El Ibex 35 mantiene su excelente comportamiento y vuelve a situarse en máximos, impulsado por una clara rotación hacia los sectores más cíclicos de la economía. En los últimos días los inversores están incrementando su exposición a compañías y mercados menos dependientes del sector tecnológico, favoreciendo especialmente a la banca, la industria y las materias primas.. Los bancos lideran los avances desde la apertura tras recibir una mejora de precio objetivo por parte de una casa de análisis. El sector con mayor peso dentro del selectivo español, sigue beneficiándose de unas perspectivas económicas más favorables tras la relajación de las tensiones en Oriente Medio. El mercado descuenta que un entorno de mayor crecimiento favorecerá la demanda de crédito, el incremento de la actividad financiera y unas mayores comisiones para las entidades.. También destacan las subidas de ArcelorMittal y Acerinox, después de que entrara en vigor el nuevo marco comercial de la Unión Europea para el acero. La nueva regulación limita las importaciones de acero extracomunitario y endurece las condiciones de acceso al mercado europeo, lo que previsiblemente permitirá a los productores europeos ganar cuota de mercado, elevar la utilización de sus plantas y mejorar sus márgenes. ArcelorMittal, como mayor productor de acero de Europa, aparece como el principal beneficiado por este cambio normativo, mientras que Acerinox también se ve favorecida por un entorno comercial más protegido para la industria siderúrgica.. Otro de los protagonistas vuelve a ser Indra, que prolonga las fuertes subidas de las últimas sesiones. La compañía ha conseguido resolver con éxito el ciberataque sufrido durante la jornada de ayer, mientras el conjunto del sector de defensa europeo continúa respaldado por las nuevas expectativas de un incremento sostenido del gasto militar y por el creciente protagonismo de nuevas tecnologías como los drones, que están redefiniendo la industria.. En Wall Street, sin embargo, el tono es algo más moderado. Aunque la mayoría de los valores del S&P 500 registraron avances, las fuertes caídas del sector de semiconductores limitaron las subidas del índice. Al mismo tiempo, la rentabilidad del bono estadounidense a dos años descendió hasta el 4,13%, mientras el dólar se depreciaba frente a las principales divisas desarrolladas.. El principal catalizador de la sesión volvió a ser el mercado laboral estadounidense. La economía creó únicamente 57.000 empleos en junio, muy por debajo de lo esperado, tras revisiones a la baja de los dos meses anteriores. La tasa de desempleo descendió hasta el 4,2%, aunque en gran parte debido a una menor participación laboral, lo que refleja un mercado de trabajo que empieza a perder dinamismo.. Aunque un deterioro del empleo no es positivo para la economía, los inversores interpretan que estos datos reducen la necesidad de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria más restrictiva. Tras el mensaje más moderado lanzado ayer por su presidente y unas cifras de empleo inferiores a lo esperado, el mercado ha reducido la probabilidad de nuevas subidas de tipos durante los próximos meses. Los mercados descuentan ahora una probabilidad de alrededor del 20% de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal este mes, frente al 33% anterior a la publicación de los datos.. Este cambio de expectativas está impulsando a los activos sensibles a los tipos de interés. El descenso de la rentabilidad de los bonos y la debilidad del dólar están favoreciendo un nuevo avance de los metales preciosos e industriales, en un movimiento que refleja unas condiciones financieras algo más favorables para los mercados tras varias semanas marcadas por la incertidumbre monetaria.
El Ibex 35 mantiene su excelente comportamiento y vuelve a situarse en máximos, impulsado por una clara rotación hacia los sectores más cíclicos de la economía. En los últimos días los inversores están incrementando su exposición a compañías y mercados menos dependientes del sector tecnológico, favoreciendo especialmente a la banca, la industria y las materias primas.. Los bancos lideran los avances desde la apertura tras recibir una mejora de precio objetivo por parte de una casa de análisis. El sector con mayor peso dentro del selectivo español, sigue beneficiándose de unas perspectivas económicas más favorables tras la relajación de las tensiones en Oriente Medio. El mercado descuenta que un entorno de mayor crecimiento favorecerá la demanda de crédito, el incremento de la actividad financiera y unas mayores comisiones para las entidades.. También destacan las subidas de ArcelorMittal y Acerinox, después de que entrara en vigor el nuevo marco comercial de la Unión Europea para el acero. La nueva regulación limita las importaciones de acero extracomunitario y endurece las condiciones de acceso al mercado europeo, lo que previsiblemente permitirá a los productores europeos ganar cuota de mercado, elevar la utilización de sus plantas y mejorar sus márgenes. ArcelorMittal, como mayor productor de acero de Europa, aparece como el principal beneficiado por este cambio normativo, mientras que Acerinox también se ve favorecida por un entorno comercial más protegido para la industria siderúrgica.. Otro de los protagonistas vuelve a ser Indra, que prolonga las fuertes subidas de las últimas sesiones. La compañía ha conseguido resolver con éxito el ciberataque sufrido durante la jornada de ayer, mientras el conjunto del sector de defensa europeo continúa respaldado por las nuevas expectativas de un incremento sostenido del gasto militar y por el creciente protagonismo de nuevas tecnologías como los drones, que están redefiniendo la industria.. En Wall Street, sin embargo, el tono es algo más moderado. Aunque la mayoría de los valores del S&P 500 registraron avances, las fuertes caídas del sector de semiconductores limitaron las subidas del índice. Al mismo tiempo, la rentabilidad del bono estadounidense a dos años descendió hasta el 4,13%, mientras el dólar se depreciaba frente a las principales divisas desarrolladas.. El principal catalizador de la sesión volvió a ser el mercado laboral estadounidense. La economía creó únicamente 57.000 empleos en junio, muy por debajo de lo esperado, tras revisiones a la baja de los dos meses anteriores. La tasa de desempleo descendió hasta el 4,2%, aunque en gran parte debido a una menor participación laboral, lo que refleja un mercado de trabajo que empieza a perder dinamismo.. Aunque un deterioro del empleo no es positivo para la economía, los inversores interpretan que estos datos reducen la necesidad de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria más restrictiva. Tras el mensaje más moderado lanzado ayer por su presidente y unas cifras de empleo inferiores a lo esperado, el mercado ha reducido la probabilidad de nuevas subidas de tipos durante los próximos meses. Los mercados descuentan ahora una probabilidad de alrededor del 20% de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal este mes, frente al 33% anterior a la publicación de los datos.. Este cambio de expectativas está impulsando a los activos sensibles a los tipos de interés. El descenso de la rentabilidad de los bonos y la debilidad del dólar están favoreciendo un nuevo avance de los metales preciosos e industriales, en un movimiento que refleja unas condiciones financieras algo más favorables para los mercados tras varias semanas marcadas por la incertidumbre monetaria.
