las hermanas Muñoz hablan desde la tranquilidad de sus casas, cada una en el rincón donde están más cómodas, mientras charlan de fama, de un éxito mundial y un cansancio que casi se las lleva por delante, y de una carrera musical que sigue viva. Muy viva. Tres días antes de que se haga esta entrevista han actuado en el Pride de Barcelona y les espera un verano lleno de conciertos dentro y fuera de España.. Seguir leyendo
El domingo 19 de julio, mientras se celebraba la final del Mundial de fútbol entre España y Argentina, millones de personas escucharon el Aserejé al arrancar la primera pausa de hidratación. A Pilar Muñoz, una de las integrantes del grupo Las Ketchup, no le hizo especial ilusión. “Tengo que ser muy rara”, dice. A sus hermanas Lola y Lucía sí que les hizo, y empezaron a recibir mensajes de amigos y conocidos por si no lo estaban viendo. “Me hizo gracia, mola que se acuerden de ti”, añade Lucía. Las hermanas Muñoz hablan desde la tranquilidad de sus casas, cada una en el rincón donde están más cómodas, mientras charlan de fama, de un éxito mundial y un cansancio que casi se las lleva por delante, y de una carrera musical que sigue viva. Muy viva. Tres días antes de que se haga esta entrevista han actuado en el Pride de Barcelona y les espera un verano lleno de conciertos dentro y fuera de España.. En 2027 se cumplen 25 años desde que la canción compuesta por Manuel Ruiz Queco se convirtiera en un exitazo mundial. Muchos años desde aquella primera cita en un bar entre el compositor y productor y las hijas de El Tomate. “Trajeron una libreta llena de letras con canciones. Aquello duró poco tiempo, pero fue muy intenso y hubo muchas risas”, cuenta él.. La fama de entonces, con una canción sonando en todos los sitios y al mismo tiempo, les pilló sin calentar. “Salíamos fríos al campo”, dice Queco. “Hemos tenido los pies en la tierra. Nunca nos hemos dicho, ay qué bien, qué flipe, ojalá no se vaya. Casi no pudimos disfrutar nada por culpa del cansancio”, comenta Pilar (44 años). “Tampoco lo pedimos. Pasó y ya está”, añade Lucía (47 años). Lola (45 años) cuenta que desde que empezaron ha procurado no verse, ni en conciertos, en televisión ni “haciendo nada kétchup, que se ha quitado siempre en el medio porque ha procurado tener siempre los pies en la tierra. Y esos pies, siempre, junto a los de sus hermanas.. “Hemos sido muy mal asesoradas. Si no fuera porque trabajo con mis hermanas yo tendría otro curro, estaría haciendo otras cosas, porque es demoledor. Puedes pensar que exageramos, pero el trabajo que hicimos hace 24 años hoy no se hace así. A todos les daba exactamente igual que te hubieras despertado ese día en mitad de la noche sin saber dónde estabas, les daba igual que no te hubiera dado tiempo a comer, que tuvieras la regla y te doliera todo el cuerpo. Tenernos a nosotras es lo que nos ha salvado”, cuenta Lola. Lucía, que habla poco pero sentencia, asegura que el objetivo entonces era estrujar todo lo que se pudiera, aunque eso las machacara. “Y aun así, hemos ido a trabajar con nuestra mejor sonrisa”, aclara. “Cuando cogí el primer avión y luego vino otro y después otro, le dije a mi madre que no sabía si mi cuerpo iba a resistir. Pero es que resiste”, añade Pilar.. Las Ketchup, en el barrio del Poblenou de Barcelona.Massimiliano Minocri. El éxito las ha llevado a lugares y a situaciones inesperadas. Recuerdan una gira en Japón de cinco días que arrancaba a diario a las cinco de la mañana. Pero antes, a eso de las 3:30, un grupo de mujeres entraban en sus habitaciones para decirles la ropa que se tenían que poner y así diera tiempo a hacer todo. También se acuerdan de una visita a un templo budista en Tailandia, uno de esos regalos a los que las llevó el trabajo. Pilar no olvida aquella vez que se cruzó con David Bowie: “Lo sigo amando hoy y me encanta su música, tenerlo cerca fue la leche”.. Lucía, sin embargo, se queda con lo que están viviendo ahora. “Me sigue sorprendiendo que tantos años después salgamos al escenario y nos lo sigamos pasando tan bien, que no podamos irnos de vacaciones porque tenemos muchísimo trabajo, y que sepamos disfrutarlo ahora más que antes, desde la madurez y gestionándolo todo nosotras mismas”.. Las Ketchup posan en el barrio del Poblenou de Barcelona, el pasado 17 de julio.Massimiliano Minocri. Dos de ellas son madres solteras. Lucía es la única que no hace deporte. “A ver si la próxima vez que hablemos te digo otra cosa”, bromea. Como también bromea con otra cosa que se lleva publicando desde hace tiempo sobre ella: “¿Eso de que tengo una peluquería qué es? ¡Si yo no he tenido nada de eso en mi vida! Pero oye, que igual algún día lo conseguimos. Tanto se ha dicho que creo que ahora la quiero, que así vamos a estar todas divinas”.. Mientras terminan el que será su nuevo disco, este verano estarán yendo y viniendo a Francia a actuar. También cantarán en Suiza, y en España, claro, donde siempre hay cosas. “Yo que siempre estoy temiendo la gira de verano, este año no ha habido diferencia con otros meses. En verano no paramos y en invierno últimamente tampoco. Y a dios gracias”, dice Lucía. Más maduras, más serenas, con la agenda llena. “Y culpa cero”, afirma Lola.
Las hermanas Muñoz hablan de fama, de un éxito mundial, un cansancio que casi se las lleva por delante y de una carrera musical que sigue viva
