El consejo municipal del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) otorgó el premio final a Veolia por un contrato de suministro de agua de 25 años a ocho municipios cercanos a Barcelona, con un valor estimado de 1.078 millones de euros, según se confirmó el martes. La Barcelona Water Company, que forma parte del grupo francés desde 2022, ha ganado una licitación controvertida debido al tamaño del contrato y las críticas de las empresas competidoras. En agosto, estas empresas presentaron quejas contra el proceso, argumentando que la propuesta económica de Veolia, con un recorte del 60%, era irresponsable. Tras examinar y confirmar la documentación facilitada por la empresa, el AMB ha decidido conceder el contrato a Veolia, en parte debido a su capacidad para acelerar la modernización de la infraestructura y reforzar las medidas de seguridad tanto física como tecnológica. Para más información, siga leyendo.
El consejo del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha aprobado este martes la adjudicación definitiva a Veolia del macrocontrato con el que se tiene que abastecer de agua a ocho municipios de los alrededores de Barcelona durante 25 años, y que está valorado en 1.078 millones de euros. El grupo francés, dentro del cual está la Sociedad General de Aguas de Barcelona desde que se integró en él en 2022, se ha erigido como ganador en un proceso polémico, tanto por el gran tamaño del contrato como por las críticas de las empresas competidoras, que en agosto presentaron alegaciones contra el proceso al considerar que la oferta económica de Veolia, con una rebaja del 60%, era temeraria. Con todo, y tras analizar y verificar la documentación requerida a la empresa, la AMB ha optado por adjudicar el contrato a Veolia para, entre otras razones, “acelerar las inversiones necesarias para modernizar las infraestructuras y reforzar la seguridad física y tecnológica”.
A finales de septiembre, la AMB ya puso a Veolia a un paso de lograr el macrocontrato, cuando validó su oferta pese a las alegaciones presentadas por las empresas competidoras. Estas —Aqualia y Global Omnium, que se presentaron juntas con una unión temporal de empresas llamada Aiguamet— y las entidades sociales, que criticaron a la AMB que haya abierto la puerta a la privatización del agua en estos ocho municipios, presionaron al ente supramunicipal. Pero la AMB tenía que encontrar una solución para la gestión del agua de estos ocho municipios (Cervelló, Corbera de Llobregat, la Palma de Cervelló, Molins de Rei, Ripollet, Sant Andreu de la Barca, Sant Cugat del Vallès y Tiana, que juntos suman unos 250.000 habitantes), a los que se les habían terminado los contratos. Y optó por sacar un solo concurso para todos ellos, de ahí su elevado valor, con el objetivo de “marcar un mismo nivel de calidad en todos los municipios” y “reducir costes por economía de escala y dar respuesta más ágil ante posibles contingencias”.
Veolia ya gestiona el servicio del agua en treinta municipios de la AMB, y en la ciudad de Barcelona el agua está gestionada por Aigües de Barcelona, una empresa público-privada que está controlada por Veolia y participada por CriteriaCaixa y la AMB. Con la adjudicación definitiva del macrocontrato, a partir de ahora gestionará también el agua de estos ocho municipios. Las empresas competidoras han criticado que Veolia haya presentado una oferta económica tan baja, con una rebaja del 60%, cuando la media de la rebaja económica de los competidores de Veolia era del 22,63%, y lo estimado como razonable estaba fijado en un 10%.
La AMB argumenta que ha revisado y verificado la documentación que acredita la solvencia técnica y económica del proyecto de Veolia, y recuerda que una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, de octubre de 2020, reconoce a este ente supramunicipal como el competente para determinar el modelo y los mecanismos de la gestión del servicio.
“El nuevo modelo tiene por objetivo dar respuesta a las necesidades actuales y futuras de la red de abastecimiento: mejorar la calidad y la eficiencia del servicio domiciliario, garantizar la prestación de un servicio esencial a la ciudadanía, acelerar las inversiones necesarias para modernizar las infraestructuras y reforzar la seguridad física y tecnológica”, señala la AMB en un comunicado. “Al mismo tiempo, se pretende avanzar hacia un modelo en que los costes del servicio se ajusten de forma más adecuada a las características y necesidades de cada municipio”, añade.
Este martes, el consejo de la AMB también ha aprobado el Programa Marco de Actuaciones en Energía y Clima 2035, que busca reducir lsa emisiones contaminantes y preparar el territorio ante los impactos del cambio climático. Entre otras cosas, el programa prevé actuar en 200 equipamientos municipales para reducir un 30% el consumo energético, y se propone llegar a 2030 habiendo logrado que el 90% de la población del área metropolitana tenga un refugio climático a menos de cinco minutos a pie.
El consejo también ha actualizado la tasa metropolitana de tratamiento de residuos (TMTR) para el año 2027, que de media subirá un 3,6%, de acuerdo con el IPC. Para 2027, la previsión de recaudación con esta tasa es de 165,9 millones de euros, mientras que los costes anuales del tratamiento de residuos en los 36 municipios metropolitanos están sobre los 235 millones.
