Gabriel Jesús fue tan contundente como parco en palabras. «Mi rodilla está perfecta», fue una del par de frases que dejó ante los medios justo después de que el avión privado que lo trajo a Barcelona aterrizara en el aeropuerto de El Prat. El delantero brasileño, por quien el Barça le pagará al Arsenal 10 millones de euros fijos a los que podrían sumárseles hasta cuatro más si se cumplen las variables, debe pasar esta tarde la pertinente revisión médica antes de rubricar su contrato con la entidad que preside Joan Laporta. Si todo sale bien, firmará en principio por dos temporadas, más una opcional, mañana mismo, justo antes de ser presentado oficialmente.
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