Necesitó 81 minutos el Sevilla para hundir un poco más al Valencia, pero lo hizo. Acaba de entrar al campo Kochorashvili y teledirigió una falta al segundo palo donde apareció Juan Iglesias para, de un testarazo, batir la portería de Dimitrievski. Un gol que buscó con insistencia en la segunda parte, que dominó de cabo a rabo, ante un rival incapaz de hilvanar dos pases y que, eso sí, pudo haberse puesto con ventaja si el misil del canterano Otorbi no se hubiese estrellado en el larguero. No se sacuden los valencianistas una imagen pobre que les mantiene en la cola de clasificación y a Corberán a borde del precipicio.[Narración y estadísticas: 1-0]
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