Si algo están dejando los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina son un sinfín de imágenes para la hemeroteca. El último en protagonizar un momento insólito ha sido el japonés Ikuma Horishima, que sufrió una caída durante su carrera de octavos de final de los moguls dobles que no le impidió cruzar la línea de meta.. El nipón, que se enfrentó al estadounidense Nick Page en la última carrera de los octavos de final, perdió el control tras aterrizar sobre la nieve una vez superada la rampa, pero se vio impulsado de nuevo sobre los esquís y terminó cruzando la línea de meta de espaldas.. Nada pudo frenarle ya, pues venció al estadounidense Dylan Walczyk en cuartos de final y al australiano Matt Graham en las semis para citarse con el canadiense Mikael Kingsbury.. Solo el múltiple medallista olímpico (con un oro en Pyongyang 2018 y tres platas, en Sochi 2014, Pekín 2022 y en Milán Cortina hace unos días) pudo superarle, imponiéndose con un contundente 30-5 después de que Horishima perdiera el control y se pasara la segunda rampa sin saltar para colgarse el oro.. «Intenté contenerme, reducir la velocidad, aunque en las pruebas de moguls duales se necesita velocidad», expresó el nipón. «No fue mi mejor marca», añadió.. De esta manera, Horishima, de 28 años, sumó su tercer metal olímpico al bronce que consiguió en los moguls a principios de esta semana en Milán-Cortina y al de Pekín en 2022.
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