La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha admitido la posibilidad de abandonar la institución antes del final de su mandato, que expira el 31 de octubre de 2027, si el debate político en Francia requiere de «una voz europea» y siempre que la estabilidad de precios en la zona euro esté garantizada.. «Es posible», ha reconocido Lagarde en una entrevista con el periódico galo ‘Les Échos’ al ser cuestionada sobre la posibilidad de una salida prematura del BCE para participar en el debate político en Francia de 2027 -las elecciones presidenciales tendrán lugar en abril de 2027- en caso de que la inflación esté bajo control.. No obstante, la banquera central de la zona euro ha defendido que «el capitán del BCE debe permanecer a bordo» para garantizar la estabilidad de precios en un momento en que la región vuelve a atravesar un periodo turbulento.. Sin embargo, en un escenario en que la situación se haya calmado, Lagarde ha abierto la puerta a su salida anticipada del BCE, señalando la importancia de que se escuche una voz europea en el debate presidencial francés del próximo año.. «Si este debate revelara una visión más limitada del lugar de Francia en Europa, creo que sería necesario explicar por qué ese sería un camino doloroso para nuestro país y para nuestros conciudadanos», ha afirmado.. En cualquier caso, la francesa ha asegurado que «no está en la agenda actualmente» participar en la campaña en apoyo de algún candidato o incluso postularse ella misma.. No obstante, como presidenta del BCE, Lagarde se ha mostrado dispuesta a dialogar con los potenciales candidatos a la presidencia del país galo para plantear «con una voz francesa y europea» que Francia debe desempeñar un papel decisivo en el futuro económico de Europa y que, sin este entorno y anclaje europeos, las perspectivas económicas del país galo serían, «como mínimo, inciertas».. A este respecto, la presidenta del BCE ha advertido de que Francia tendrá que tomar decisiones valientes sobre temas difíciles, por lo que los candidatos a la presidencia tienen el deber de abordar estos temas y proponer soluciones.. En febrero, en cambio, el discurso era distinto. «Finacial Times» difundió la posibilidad de que la presidenta del BCE dejase el cargo antes de que expirase su mandato de ocho años, pero la entidad se apresuró a desmentirlo, afirmando que «la presidenta Lagarde está totalmente centrada en su misión y no ha tomado ninguna decisión sobre el final de su mandato».. El rotativo británico alegó que Lagarde habría tomado esta decisión -que el BCE ha desmentido- porque Macron quiere participar en la elección del sucesor de Lagarde en el BCE, pero las fechas de las elecciones y del fin del mandato de la presidenta de la institución se lo impedirían, ya que Macron no puede presentarse a un tercer mandato como presidente. «Financial Times» también habló de que esta decisión viene condicionada por el temor al triunfo de la extrema derecha en las próximas elecciones francesas, lo que podría complicar la selección del nuevo líder de la institución financiera más importante de Europa.
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha admitido la posibilidad de abandonar la institución antes del final de su mandato, que expira el 31 de octubre de 2027, si el debate político en Francia requiere de «una voz europea» y siempre que la estabilidad de precios en la zona euro esté garantizada.. «Es posible», ha reconocido Lagarde en una entrevista con el periódico galo ‘Les Échos’ al ser cuestionada sobre la posibilidad de una salida prematura del BCE para participar en el debate político en Francia de 2027 -las elecciones presidenciales tendrán lugar en abril de 2027- en caso de que la inflación esté bajo control.. No obstante, la banquera central de la zona euro ha defendido que «el capitán del BCE debe permanecer a bordo» para garantizar la estabilidad de precios en un momento en que la región vuelve a atravesar un periodo turbulento.. Sin embargo, en un escenario en que la situación se haya calmado, Lagarde ha abierto la puerta a su salida anticipada del BCE, señalando la importancia de que se escuche una voz europea en el debate presidencial francés del próximo año.. «Si este debate revelara una visión más limitada del lugar de Francia en Europa, creo que sería necesario explicar por qué ese sería un camino doloroso para nuestro país y para nuestros conciudadanos», ha afirmado.. En cualquier caso, la francesa ha asegurado que «no está en la agenda actualmente» participar en la campaña en apoyo de algún candidato o incluso postularse ella misma.. No obstante, como presidenta del BCE, Lagarde se ha mostrado dispuesta a dialogar con los potenciales candidatos a la presidencia del país galo para plantear «con una voz francesa y europea» que Francia debe desempeñar un papel decisivo en el futuro económico de Europa y que, sin este entorno y anclaje europeos, las perspectivas económicas del país galo serían, «como mínimo, inciertas».. A este respecto, la presidenta del BCE ha advertido de que Francia tendrá que tomar decisiones valientes sobre temas difíciles, por lo que los candidatos a la presidencia tienen el deber de abordar estos temas y proponer soluciones.. En febrero, en cambio, el discurso era distinto. «Finacial Times» difundió la posibilidad de que la presidenta del BCE dejase el cargo antes de que expirase su mandato de ocho años, pero la entidad se apresuró a desmentirlo, afirmando que «la presidenta Lagarde está totalmente centrada en su misión y no ha tomado ninguna decisión sobre el final de su mandato».. El rotativo británico alegó que Lagarde habría tomado esta decisión -que el BCE ha desmentido- porque Macron quiere participar en la elección del sucesor de Lagarde en el BCE, pero las fechas de las elecciones y del fin del mandato de la presidenta de la institución se lo impedirían, ya que Macron no puede presentarse a un tercer mandato como presidente. «Financial Times» también habló de que esta decisión viene condicionada por el temor al triunfo de la extrema derecha en las próximas elecciones francesas, lo que podría complicar la selección del nuevo líder de la institución financiera más importante de Europa.
