Cuatro días después de que Israel rompiese todo contacto con la Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Suica, ha visitado este lunes el país, pasando de puntillas por la medida. El desplazamiento ha sido una sorpresa, porque la agenda de la comisaria no se había hecho pública antes, pero un portavoz comunitario en Bruselas ha señalado que “estaba prevista desde hace bastante tiempo”.. Seguir leyendo
Cuatro días después de que Israel rompiese todo contacto con la Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Suica, ha visitado este lunes el país, pasando de puntillas por la medida. El desplazamiento ha sido una sorpresa, porque la agenda de la comisaria no se había hecho pública antes, pero un portavoz comunitario en Bruselas ha señalado que “estaba prevista desde hace bastante tiempo”.
Entre los interlocutores de la comisaria ha estado el ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, el mismo que anunció el veto a Kallas, por, supuestamente, comparar el país con la Sudáfrica del Apartheid, en unas afirmaciones a puerta cerrada que la jefa de diplomacia de la UE no ha confirmado ni desmentido desde entonces. El diálogo con la UE debe ser “completo, honesto y abierto” y no puede consistir en que “solo una parte dicte las posiciones políticas”, ha insistido Saar este lunes ante Suica.
Prueba de la sensibilidad de la visita es que el portavoz comunitario ha señalado que estaba “planificada con bastante antelación” y que incluye también reuniones con ONG y sociedad civil, no solo a representantes políticos, como Saar o el presidente de Israel, Isaac Herzog.
No ha habido, de hecho, rueda de prensa con el jefe de la diplomacia israelí. Solo unas declaraciones, antes de reunirse en Jerusalén, en las que Saar ha reivindicado el “derecho fundamental” del pueblo judío a vivir en la Tierra de Israel (un concepto que abarca al menos las actuales Israel y Palestina) y ha señalado que la ocupación militar de Cisjordania confiere a Israel el “mínimo de profundidad estratégica” para su seguridad.
“Todos los Gobiernos israelíes han defendido nuestro derecho fundamental a vivir en Judea y Samaria [Cisjordania], la cuna histórica del pueblo judío”, ha afirmado antes de insistir en que “ningún gobierno futuro” (Israel celebra elecciones en octubre) aceptará una postura que considere ilegal su presencia en Cisjordania.
En su turno de palabra, Suica ha defendido “plenamente el derecho de Israel a la seguridad”, recalcando que Hamás “debe desarmarse” y“ no desempeñar rol alguno en el futuro de Gaza”. No obstante, ha calificado de “muy problemática” la situación de la población en la Franja, ha expresado su “profunda preocupación” por el crecimiento de los “asentamientos ilegales” en Cisjordania y ha recordado la posición de la UE: una solución negociada al conflicto de Oriente Próximo que lleve a la creación de un Estado palestino, algo que el Ejecutivo de Netanyahu rechaza de plano.
“Una paz duradera requiere un horizonte político [para los palestinos], no su aislamiento económico”, ha agregado, en relación a la asfixia del Gobierno de Netanyahu a la Autoridad Nacional Palestina, detrayendo fondos que le corresponden legalmente, lo que ha reducido a la mitad los salarios de funcionarios como maestros o policías.
Mientras, desde la sociedad civil, crece la presión a la UE para transformar las declaraciones en hechos, tras tres años de crecimiento disparado de los asentamientos judíos y de la violencia de colonos radicales contra palestinos en Cisjordania.
Este lunes, una decena de ONG, entre ellas Human Rights Watch, Amnistía Internacional y Oxfam, ha enviado una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayando que el Ejecutivo europeo tiene el “deber” de proponer legislación para acabar con el comercio de los asentamientos ilegales aplicable, subrayan, “no solo a los bienes procedentes de los asentamientos, sino también a los servicios”, extremo que tendría mucho más impacto.
Según recuerdan, el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya declaró en 2024 que el control ejercido por Israel en los territorios palestinos ocupados ―Gaza y Cisjordania, incluido Jerusalén Este― “viola las leyes internacionales” y que las acciones de los asentamientos de colonos “equivale a una anexión permanente que impide la autodeterminación de los palestinos”.
“Es evidente que las actuales relaciones comerciales de la UE con el territorio ocupado por Israel desde 1967 no se ajustan al derecho internacional y, de hecho, contribuyen al mantenimiento de la situación ilegal creada por Israel, incumpliendo las obligaciones señaladas por la Corte Internacional de Justicia, lo que alimenta las violaciones de los derechos humanos que la UE condena habitualmente”, subrayan en la misiva, enviada también a Kallas; al comisario de Comercio, Maros Sefcovic —supuestamente encargado de elaborar las nuevas propuestas comerciales—; y a varias comisiones del Parlamento Europeo.
En caso de que la Comisión no cumpla con el mandato de los Estados miembros —indicado durante la reunión de ministros de Exteriores la semana pasada en Luxemburgo y reiterado por los líderes europeos en Bruselas— y se niegue a proponer medidas para restringir el comercio con los asentamientos, las ONG instan a los países a “considerar la posibilidad de interponer un recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para garantizar el cumplimiento del Derecho de la UE y del Derecho internacional”.
Bruselas sigue dando respuestas confusas, incluso tras el mandato reiterado por los mandatarios el viernes. En sus conclusiones dejaba claro que espera nuevas “opciones” para la próxima cita de ministros de Exteriores europeos, el 13 de julio, Preguntados este lunes una vez más, los portavoces comunitarios insistieron en que el Ejecutivo europeo ya hizo una serie de propuestas comerciales el año pasado en el marco del Acuerdo de Asociación UE-Israel —que hasta ahora no han tenido ningún recorrido por la negativa de varios países a sancionar a Israel—, evitando afirmar taxativamente que presentarán más propuestas en las próximas semanas.
