La policía escocesa está investigando las estancias del pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, invitado por el entonces príncipe Andrés, hoy desposeído de su título, en el castillo de Balmoral (Escocia), una finca privada del rey Carlos III. Las fuerzas de seguridad han reconocido este viernes haber recibido información que le ha llevado a abrir lo que ha definido como “investigaciones activas” sobre esa visita del multimillonario, que se suicidió en la cárcel en 2019, al hermano del monarca británico. Sin embargo, la policía ha considerado “inapropiado” ofrecer más detalles sobre esa investigación, que está “en una fase muy inicial”, porque su prioridad es, ha dicho, proteger a las “víctimas supervivientes” del pederasta.. Seguir leyendo
La policía escocesa está investigando las estancias del pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, invitado por el entonces príncipe Andrés, hoy desposeído de su título, en el castillo de Balmoral (Escocia), una finca privada del rey Carlos III. Las fuerzas de seguridad han reconocido este viernes haber recibido información que le ha llevado a abrir lo que ha definido como “investigaciones activas” sobre esa visita del multimillonario, que se suicidió en la cárcel en 2019, al hermano del monarca británico. Sin embargo, la policía ha considerado “inapropiado” ofrecer más detalles sobre esa investigación, que está “en una fase muy inicial”, porque su prioridad es, ha dicho, proteger a las “víctimas supervivientes” del pederasta.
El diario británico The Daily Express había informado horas antes de que Epstein y el ahora expríncipe, junto con la amiga y cómplice de Epstein Ghislaine Maxwell —que cumple una condena de 21 años de cárcel por trata de personas en Estados Unidos— llevaron a varias jóvenes al castillo de Balmoral con fines sexuales. Andrés Mounbatten-Windsor fue despojado de sus títulos por su hermano, el rey Carlos III, el pasado mes de octubre al confimarse su estrecha relación con Epstein.
Las pesquisas policiales en el Reino Unido sobre el hermano del monarca partieron de las revelaciones contenidas en los archivos de Epstein hechos públicos a finales de enero por el Departamento de Justicia estadounidense. Esos documentos incluían un correo electrónico que condujo a la detención durante diez horas en febrero del expríncipe. De él se deduce que el exduque de York pasó supuestamente a Epstein información económica confidencial del Gobierno británico, durante el tiempo en el que ocupó el cargo de enviado especial para asuntos de comercio internacional.
Los documentos desclasificados confimaron también que Andrés Mountbatten-Windsor invitó al financiero a visitar varias propiedades asociadas con la familia real, incluyendo la finca de Sandringham en Norfolk y el castillo de Balmoral, que él y Maxwell visitaron en 1999.
Desde ese interrogatorio de febrero, el aristócrata ha adoptado un perfil bajo. The Daily Express señalaba este jueves que el expríncipe ya no se conforma con encerrarse en la casa en la que vive desde que Carlos III le forzara a abandonar a toda prisa, de noche y por la puerta de atrás, el Royal Lodge, la impresionante mansión que disfrutaba desde hacía décadas en el complejo del castillo de Windsor. Según ese diario, el hermano del rey ha comenzado de nuevo a frecuentar la vida social practicando batidas de caza durante los fines de semana y cenas y cócteles por las tardes.
En los archivos de Epstein publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos a finales de enero figuraban a su vez fotos, desconocidas hasta la fecha, de quien fuera el hijo favorito de Isabel II, que revelan un alto grado de intimidad entre el noble y el pederasta. En una de esas imágenes, el expríncipe aparece a cuatro patas en el suelo sobre una mujer joven cuyo rostro se oculta. En otra imagen de esos archivos, Epstein y Maxwell posaban juntos ante un edificio en la finca de Balmoral.

La policía del Thames Valley, una zona que abarca varios condados, entre ellos los de Oxford y Buckingham, ha asegurado además estar investigando la denuncia de una mujer, presentada por un abogado estadounidense, que afirma haber sido sido víctima de trata de personas y trasladada al Reino Unido para mantener relaciones con Mountbatten-Windsor, cuando ella tenía 20 años. Esta mujer no es de nacionalidad británica y se desconoce su identidad.
Según su versión, el encuentro entre ambos tuvo lugar en 2010, en el Royal Lodge, en el complejo del castillo de Windsor. Después de pasar la noche con el entonces príncipe, este la llevó a visitar el palacio de Buckingham y tomar juntos el té, según ha relatado el abogado de esta supuesta víctima.
Aunque Andrés siempre ha negado estar implicado en los abusos sexuales cometidos por su amigo Epstein y sus cómplices, el expríncipe cerró un acuerdo multimillonario extrajudicial con la víctima de Epstein Virginia Giuffre —quien tenía 17 años cuando quedó atrapada en la red del pederasta—, en febrero de 2022. Ese pacto zanjó la demanda que la mujer había interpuesto por abuso sexual contra el hijo de Isabel II. Nunca se hizo pública la cifra entregada por el príncipe, que jamás admitió oficialmente su culpabilidad. La prensa británica habló de unos 14 millones de euros. Gran parte de ellos salieron del patrimonio personal de la entonces reina de Inglaterra.
Tres años después del millonario acuerdo extrajudicial, el 25 de abril de 2025, Giuffre se suicidó. Sus memorias póstumas, Nobody´s Girl: A Memoir of Surviving Abuse and Fighting for Justice (La Chica de Nadie: Memorias de Supervivencia ante Abusos y de Lucha por la Justicia), fueron un intento póstumo de lograr justicia. En ellas relató con todo detalle los encuentros sexuales que tuvo con el príncipe, gestionados por Epstein.
