Las Letras del Tesoro recuperan su atractivo. En plena escalada del conflicto en Oriente Medio y con la expectativa de que el BCE vuelva a subir los tipos de interés para contener los precios, el Tesoro ofrece mayores rentabilidades a aquellos inversores que apuesten por la deuda pública. En las subasta de Letras a tres y nueve meses celebrada este martes, la rentabilidad de la referencia a nueve meses ha alcanzando el 2,63%, por encima del 2,524% alcanzando en junio y en máximos desde noviembre de 2024. En el caso de las Letras a tres meses, el interés ofrecido por el Tesoro ha crecido hasta el 2,376% frente al 2,244% de junio y se sitúa en niveles similares a los de marzo de 2025.. Los mercados descuentan, además de la subida de tipos de junio (+0,25 puntos), otra adicional antes de que acabe el año para contener los precios tras el fin del acuerdo de paz entre EE UU e Irán. Este cambio de expectativas tiene especial impacto en los títulos de deuda a corto plazo, más expuestos a los cambios en la política monetaria. Con las bolsas a la baja por la reactivación del conflicto y el valor del oro y la plata -que tradicionalmente han actuado con activos refugio- retrocediendo, la deuda a corto plazo se presenta como un oasis de rentabilidad para los inversores.. En total, el Tesoro ha adjudicado este martes 2.126,44 millones de euros en Letras a tres y nueve meses después de que los inversores pidieran 5.706,7 millones de euros de las dos denominaciones de Letras, de los cuales 3.629,95 millones correspondieron a los títulos a nueve meses y 2.076,78 millones al papel a tres meses. La demanda superó en 2,95 veces al importe ofertado por el Tesoro en el caso de las Letras a nueve meses, y a 2,32 veces para las Letras a tres meses.. La demanda ha llegado a duplicar la oferta como ocurría especialmente en el ejercicio 2023 por la alta remuneración ofrecida -un máximo del 3,740% en el caso de las Letras a tres meses en febrero de 2024 y un récord del 3,810% para las Letras a nueve meses el 11 de julio de 2023- pero registra una trayectoria ascendente.. En 2022 y 2023, el atractivo de las Letras se disparó a medida que crecía su rentabilidad por las subidas de tipos acometidas por el Banco Central Europeo para contener la inflación. La web del Tesoro llegó a colapsar, decenas de ciudadanos hacían cola en el Banco de España y el supervisor bancario implementó la cita previa para poder invertir en esta deuda pública ante el aluvión de peticiones. No obstante, tras los recortes de tipos llevados a cabo por el BCE entre 2024 y 2025 y la menor rentabilidad que ofrecían las Letras, los minoristas fueron reduciendo su inversión. De hecho, los hogares españoles cerraron 2025 con menos del 25% -19.071 millones de euros- de las Letras del Tesoro y dejaron de ser sus mayores tenedores. Esta tendencia se está revirtiendo con el alza de la rentabilidad de la deuda a corto plazo.
Las Letras del Tesoro recuperan su atractivo. En plena escalada del conflicto en Oriente Medio y con la expectativa de que el BCE vuelva a subir los tipos de interés para contener los precios, el Tesoro ofrece mayores rentabilidades a aquellos inversores que apuesten por la deuda pública. En las subasta de Letras a tres y nueve meses celebrada este martes, la rentabilidad de la referencia a nueve meses ha alcanzando el 2,63%, por encima del 2,524% alcanzando en junio y en máximos desde noviembre de 2024. En el caso de las Letras a tres meses, el interés ofrecido por el Tesoro ha crecido hasta el 2,376% frente al 2,244% de junio y se sitúa en niveles similares a los de marzo de 2025.. Los mercados descuentan, además de la subida de tipos de junio (+0,25 puntos), otra adicional antes de que acabe el año para contener los precios tras el fin del acuerdo de paz entre EE UU e Irán. Este cambio de expectativas tiene especial impacto en los títulos de deuda a corto plazo, más expuestos a los cambios en la política monetaria. Con las bolsas a la baja por la reactivación del conflicto y el valor del oro y la plata -que tradicionalmente han actuado con activos refugio- retrocediendo, la deuda a corto plazo se presenta como un oasis de rentabilidad para los inversores.. En total, el Tesoro ha adjudicado este martes 2.126,44 millones de euros en Letras a tres y nueve meses después de que los inversores pidieran 5.706,7 millones de euros de las dos denominaciones de Letras, de los cuales 3.629,95 millones correspondieron a los títulos a nueve meses y 2.076,78 millones al papel a tres meses. La demanda superó en 2,95 veces al importe ofertado por el Tesoro en el caso de las Letras a nueve meses, y a 2,32 veces para las Letras a tres meses.. La demanda ha llegado a duplicar la oferta como ocurría especialmente en el ejercicio 2023 por la alta remuneración ofrecida -un máximo del 3,740% en el caso de las Letras a tres meses en febrero de 2024 y un récord del 3,810% para las Letras a nueve meses el 11 de julio de 2023- pero registra una trayectoria ascendente.. En 2022 y 2023, el atractivo de las Letras se disparó a medida que crecía su rentabilidad por las subidas de tipos acometidas por el Banco Central Europeo para contener la inflación. La web del Tesoro llegó a colapsar, decenas de ciudadanos hacían cola en el Banco de España y el supervisor bancario implementó la cita previa para poder invertir en esta deuda pública ante el aluvión de peticiones. No obstante, tras los recortes de tipos llevados a cabo por el BCE entre 2024 y 2025 y la menor rentabilidad que ofrecían las Letras, los minoristas fueron reduciendo su inversión. De hecho, los hogares españoles cerraron 2025 con menos del 25% -19.071 millones de euros- de las Letras del Tesoro y dejaron de ser sus mayores tenedores. Esta tendencia se está revirtiendo con el alza de la rentabilidad de la deuda a corto plazo.
