El fútbol italiano vive inmerso en una profunda crisis tras el batacazo de la selección, que cayó en la tanda de penaltis ante Bosnia y, por tercera edición consecutiva, no jugará el Mundial, lo que ha provocado la dimisión de Gabriele Gravina, presiente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).. El dirigente deportivo y empresario italiano abandona el cargo, según informó la FIGC, tras una reunión en la sede del organismo después de la derrota de la Azzurra en la final de la repesca mundialista, un resultado que desató un terremoto mediático en Italia con llamadas a su dimisión.. «Hoy tuvo lugar una reunión entre el presidente Gabriele Gravina y los presidentes de las federaciones integrantes en la sede de la FIGC en Roma. Al inicio de la reunión, Gravina informó a los máximos representantes (…) que había renunciado al cargo que ocupaba», añadió en un comunicado.. El próximo 22 de junio se celebrarán elecciones para elegir al nuevo presidente, con Giovanni Malagó, expresidente del CONI y de la Fundación Milán Cortina 2026, como uno de los candidatos con posibilidades, según adelantaron medios locales.. Durante su mandato como máximo responsable del fútbol italiano, que asumió tras el fracaso de la selección al no clasificarse para el Mundial de 2018, Gravina lideró un periodo marcado por reformas estructurales, dos nuevas ausencias en la Copa del Mundo (2022 y 2026) y la conquista de la Eurocopa 2020, disputada en 2021.. El italiano, que hasta su elección como presidente de la FIGC el 22 de octubre de 2018, en primera votación y con el 97,20% de los apoyos, era presidente de la Lega Pro, correspondiente a la Serie C, fue reelegido hasta en dos ocasiones: en febrero de 2021, 73,45% de los votos, y en febrero de 2025, con más del 98% de los votos como único candidato.. Además, en abril de 2025 fue elegido miembro del Comité Ejecutivo de la UEFA para un mandato de cuatro años y es el vicepresidente primero de esa organización.. En el ámbito deportivo y de la Nazionale, respaldó a distintos seleccionadores en momentos de dificultad, como a Luciano Spalletti o al actual, Gennaro Gattuso, a quien pidió tras la reciente derrota que «siguiera al frente de estos chicos». «Al igual que se lo pedí a [Gianluigi] Buffon», dijo.. Tras la tercera ausencia mundialista de Italia, se produjeron numerosas reacciones tanto a nivel de aficionados como en el ámbito institucional: el ministro de Deportes, Andrea Abodi, así como el partido político Lega, integrante de la coalición de gobierno, llegaron a solicitar su dimisión y una reestructuración de la cúpula de la FIGC.
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