La presidenta de la Airef, Inés Olóndriz, ha afeado al Gobierno de España «mejorar artificialmente» algunas de las ratios fiscales presentadas en sus previsiones. Lo ha hecho durante la cuarta jornada del Seminario de Verano celebrado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.. Así, ha explicado que aunque las previsiones de la Autoridad Fiscal se asemejan a las realizadas por el Ejecutivo, este ha utilizado deflactores para engrosar los datos de variación del PIB nominal, algo que, en su opinión, no genera datos reales.. La Airef prevé un crecimiento real del 2,2% en 2026, que podría aumentar al 2,4%, y una variación del crecimiento del PIB real desde el 3,5% en 2024 al 1,7% en 2030. Esta desaceleración se debe a que los factores irán perdiendo fuerza como los fondos Next Generation y el fuerte impulso migratorio. Para la entidad, debe ser la productividad la que tome el relevo para el impulso de la economía.. España necesita diseñar una estrategia fiscal a medio plazo que sea creíble y compatible con el crecimiento y el estado de bienestar. Debe ser una visión basada en la corresponsabilidad de todos los organismos públicos. Es una cuestión que nos afecta a pesar de las buenas perspectivas fiscales.. Dentro de sus previsiones, también recogen un déficit por debajo del 3% con un repunte gradual en 2027. Esto nos lleva a una reducción gradual de la deuda, que esperan que para 2030 se sitúe en el 95%, aunque a largo plazo volverá a crecer debido a estos retos de la economía española. En 2050 podría llegar a alcanzar el 123%.. Por otro lado, ha recordado que el nuevo marco europeo desplaza el foco de atención de la supervisión fiscal hacia una nueva variable: el gasto primario neto de medidas de ingresos. Según las previsiones de la AIReF, esta variable registrará un crecimiento medio del 5% entre 2025 y 2028, frente al 3,4% comprometido con Bruselas. Si se cumplen, esto supondría una desviación en términos de PIB de siete décimas. por encima de la permitida, de seis décimas, aunque España ya ha solicitado la clausula de escape.. El gasto en pensiones, que supone un 16,4% del PIB en 2050, condiciona a la senda agregada de gasto. Aunque si es cierto que se encuentra por debajo del umbral, por lo que el Gobierno sí cumple la regla, para la Airef no es suficiente y cree que el plan actual es «insostenible» y solicita una reforma de la ley. «La presión de las pensiones recae en todas las administraciones», ha asegurado su presidenta. Así, el coste asociado al envejecimiento elevaría la deuda en torno a 52 puntos de PIB hasta 2050.. En un país descentralizado, la senda agregada necesita traducción territorial. El gasto está dividido en subsectores de competencias y presiones distintas. Por ello, si uno no cumple con sus obligaciones, se traduce directamente en un aumento del esfuerzo del resto para equilibrar la balanza. «Hay que establecer objetivos claros y precisos, por lo que consideramos que la verdadera reforma está pendiente», ha explicado Olóndriz.. Sostenibilidad fiscal como centro del debate. «La sostenibilidad fiscal debe situarse en el centro del debate económico», ha reiterado. Pues considera que no se trata tanto de cumplir una regla fiscal en un momento determinado, sino de tener unas leyes que permitan proteger los intereses de la ciudadanía. De esta forma, los principales retos a los que se enfrenta la economía son el envejecimiento de la población, la baja productividad y los gastos ligados a defensa, transición energética y digitalización.. «Hemos pasado de unas reglas fiscales relativamente sencillas en déficit y deuda a otras más complejas relacionadas con el saldo estructural. Estas no han sido suficientes para garantizar la sostenibilidad fiscal, el análisis independiente es clave para reforzar la credibilidad», ha afirmado.. Por ello, sí ha destacado tres fortalezas de la Airef. En primer lugar, su función de supervisión fiscal, la evaluación de políticas públicas y su ascendente sobre las administraciones, que les permite ejercer presión para alcanzar esta sostenibilidad fiscal.
La presidenta de la Airef, Inés Olóndriz, ha afeado al Gobierno de España «mejorar artificialmente» algunas de las ratios fiscales presentadas en sus previsiones. Lo ha hecho durante la cuarta jornada del Seminario de Verano celebrado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.. Así, ha explicado que aunque las previsiones de la Autoridad Fiscal se asemejan a las realizadas por el Ejecutivo, este ha utilizado deflactores para engrosar los datos de variación del PIB nominal, algo que, en su opinión, no genera datos reales.. La Airef prevé un crecimiento real del 2,2% en 2026 y una variación del crecimiento del PIB real desde el 3,5% en 2024 al 1,7% en 2030. Esta desaceleración se debe a que los factores irán perdiendo fuerza como los fondos Next Generation y el fuerte impulso migratorio. Para la entidad, debe ser la productividad la que tome el relevo para el impulso de la economía.. España necesita diseñar una estrategia fiscal a medio plazo que sea creíble y compatible con el crecimiento y el estado de bienestar. Debe ser una visión basada en la corresponsabilidad de todos los organismos públicos. Es una cuestión que nos afecta a pesar de las buenas perspectivas fiscales.. Dentro de sus previsiones, también recogen un déficit por debajo del 3% con un repunte gradual en 2027. Esto nos lleva a una reducción gradual de la deuda, que esperan que para 2030 se sitúe en el 95%, aunque a largo plazo volverá a crecer debido a estos retos de la economía española. En 2050 podría llegar a alcanzar el 123%.. Por otro lado, ha recordado que el nuevo marco europeo desplaza el foco de atención de la supervisión fiscal hacia una nueva variable: el gasto primario neto de medidas de ingresos. Según las previsiones de la AIReF, esta variable registrará un crecimiento medio del 5% entre 2025 y 2028, frente al 3,4% comprometido con Bruselas. Si se cumplen, esto supondría una desviación en términos de PIB de siete décimas. por encima de la permitida, de seis décimas, aunque España ya ha solicitado la clausula de escape.. El gasto en pensiones, que supone un 16,4% del PIB en 2050, condiciona a la senda agregada de gasto. Aunque si es cierto que se encuentra por debajo del umbral, por lo que el Gobierno sí cumple la regla, para la Airef no es suficiente y cree que el plan actual es «insostenible» y solicita una reforma de la ley. «La presión de las pensiones recae en todas las administraciones», ha asegurado su presidenta. Así, el coste asociado al envejecimiento elevaría la deuda en torno a 52 puntos de PIB hasta 2050.. En un país descentralizado, la senda agregada necesita traducción territorial. El gasto está dividido en subsectores de competencias y presiones distintas. Por ello, si uno no cumple con sus obligaciones, se traduce directamente en un aumento del esfuerzo del resto para equilibrar la balanza. «Hay que establecer objetivos claros y precisos, por lo que consideramos que la verdadera reforma está pendiente», ha explicado Olóndriz.. «La sostenibilidad fiscal debe situarse en el centro del debate económico», ha reiterado. Pues considera que no se trata tanto de cumplir una regla fiscal en un momento determinado, sino de tener unas leyes que permitan proteger los intereses de la ciudadanía. De esta forma, los principales retos a los que se enfrenta la economía son el envejecimiento de la población, la baja productividad y los gastos ligados a defensa, transición energética y digitalización.. «Hemos pasado de unas reglas fiscales relativamente sencillas en déficit y deuda a otras más complejas relacionadas con el saldo estructural. Estas no han sido suficientes para garantizar la sostenibilidad fiscal, el análisis independiente es clave para reforzar la credibilidad», ha afirmado.. Por ello, sí ha destacado tres fortalezas de la Airef. En primer lugar, su función de supervisión fiscal, la evaluación de políticas públicas y su ascendente sobre las administraciones, que les permite ejercer presión para alcanzar esta sostenibilidad fiscal.
