La estrategia de Telefónica ya no se entiende solo en clave empresarial. La revolución de la inteligencia artificial y un entorno global marcado por la tensión geopolítica tras el estallido de la guerra en Irán han pasado a ser factores determinantes en el rumbo del grupo, ha afirmado el presidente de la teleco, Marc Murtra, durante la junta de accionistas de 2026, celebrada este jueves.. “El mundo vive un cambio vertiginoso derivado del impacto tecnológico, especialmente de la IA”, afirmó el directivo, que fue más allá al asegurar que en tres décadas en el sector “no ha visto avances tan útiles, tan grandes, tan disruptivos y específicos como los de los últimos cuatro meses”. Un diagnóstico que sitúa a la inteligencia artificial no como una tendencia más, sino como el eje central de la transformación del negocio. «Nos enfrentamos a nuevos desafíos pero también a grandes oportunidades que debemos aprovechar. No seguimos el viento, ajustamos las velas», añadió.. Murtra enmarcó esta disrupción en un contexto de “incertidumbre y volatilidad geopolítica y económica”, donde las telecomunicaciones adquieren un papel estratégico. En este escenario, la compañía ha activado su plan “Transform & Grow”, con el objetivo de ganar foco, eficiencia y rentabilidad en un entorno cada vez más competitivo y fragmentado.. En este creciente escenario de inestabilidad geopolítica, el presidente de Telefónica defendió «la consolidación del sector del sector en Europa como condición necesaria para crear soberanía tecnológica europea. Murtra abogó por construir “una Europa más fuerte”, subrayando que la soberanía tecnológica del continente depende de contar con operadores con escala suficiente. La teleco quiere posicionarse como uno de esos actores clave en un tablero donde Estados Unidos y China marcan el ritmo.. Todas estas disrupciones están contempladas en el plan estratégico 2026-2030 Transform & Grow, basado en cinco ejes. El segundo de ellos tiene como objetivo que Telefónica sea una compañía más innovadora y competitiva, en línea con la revolución que ha traído la IA. Por ello, apuesta por simplificar estructuras obsoletas y reforzar el talento, lo que se ha traducido en medidas concretas.. Telefónica está desplegando una cloud propia con capacidades de IA y baja latencia, apoyada en una red de 17 nodos Edge, con la que busca ofrecer servicios digitales más eficientes y seguros. A ello se suma la automatización de redes para reforzar su resiliencia -clave en escenarios de crisis- y el desarrollo de soluciones como Titan Connect, orientadas tanto a empresas como a administraciones públicas. La apuesta tecnológica se extiende también al negocio audiovisual, con el refuerzo de producciones en Movistar+.. Por su parte, el tercer eje pasa por ofrecer más y mejores servicios para los clientes: más red, más capacidad y más calidad. «Los clientes de Telefónica tienen que ser el centro de nuestra actividad. Nuestro principal compromiso es ganar su confianza. La tecnología es una herramienta de progreso económico y social pero también de inquietud, por eso nos hemos propuesto ser la mejor vía de entrada de todos nuestros clientes a las tecnologías digitales más avanzadas. Desplegar la mejor tecnología es contribuir al desarrollo del mundo que nos rodea. Eso es Telefónica», subrayó Murtra.. La respuesta a este entorno pasa también por una revisión interna. Murtra identificó debilidades estructurales como la complejidad organizativa, la lentitud en la ejecución o la presión de costes. Frente a ello, plantea una transformación basada en la simplificación, el refuerzo del balance y la toma de decisiones “con rigor”. De cara a 2026, Telefónica centrará sus esfuerzos en mejorar la experiencia del cliente mediante la hiperpersonalización apoyada en IA, ampliar redes de fibra y 5G, reforzar capacidades en cloud y ciberseguridad y avanzar en eficiencia operativa. Todo ello bajo una premisa clara: en un mundo marcado por la inteligencia artificial y la geopolítica, las telecos dejan de ser meros proveedores de conectividad para convertirse en actores estratégicos.
La estrategia de Telefónica ya no se entiende solo en clave empresarial. La revolución de la inteligencia artificial y un entorno global marcado por la tensión geopolítica tras el estallido de la guerra en Irán han pasado a ser factores determinantes en el rumbo del grupo, ha afirmado el presidente de la teleco, Marc Murtra, durante la junta de accionistas de 2026, celebrada este jueves.. “El mundo vive un cambio vertiginoso derivado del impacto tecnológico, especialmente de la IA”, afirmó el directivo, que fue más allá al asegurar que en tres décadas en el sector “no ha visto avances tan útiles, tan grandes, tan disruptivos y específicos como los de los últimos cuatro meses”. Un diagnóstico que sitúa a la inteligencia artificial no como una tendencia más, sino como el eje central de la transformación del negocio. «Nos enfrentamos a nuevos desafíos pero también a grandes oportunidades que debemos aprovechar. No seguimos el viento, ajustamos las velas», añadió.. Murtra enmarcó esta disrupción en un contexto de “incertidumbre y volatilidad geopolítica y económica”, donde las telecomunicaciones adquieren un papel estratégico. En este escenario, la compañía ha activado su plan “Transform & Grow”, con el objetivo de ganar foco, eficiencia y rentabilidad en un entorno cada vez más competitivo y fragmentado.. En este creciente escenario de inestabilidad geopolítica, el presidente de Telefónica defendió «la consolidación del sector del sector en Europa como condición necesaria para crear soberanía tecnológica europea. Murtra abogó por construir “una Europa más fuerte”, subrayando que la soberanía tecnológica del continente depende de contar con operadores con escala suficiente. La teleco quiere posicionarse como uno de esos actores clave en un tablero donde Estados Unidos y China marcan el ritmo.. Todas estas disrupciones están contempladas en el plan estratégico 2026-2023 Transform & Grow, basado en cinco ejes. El segundo de ellos tiene como objetivo que Telefónica sea una compañía más innovadora y competitiva, en línea con la revolución que ha traído la IA. Por ello, apuesta por simplificar estructuras obsoletas y reforzar el talento, lo que se ha traducido en medidas concretas.. Telefónica está desplegando una cloud propia con capacidades de IA y baja latencia, apoyada en una red de 17 nodos Edge, con la que busca ofrecer servicios digitales más eficientes y seguros. A ello se suma la automatización de redes para reforzar su resiliencia -clave en escenarios de crisis- y el desarrollo de soluciones como Titan Connect, orientadas tanto a empresas como a administraciones públicas. La apuesta tecnológica se extiende también al negocio audiovisual, con el refuerzo de producciones en Movistar+.. Por su parte, el tercer eje pasa por ofrecer más y mejores servicios para los clientes: más red, más capacidad y más calidad. «Los clientes de Telefónica tienen que ser el centro de nuestra actividad. Nuestro principal compromiso es ganar su confianza. La tecnología es una herramienta de progreso económico y social pero también de inquietud, por eso nos hemos propuesto ser la mejor vía de entrada de todos nuestros clientes a las tecnologías digitales más avanzadas. Desplegar la mejor tecnología es contribuir al desarrollo del mundo que nos rodea. Eso es Telefónica», subrayó Murtra.. La respuesta a este entorno pasa también por una revisión interna. Murtra identificó debilidades estructurales como la complejidad organizativa, la lentitud en la ejecución o la presión de costes. Frente a ello, plantea una transformación basada en la simplificación, el refuerzo del balance y la toma de decisiones “con rigor”. De cara a 2026, Telefónica centrará sus esfuerzos en mejorar la experiencia del cliente mediante la hiperpersonalización apoyada en IA, ampliar redes de fibra y 5G, reforzar capacidades en cloud y ciberseguridad y avanzar en eficiencia operativa. Todo ello bajo una premisa clara: en un mundo marcado por la inteligencia artificial y la geopolítica, las telecos dejan de ser meros proveedores de conectividad para convertirse en actores estratégicos.
