Algunos invitados se caían de la lista, muchos otros se debatían sobre qué hacer. Sus motivos eran políticos y en el centro del debate estaba en la procedencia del dinero que hacía posible la reunión internacional de artistas, músicos, escritores, cineastas, arquitectos o coreógrafos. Era 1972 y los Encuentros de Pamplona, financiados por la familia Huarte, propietaria de la constructora que hizo el Valle de los Caídos, parecían tener a todos en contra: al Gobierno de Franco, a la Iglesia católica y el Opus Dei, al Partido Comunista de España y a la banda terrorista ETA. Aquellas jornadas, a pesar de todo, incluidos dos atentados, salieron adelante y marcaron historia, porque en la capital navarra se dieron cita 350 creadores que llenaron las calles de acciones, celebraron charlas, conciertos, proyecciones. Fue algo insólito y único que marcó un hito en la cultura española, como recuerda al teléfono el ensayista y poeta Ramón Andrés.. Seguir leyendo. Calendario de festivales. Festival de las Ideas, Madrid, hasta el 20 de septiembre.. Cultur Alh, festival internacional de arte literatura y humanidades. Granada, del 21 al 27 de septiembre.. Cosmopoetica, Córdoba, del 25 de septiembre al 3 de octubre.. Ja! Festival, Bilbao, del 14 al 21 de octubre.. Festival de Literatura Expandida, Magaluf, del 1 al 4 de octubre.. Encuentros de Pamplona, del 2 al 12 de octubre.. Bienal de Pensamiento de Barcelona, del 13 al 18 de octubre.. Festival Eñe, en Madrid, del 6 al 25 de noviembre y en Málaga del 26 al 29 de noviembre.
Algunos invitados se caían de la lista, muchos otros se debatían sobre qué hacer. Sus motivos eran políticos y en el centro del debate estaba en la procedencia del dinero que hacía posible la reunión internacional de artistas, músicos, escritores, cineastas, arquitectos o coreógrafos. Era 1972 y los Encuentros de Pamplona, financiados por la familia Huarte, propietaria de la constructora que hizo el Valle de los Caídos, parecían tener a todos en contra: al Gobierno de Franco, a la Iglesia católica y el Opus Dei, al Partido Comunista de España y a la banda terrorista ETA. Aquellas jornadas, a pesar de todo, incluidos dos atentados, salieron adelante y marcaron historia, porque en la capital navarra se dieron cita 350 creadores que llenaron las calles de acciones, celebraron charlas, conciertos, proyecciones. Fue algo insólito y único que marcó un hito en la cultura española, como recuerda al teléfono el ensayista y poeta Ramón Andrés.. Aunque estaba previsto que aquella cita cultural de Pamplona se celebrase con periodicidad anual, tuvo que pasar medio siglo para que renaciera, bajo la dirección de Andrés y financiado por el gobierno de Navarra, en 2022. Desde entonces se ha convertido en una bienal en la que convergen escritores, pensadores, sociólogos, músicos, artistas, cineastas y poetas. La tercera edición de esta nueva etapa se celebrará del 2 al 12 de octubre y contará con la presencia de Björn Schmelzer, Emilio Gentile, Robert N. Proctor o Barbara Stiegler, entre muchos otros. “Hoy se vive un momento de efervescencia de festivales”, apunta Andrés, quien sostiene que algunas de estas citas corren el peligro de acabar convertidas en “un cajón de sastre”. Por eso, reivindica un trabajo “más artesanal” y el ritmo menos acelerado de la bienal.. Más información. Lo cierto es que en España en 2026 hay más de 90 festivales con charlas públicas que, en la mayoría de los casos, son gratuitas. La polémica en estas citas no es cosa del pasado, como demuestra lo sucedido esta semana en la tercera edición del Festival de las Ideas de Madrid, cuando en vísperas de su inauguración, más de 30 invitados mandaron una carta en la que ponían como condición para su participación que el patrocinador, la empresa Allianz, se retirara por su vinculación con Israel al ser tenedor de bonos del Estado de ese país. La firma aseguradora se retiró el martes y el festival finalmente se está desarrollando este fin de semana con cerca de un centenar de actividades en las que participan, entre otros, Zadie Smith, Vijay Prashad, Lydia Cacho o Sergio del Molino.. Talleres, paseos temáticos, firmas, bookraves (lecturas comunitarias que congregan a aficionados como en una biblioteca, pero al aire libre), además de las conversaciones, van ampliando la oferta de estas citas culturales que buscan una conexión directa del público con autores, una experiencia en vivo que permita compartir y socializar a través principalmente de los libros y sus creadores. ¿Cómo medir su impacto? No hay cifras claras de ventas de ejemplares, sí de asistentes, pero los organizadores de estos eventos se refieren también a la importancia de que las charlas tengan calidad, y autores y público queden contentos. También hay publicaciones en plataformas digitales e impresas donde queda registro de estos actos. A eso se añade un incipiente género literario —que podría llamarse novela de festival como las novelas de campus— lleno de sorna y del que No hemos venido a divertirnos, de Nina Lykke, o Mona, de Pola Oloixarac, son buenos ejemplos.. Una de las conversaciones del Festival de Literatura Expandida de Magaluf (Mallorca), en su edición de 2025.. La lectura es por lo general un ejercicio solitario, pero los festivales aspiran, como los clubs de lectura, a crear espacios para compartir, para el diálogo y la comunidad. “Un festival aúna el sector del espectáculo y el del libro y tiene que lograr muchos equilibrios, porque no se trata de un programa de actividades en paralelo a una feria del libro, ni de hablar solo de novedades editoriales, y tiene que haber una conexión con el lugar donde se celebra y una oferta temática amplia que mezcle la alta y la baja cultura. Los festivales son seres vivos”, defiende Cristina Fuentes La Roche, directora internacional de Hay Festival Foundation, organización que desembarcó en España en 2003. “Trajimos un modelo muy anglosajón, donde este tipo de encuentros que pretenden presentar ideas a través de conversaciones empezaron a popularizarse tras la II Guerra Mundial”.. El Hay Segovia ha cumplido 22 ediciones este septiembre, con cerca de 7.200 asistentes a sus actividades el pasado fin de semana. Actualmente, la fundación celebra festivales en Gales, Perú, Colombia y Kenia y encuentros más cortos, que llaman foros, en Panamá, Chile o Estados Unidos, entre otros lugares. “Muchos me decían que aquí no iba a funcionar, que era imposible que el público pagara, pero no ha sido así. El primer año trajimos a Ian McEwan y Doris Lessing y hemos logrado construir nuestro público, segoviano y de otras partes”. Su modelo es mixto, público-privado, con actividades de pago y otras gratuitas, ya que cuentan con ayudas de Acción Cultural Española, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), Open Society, British Council, la Junta de Castilla y León, los grupos editoriales Penguin Random House y Planeta, IE Foundation, Banco Sabadell o Fundación Telefónica.. “En cultura, cuanto más, mejor. Se han desarrollado algunas sinergias con otros festivales y somos respetuosos, pero hay una cierta competencia financiera”, reconoce Fuentes. “Público hay, porque hay ganas de un tipo de ocio en el que confluyen muchas personas e ideas distintas. En un mundo tan dividido como el que vivimos, estos espacios permiten investigar distintas ideas. No hay mejor espectáculo que una buena conversación”.. Desde la izquierda, el editor Frederick Studemann, la ingeniera Amparo Moraleda y el politólogo Enrico Letta, en una conversación el viernes dentro del Hay Festival, en Segovia.Pablo Martín (EFE). El auge de los festivales repartidos hoy por toda España llena el calendario. Los hay dedicados a un género en particular, como la Semana Negra de Gijón, que arrancó a finales de los ochenta; BCNegra o Getafe Negro, impulsados por Carlos Zafón y Lorenzo Silva, respectivamente; o el Celsius 232, dedicado a la fantasía, el terror y la ciencia ficción. También hay citas más nuevas como el Fiebre Photobook Fest, que se celebra este fin de semana en la Casa Encendida de Madrid, y que, como el Read en Barcelona (también este fin de semana), mezcla actividades públicas con reuniones del sector. Hoy, domingo, se estrena en el teatro Caixabank Príncipe Pío de Madrid el primer festival de literatura romántica, Somos Infinitos, impulsado por Penguin Random House y planteado como un encuentro de fans que permitirá conocer las novedades y dar el salto de la comunidad digital al encuentro físico, enfocado a un público de 14 a 30 años. Las entradas, a 19,90 euros para una única jornada, se han agotado.. En septiembre, además del Hay Segovia y el Back to the Book en Matadero, celebrados el pasado fin de semana, están el Centroamérica Cuenta, el Festival de las Ideas, o el Cultur Alh en Granada. En octubre llegan el Ja! Bilbao, los Encuentros de Pamplona, la Bienal de Pensamiento en Barcelona, el FLEM en Magaluf o Getafe Negro. Habrá charlas, diálogos, proyecciones, lecturas dramatizadas, firmas, performances, pequeños conciertos. “Los festivales buscan una variedad de formatos porque se aspira a llegar a todos”, apunta Patricia Escalona, que organiza el Cultur Alhm en Granada junto a Ana Gallegos Cuiña, desde mañana, lunes, hasta el 27 de septiembre. En esa búsqueda de audiencia, el espacio público juega un papel importante, porque muchas de estas citas, como la de Granada y el Festival de las Ideas, organizan actos a pie de calle, de manera que alguna gente no va a una charla, sino que se la encuentra. Esos espacios se pueden complicar las cosas: el Cultur Alh ha suspendido la charla con la argentina Ariana Harwicz, prevista para el próximo sábado en la plaza de las Pasiegas, por una carta de la Red Universitaria para Palestina de Granada que amenazaba con protestas.. “En España hay espacio para todos los festivales, pero que haya tantos obliga a innovar, a mapear socios y aliados, y a buscar formatos”, explica Claudia Neira, directora de Centroamérica Cuenta. Este festival, impulsado por Sergio Ramírez y con sedes a ambos lados del Atlántico, arrancó en Managua en 2013. Los últimos cinco años se celebra en otoño en Madrid y en primavera ha rotado cada año por Panamá, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana. Han buscado alianzas con universidades públicas y bibliotecas para celebrar allí algunos de los encuentros y talleres en los que reúnen a autores consagrados y emergentes, y este año ha ampliado su radio de acción a Barcelona y La Rinconada, en Sevilla. Las actividades son gratuitas y tienen ayuda del Ministerio de Cultura, Aecid, la UE, el Instituto Cervantes, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, la OIE y Casa de América, además de colaboraciones con librerías. “En España hay mucha oferta de festivales y por eso hay que buscar a los públicos. Tratamos de construir un puente literario y de pensamiento y de buscar sinergias”, señala Neira, y subraya en esta dirección la creación de la Red Iberoamericana de Festivales y ferias del Libro, nacida este mes para “fortalecer el ecosistema literario iberoamericano y conectar territorios, ideas y comunidades”.. Público asistente a uno de los actos del Festival de las Ideas, en Madrid, el pasado viernes.Andrea Comas. En el Festival de las Ideas de Madrid, más allá de la reciente polémica, la mezcla de disciplinas ha sido una fórmula clave desde su creación hace tres años en Madrid. Javier Moscoso, codirector junto a Marcela Vélez de esta iniciativa, rechaza que se trate de un festival de autores: “Partimos de un conjunto de problemas que quedan agrupados en un título genérico, como Catarsis o, en esta edición, Cuerpos”, explicaba el lunes. “Huimos de tener a una persona que nos diga qué pensar, de la clase magistral. Queremos fomentar el intercambio público de ideas y que ocurra por toda la ciudad, a pie de calle también”.. El Ja! de Bilbao, que va ya por su 17ª edición y cuenta con financiación pública, empezó enfocado en la literatura humorística y ahora abarca literatura y arte con humor, como explica Carolina Ontivero. “Hemos añadido disciplinas como cómic, música y cine y en la edición de octubre estará también la ciencia”, explica. En 2026, el festival se concentra en dos fines de semana y será más amplio que nunca en diversas sedes que van del Guggenheim al Museo de Bellas Artes o la sala BBK, con participantes como Michel Houllebecq, Mariana Enriquez, Sara Barquinero, Ray Loriga o Rodrigo Cortés. “Buscamos sinergias con otros festivales, pero tenemos claro que nuestro éxito es que se hace aquí”, apunta, y señala que han lanzado un programa de membresía para los fans del festival, Amigos del Ja!. “Hay una reacción a la digitalización, aún más tras la pandemia, que ha puesto en valor la presencialidad”, reflexiona Judit Carrera, directora del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), donde se celebra desde hace casi un cuarto de siglo, en años alternos, el festival Kosmopolis. “Debe haber un retorno en la confianza de la palabra. Ante la complejidad de los problemas que afectan a nuestras sociedades, una única mirada no resuelve las cosas”. La perspectiva multidisciplinar y “los encuentros imprevisibles” son claves, sostiene. “Un buen festival se dirige no solo a los convencidos, hay que buscar multiplicidad de voces y de audiencias. Porque esa amalgama refuerza la sociedad civil y muestra la potencia del sector creativo y editorial”. Ramón Andrés resume su postura sobre lo que deben ser estas citas en una vieja frase: “Hablando se entiende la gente”. Habrá que sentarse a escuchar.. Calendario de festivales. Festival de las Ideas, Madrid, hasta el 20 de septiembre.. Cultur Alh, festival internacional de arte literatura y humanidades. Granada, del 21 al 27 de septiembre.. Cosmopoetica, Córdoba, del 25 de septiembre al 3 de octubre.. Ja! Festival, Bilbao, del 14 al 21 de octubre.. Festival de Literatura Expandida, Magaluf, del 1 al 4 de octubre.. Encuentros de Pamplona, del 2 al 12 de octubre.. Bienal de Pensamiento de Barcelona, del 13 al 18 de octubre.. Festival Eñe, en Madrid, del 6 al 25 de noviembre y en Málaga del 26 al 29 de noviembre.
El auge de estas citas culturales repartidas por toda España llena el calendario. Se celebran más de 90 al año, ampliando una oferta de encuentros que buscan una conexión directa del público con los autores
