El pulso entre la Policía Municipal de Segovia y el Ayuntamiento (PP) está provocando que haya escasez de agentes para garantizar la seguridad de la ciudad de 53.000 habitantes en eventos señalados que abarrotan la urbe. Esta circunstancia ha provocado que en momentos clave de los últimos meses, como la ‘Tardebuena’ de Nochebuena, la cabalgata de Reyes o una carrera popular por suelo segoviano apenas cuenten con uniformados repartidos por las calles. El enfrentamiento se debe a que el gremio reclama mejores condiciones laborales y turnos más ajustados sin que el Consistorio esté atendiendo sus demandas. Asimismo, la corporación ha abierto expedientes disciplinarios a los policías que han desoído los decretos que los obligan a ciertas intervenciones que ellos rechazan hasta que se firme un acuerdo que los satisfaga.. Seguir leyendo
El pulso entre la Policía Municipal de Segovia y el Ayuntamiento (PP) está provocando que haya escasez de agentes para garantizar la seguridad de la ciudad de 53.000 habitantes en eventos señalados que abarrotan la urbe. Esta circunstancia ha provocado que en momentos clave de los últimos meses, como la ‘Tardebuena’ de Nochebuena, la cabalgata de Reyes o una carrera popular por suelo segoviano apenas cuenten con uniformados repartidos por las calles. El enfrentamiento se debe a que el gremio reclama mejores condiciones laborales y turnos más ajustados sin que el Consistorio esté atendiendo sus demandas. Asimismo, la corporación ha abierto expedientes disciplinarios a los policías que han desoído los decretos que los obligan a ciertas intervenciones que ellos rechazan hasta que se firme un acuerdo que los satisfaga.
La postura crítica la representa Salvador Berbel, portavoz del sindicato profesional de policías municipales de Castilla y León (SPPMCyL), el mayoritario en el colectivo. El agente explica que el desentendimiento dura ya un año desde que protestaron por el plan municipal de crear “patrullas unipersonales”, algo que ellos entendieron “insuficiente” sobre todo en momentos potencialmente difíciles como las noches. “Se ha llegado a prestar servicio con cuatro o cinco policías, incluyendo el de soporte en comisaría. En la calle estaba también un oficial, jefe de turno, y tres policías. Cuando denunciamos esto dijimos que comprometía la seguridad del policía y no dábamos un servicio de calidad al ciudadano, en reyertas con cuatro personas en la calle es difícil”, ejemplifica Berbel, rememorando momentos tensos en una Nochevieja en la que apenas había efectivos para contener una trifulca. El Ayuntamiento corrigió esas patrullas individuales pero sigue latente la discrepancia por la equiparación salarial con sus homólogos de otras urbes de Castilla y León, que tienen mejores sueldos. También indignaba la gestión de los turnos, pues antes, con el PSOE al mando, cuando necesitaban refuerzos se catalogaban de “servicios extraordinarios” y se compensaban como tal. Ahora, con el PP, “no sé si por ahorro”, se ha reducido, pero la pelea entre las partes ha conseguido sostenerse y se les abonarán pertinentemente.
El representante policial critica que la concejalía de Seguridad ha incumplido otros acuerdos como mejorar las instalaciones, “con ratas en los falsos techos”, y que tampoco les ha trazado los cuadrantes con los turnos anuales. Los uniformados, en asamblea, han decidido presionar declinando las horas extras voluntarias, claves para el despliegue de eventos señalados como la Tardebuena de Segovia o la San Silvestre. “Como no tenían gente hicieron un decreto con 22 horas de margen y muchos compañeros no estaban notificados”, censura Berbel sobre ambos casos, saldados con expedientes informativos y disciplinarios, con potencial afección sobre el empleo y el suelo de la plantilla, que “está con ansiedad e intranquilidad”. “Los chavales están deseando ir al juzgado y que se acabe esto para que el juez vea el abuso de sancionar a policías a quienes no se ha notificado para que acudan”, zanja el portavoz.
El concejal de Seguridad Ciudadana, César Martín, se lleva los grandes reproches del colectivo. El edil explica que las reuniones no dan fruto porque “no aceptamos presiones”. “Nos comprometimos tras Navidad a calendarizar las reuniones y ellos a una propuesta para cubrir servicios extraordinarios, hasta entonces tenemos que cubrir ciertos servicios extraordinarios por decreto, aseguraron que cumplirían y estamos pendientes de su propuesta para cubrir esos servicios”, detalla el alto cargo. Martín admite que están “estudiando” la equiparación salarial de los segovianos y reprueba haber llegado a esta situación donde “sale perjudicada la ciudad”. “Se incoaron expedientes disciplinarios que pueden acarrear empleo y sueldo y un instructor los gestionará, ellos alegarán lo que vean conveniente”, añade, lo cual “no soluciona nada, la solución es dialogar”. El jefe de Seguridad Ciudadana apela al entendimiento pero por parte policial se afirma que apenas ha habido reuniones efectivas entre las partes. El conflicto se mantiene y el 1 de marzo, fiesta de Los Ángeles Custodios, queda muy comprometida la tradicional formación con los agentes en la plaza Mayor para la entrega de medallas, pues ninguno se ha prestado voluntario y corre riesgo la ceremonia.
La disputa sigue activa y conlleva efectos en el funcionamiento cotidiano de la ciudad, como que en la tradicional Carrera monumental de Segovia ha sido la organización de la prueba quien se ha hecho cargo de retirar y colocar las 60 señales de tráfico del recorrido que tendrán que ser primero apartadas para luego guardarlas y reubicarlas a la conclusión de la carrera, lo cual usualmente efectúa la Policía Municipal pero que esta edición no ejecutarán los agentes. La portavoz del PSOE y exalcaldesa, Clara Martín, apela a que “se convoque el consejo de policía local que se tiene que reunir al menos una vez al semestre. La última vez fue en abril de 2025 a petición nuestra y siguen sin convocarlo, el concejal no quiere convocarlo de ninguna manera”. La exregidora apunta al titular de Seguridad Ciudadana: “Esta semana lo volveremos a pedir y si no dan respuesta iremos al Contencioso, es el único modo que nos queda para meter presión, con este concejal la situación de conflicto es constante, nunca responde a las preguntas que presentamos por escrito: solo cuando hay amenaza formal de ir al juzgado ha sido cuando ha dado respuesta”.
