Casi un año después del apagón que sumergió a toda la Península Ibérica en la oscuridad, la Red Europea de Operadores de Sistemas de Transmisión de Electricidad (ENTSO-E) ha resuelto el misterio: no hubo una sola causa responsable. El informe final, presentado el viernes después de meses de investigación, determina que el colapso del 28 de abril de 2025 fue el resultado de una compleja interacción de factores técnicos, operativos y regulatorios que se desencadenaron. Los expertos culpan a todos y a nadie en particular, pero están de acuerdo en que las medidas de control del estrés podrían haberlo evitado. La investigación técnica, llevada a cabo por 49 expertos internacionales, describe el incidente como «el apagón más grave en el sistema eléctrico europeo en más de 20 años». El panel de investigación afirma que el incidente fue un hito histórico, siendo «la primera vez que una serie de desconexiones en cascada de componentes generadores de energía, combinadas con subidas de tensión», causaron un apagón en Europa continental. La causa fue un aumento de voltaje que se salió de control, que el sistema no pudo manejar. Una interrupción local en la red de transporte se convirtió en una falla generalizada, abarcando problemas de escasez de energía reactiva a fallas en la gestión de datos de la red. Aunque el incidente fue grave, el informe se abstiene de culpar directamente a compañías o tecnologías particulares, en lugar de distribuir la responsabilidad entre todas las partes involucradas, incluida Red Eléctrica, reguladores y empresas de energía. Se encontraron importantes deficiencias en la gestión técnica, lo que subraya cómo la supervisión inadecuada de la actividad de la red obstaculizó una reacción oportuna a la rápida progresión del incidente. La ausencia de herramientas de monitoreo sofisticadas y la coordinación inadecuada del intercambio de datos entre los operadores nacionales fueron factores críticos para no contener las oscilaciones de frecuencia iniciales antes de que desencadenaran un efecto dominó que condujera al apagón. En cuanto a la generación, el estudio pone de relieve un fallo técnico en la respuesta de las centrales eléctricas convencionales y renovables.
El apagón del 28 de abril de 2025 fue el resultado de «factores múltiples que interactúan» que comenzaron como un «problema muy local» en el sur de España y «se intensificaron rápidamente», según el informe final del panel de expertos de la Red Europea de Operadores de Sistemas de Transmisión de Electricidad (ENTSO-E). En este sentido, la Comisión considera que el análisis de la Comisión de la compatibilidad de las ayudas estatales con el mercado interior se ha basado en el análisis de los datos disponibles.
