La Policía Nacional ha desmantelado 13 cultivos indoor de marihuana explotados por un mismo clan familiar en un bloque de viviendas del distrito de Villaverde y que funcionaba como un auténtico centro de producción y manufacturación de este tipo de droga. Los narcopisos se encontraban en el barrio de San Cristóbal, concretamente en los número 28, 30 y 32 de la calle Beniferri.. Seguir leyendo
La Policía Nacional ha desmantelado 13 cultivos indoor de marihuana explotados por un mismo clan familiar en un bloque de viviendas del distrito de Villaverde y que funcionaba como un auténtico centro de producción y manufacturación de este tipo de droga. Los narcopisos se encontraban en el barrio de San Cristóbal, concretamente en los número 28, 30 y 32 de la calle Beniferri.
La red criminal presentaba una estructura con una alta especialización al tener diversificados esos cultivos en diferentes inmuebles del bloque de viviendas al que los investigados denominaban La Oficina, dado el fin al que dedicaban dichos inmuebles, todos ellos ocupados y destinados en exclusiva para albergar este tipo de instalaciones.
“Se trataba de un centro de producción y manufacturación de marihuana sin ser cultivos aislados”, han explicado el jefe de sección de la Policía Judicial del distrito de Usera-Villaverde y el jefe de sección de la investigación de Cannábicos de la UDYCO de la Policía Nacional. “Era un bloque entero de viviendas donde personas normales residían bajo la amenaza o bajo el temor de quienes ejercían estas actividades en pisos totalmente habilitados ad hoc para este tipo de actividades, con distintas estancias», han detallado.
En el operativo han sido practicadas 16 entradas y registros en las que se han incautado 4.300 plantas de marihuana, 30 kilogramos de cogollos, un arma de fuego, armas blancas, 5.000 euros y material para el cultivo.
En la intervención policial han sido detenidas cinco personas, tres mujeres y dos hombres, como presuntos responsables de un delito de tráfico de drogas, otro de tenencia ilícita de armas, pertenencia a grupo criminal y defraudación de fluido eléctrico, siendo decretado su inmediato ingreso en prisión por la autoridad judicial.
La investigación
La investigación se inició el cuatro de noviembre de 2024 al tener conocimiento de un clan familiar que conformaba una red criminal dedicada a la producción y venta de sustancias estupefacientes, en concreto marihuana.
Los detenidos tenían un claro reparto de funciones y utilizaban viviendas ubicadas en tres edificios contiguos del distrito madrileño de Villaverde. Estos bloques de viviendas se encontraban habitados por otras personas que nada tenían que ver con este grupo, encontrándose constantemente atemorizadas, al igual que el entorno vecinal.
La diversificación de los cultivos permitía a los ahora detenidos mantener una producción constante durante todo el año, solapando los ciclos de crecimiento de las plantas de cannabis en aéreas de cultivo más reducidas que les facilitaba controlar de manera más eficaz las condiciones de dichos cultivos, llegando alguna de ellas a presentar visos de estar bunkerizadas, con grandes medidas de seguridad en los accesos a las mismas.
Las instalaciones desmanteladas contaban con un elevado nivel de tecnificación, con aparataje de última generación para mejorar el rendimiento de los cultivos y obtener cosechas más productivas y de una marihuana de mayor calidad.
Los investigadores pudieron constatar que el costo de la infraestructura rondaría los 300.000 euros entre halógenos, cableados o instalación eléctrica entre otros, estimándose unos beneficios económicos superiores al millón de euros anuales, en caso de que la compraventa de sustancia estupefaciente se realizase al por menor.
Fue el pasado 4 de febrero cuando finalmente se explotó la operación. En total fueron desmantelados 13 cultivos indoor de marihuana y fueron incautados 4.300 plantas de marihuana, 30 kilogramos de cogollos de marihuana, 5.000 euros en efectivo, munición, armas blancas y diverso material destinado al cultivo.
La actuación específica de la UDEF, ha permitido el embargo de las cuentas bancarias de todos los implicados, que superaban la treintena, de dos vehículos, así como el embargo preventivo y bloqueo de ocho inmuebles relacionados con las ilícitas actividades investigadas.
