Nadie discute que Brunete es un pueblo. Estamos en el oeste de la región de Madrid, a 30 kilómetros de la Puerta del Sol, donde esa palabra, pueblo, molesta en otros municipios vecinos más grandes, pero la gente de Brunete la usa, unos con orgullo y otros con resignación. Aquí viven 11.287 personas. No hay centro comercial, ni cines, ni discotecas y el Mercadona cerró hace cinco años para reubicarse en el municipio colindante de Villanueva de la Cañada, más poblado y más rico. Fue un golpe para los brunetenses. El alcalde trató por todos los medios de parar aquella huida e incluso pidió una reunión en Valencia con Juan Roig, el presidente de esos supermercados, pero fue en vano.. Seguir leyendo

Nadie discute que Brunete es un pueblo. Estamos en el oeste de la región de Madrid, a 30 kilómetros de la Puerta del Sol, donde esa palabra, pueblo, molesta en otros municipios vecinos más grandes, pero la gente de Brunete la usa, unos con orgullo y otros con resignación. Aquí viven 11.287 personas. No hay centro comercial, ni cines, ni discotecas y el Mercadona cerró hace cinco años para reubicarse en el municipio colindante de Villanueva de la Cañada, más poblado y más rico. Fue un golpe para los brunetenses. El alcalde trató por todos los medios de parar aquella huida e incluso pidió una reunión en Valencia con Juan Roig, el presidente de esos supermercados, pero fue en vano.


