Enma López quiere ser la próxima alcaldesa de Madrid. Concejala desde 2019 y una de las dirigentes más conocidas de la dirección federal del PSOE, avanza en EL PAÍS una de las bombas políticas del verano: presentará su candidatura a las primarias para ser la candidata socialista en 2027 en la capital de España. “Llevo cuatro años escuchando a muchísima gente dentro y fuera del partido pidiéndome que dé el paso. En 2023 sentí que no era mi momento, mi papel era aportar al grupo y ahora es liderar un proyecto ganador. Pues claro que es posible gobernar Madrid, y vamos a hacerlo con un proyecto atractivo. Tenemos que rebelarnos contra la resignación porque hay muchísima gente que está deseando que les ilusionemos para ir a votarnos”, explica la edil socialista.. Seguir leyendo
Enma López quiere ser la próxima alcaldesa de Madrid. Concejala desde 2019 y una de las dirigentes más conocidas de la dirección federal del PSOE, avanza en EL PAÍS una de las bombas políticas del verano: presentará su candidatura a las primarias para ser la candidata socialista en 2027 en la capital de España. “Llevo cuatro años escuchando a muchísima gente dentro y fuera del partido pidiéndome que dé el paso. En 2023 sentí que no era mi momento, mi papel era aportar al grupo y ahora es liderar un proyecto ganador. Pues claro que es posible gobernar Madrid, y vamos a hacerlo con un proyecto atractivo. Tenemos que rebelarnos contra la resignación porque hay muchísima gente que está deseando que les ilusionemos para ir a votarnos”, explica la edil socialista.
Portavoz adjunta del PSOE y responsable federal de Estudios y Programas, López manifiesta además en conversación con este diario que cree “muy necesario y positivo demostrar que el PSOE está despierto y tiene hambre” en un contexto monopolizado por los casos judiciales que afectan a su partido. Y por un pasado abrumador: el último regidor socialista de Madrid fue Juan Barranco en 1989. “Me niego a que el PSOE se contente con hacer buena oposición. Hay que tener perfil de gobernar, de transformar la vida de la gente a mejor”. Esta declaración de intenciones es su tarjeta de presentación.
El movimiento por sorpresa de Enma López responde “al entusiasmo y certeza de que otro Madrid es posible” de la pretendiente y a las dudas que Reyes Maroto genera dentro de un sector del PSOE. La exministra de Industria, actual portavoz municipal y secretaria general de la agrupación de la ciudad de Madrid, anunció en abril que se postularía de nuevo para ser la cabeza de lista en las elecciones de mayo del año que viene. El comité federal del PSOE de este sábado aprobará el calendario de primarias para elegir a los candidatos autonómicos y municipales con procesos en julio, septiembre y noviembre. La federación madrileña que dirige el ministro Óscar López no ha comunicado aún cuando pretende resolver la elección, pero fuentes del máximo nivel de la cúpula regional son partidarias de hacerlo antes del parón político de agosto. El censo en la capital es de unos 4.000 militantes.
“No hay que tener miedo a las primarias, en Extremadura han salido muy bien y han reforzado al partido”, afirma la candidata, que pone a Álvaro Sánchez Cotrina como ejemplo de liderazgo de una nueva generación que se va abriendo paso en el PSOE. “No comparto esa imagen que hemos dado durante años de que nadie se quería presentar en Madrid porque es misión imposible y quienes lo hacían iban forzados. Yo soy madrileña por elección —nació en Vigo y la semana que viene cumple 40 años— y no hay nada que más me ilusione que ser su alcaldesa. Además, el PSOE es otra cosa. Yo no veo derrotismo, veo hambre, los madrileños están hartos de gobiernos de la derecha. Hay que coger todas esas ganas y abanderarlas, sin tenerle miedo a la democracia interna”, expone. Y pone como ejemplo a seguir a Abel Caballero, el superalcalde de Vigo que en 2023 obtuvo el 60,86% de los votos y 19 de 27 concejales. “En 2007, la primera vez que fue elegido alcalde, ninguna encuesta daba que ganábamos”, subraya López, que formó parte de la lista de Caballero, el alcalde de alcaldes, con quien aprendió lo que era el municipalismo. “Dentro de la historia del partido nos decían que había ciudades imposibles y ahora se dan por hecho que son del PSOE. Cuando el PSOE juega fuerte en Madrid el PSOE gana”, asevera.

López sigue rebatiendo a los agoreros y recalca que las encuestas le daban a Zohran Mamdani un 1% de probabilidades de ser alcalde de Nueva York un año antes de las elecciones. “En los distritos del sur de Madrid es donde más nos votan pero donde más abstención hay, lo que tenemos que lograr es solucionar sus problemas. Yo me he recorrido cada palmo de Madrid estos ocho años, pateándome cada barrio, mercado y agrupación.Voy en Metro a diario y ando entre 10 y 15 kilómetros al día, llevo gastados muchas zapatillas conociendo la realidad de barrios donde viven personas maravillosas que se sienten abandonadas. Y no es casualidad. En Usera o Villaverde la frecuencia de paso de los servicios de limpieza es menor, sus calles se limpian mucho menos pese a que sus habitantes pagan los mismos impuestos que el resto de madrileños”, destaca López. Portavoz adjunta del grupo municipal y portavoz de la Comisión de Economía, Innovación y Hacienda, tiene los números de Madrid en la cabeza —“van dos: un piso de 80 metros cuadrados por la Puerta de Alcalá se vende de media por más de un millón de euros y hay 200 autobuses que se quedan cada día en las cocheras porque no hay conductores”— y resalta la importancia de los contactos tejidos en los barrios. “Hay una gran mentira que nos han contado, que Madrid es inabarcable. Es un conjunto de sitios pequeños, con sus líderes vecinales y problemas concretos, como la reacción del no a la tala en Arganzuela en las obras de ampliación del Metro o contra el cantón de basura de Montecarmelo. Esa sociedad civil necesita un partido que les represente, hable claro y les emocione», insiste.
Licenciada en Derecho Económico Empresarial por la Universidad de Vigo y funcionaria del Cuerpo Superior de Inspectores de Seguros del Estado, López se ha dedicado desde que en 2019 fue elegida por primera vez concejal ”a conocer y vivir” la ciudad “en lo bueno y en lo malo como una madrileña más”. Un mensaje velado contra la apuesta recurrente de Ferraz por paracaidistas como candidatos. En plata: perfiles sin conexión ni arraigo con la capital.
Maroto, que llegaba como ministra, fue la séptima candidata socialista desde 1999 en otras tantas elecciones para el Ayuntamiento de Madrid. El número de portavoces en la urbe más poblada del país —3,5 millones de habitantes, el doble que Barcelona y superior al de todas las comunidades autónomas salvo Andalucía, Cataluña, la propia Madrid y la Comunidad Valenciana— es aún mayor debido a la renuncia o cese de sus aspirantes. Jaime Lissavetzky (2011-2015) fue el último cabeza de lista del PSOE que completó el mandato en el último cuarto de siglo. Una política errática en la que las prisas en Ferraz han tenido mucho que ver y que ha dejado como resultado la pérdida de 400.000 votantes en lo que va de siglo.
Tras tocar fondo en 2019 con Pepu Hernández, una apuesta personal de Pedro Sánchez, en 2023 el PSOE recuperó 50.000 votantes. López, que entonces sonó con fuerza como candidatable por su conocimiento público y desenvoltura en programas televisivos en prime time y en redes sociales, fue la directora de la campaña de Maroto, que contaba con el respaldo de La Moncloa. Los socialistas partían de su peor resultado con ocho concejales de 57 posibles y crecieron hasta los 11 ediles. Pasaron de 225.000 a 275.000 votos, a un escaño y 40.000 papeletas de Ahora Madrid, la candidatura de izquierdas hegemónica en el Ayuntamiento desde 2015. “Reyes ha trabajado muchísimo, pero creo que hace falta otro impulso y conectar más con el madrileñismo”, piensa López, que este jueves le ha comunicado su decisión.
El adversario de López si es la elegida será José Luis Martínez-Almeida, alcalde desde 2019 y que en 2023 logró la mayoría absoluta con el mejor resultado del PP desde 2011. “¿Cuál es el legado de Almeida? No ha transformado Madrid, es una ciudad más difícil para vivir con la vivienda mas cara y donde moverse es más caro… París, Berlín, Bruselas se han transformado en estos años mientras Madrid dejaba pasar millones de trenes», reprocha la dirigente socialista, militante desde 2002, que dará mucho que hablar a las puertas del comité federal del PSOE.
