Jornada de descensos entre los principales índices mundiales en la que el Ibex 35 vuelve a destacar por su fortaleza relativa, manteniéndose muy próximo a sus máximos históricos. La sesión ha estado marcada por las ventas en el sector tecnológico, especialmente entre los fabricantes de semiconductores, después de que los resultados de Samsung no lograran convencer al mercado y reavivaran las dudas sobre si las enormes inversiones en inteligencia artificial terminarán justificando las elevadas valoraciones alcanzadas durante los últimos meses.. A pesar de ello, el comportamiento del mercado vuelve a mostrar una realidad cada vez más evidente. El dinero no está saliendo de la renta variable, sino rotando hacia otros sectores. Mientras los valores ligados a la inteligencia artificial consolidan parte de las fuertes subidas acumuladas, bancos, consumo, industria y turismo continúan captando el interés de los inversores.. Dentro del selectivo español, Puig e Inditex lideran las subidas del día, apoyadas por un escenario que sigue siendo favorable para el consumo. La reciente caída del precio del petróleo contribuye a reducir los costes de transporte y logística, mejora los márgenes empresariales y disminuye las presiones inflacionistas, favoreciendo un entorno de política monetaria menos restrictivo que podría seguir impulsando el gasto de los hogares durante los próximos trimestres.. La banca vuelve a convertirse en uno de los principales apoyos del índice. Cada vez más casas de análisis internacionales sitúan a España entre sus mercados favoritos gracias a un crecimiento económico superior al de la eurozona, una mejora del mercado laboral, una sólida evolución del consumo y unas valoraciones que continúan siendo atractivas frente a otros mercados desarrollados. Todo ello sigue respaldando el buen comportamiento del Ibex 35 durante este año, especialmente en las últimas semanas.. En el lado contrario destacan algunos valores más vinculados al ciclo de inversión en inteligencia artificial, como ACS, que acusa la toma de beneficios tras el extraordinario comportamiento de los últimos meses, y Solaria, afectada además por el repunte de las rentabilidades de la deuda, que sigue penalizando a los sectores más sensibles a los tipos de interés.. En Estados Unidos, la presión sobre los fabricantes de chips continúa siendo el principal foco de atención. El mercado empieza a preguntarse si las multimillonarias inversiones realizadas por las grandes tecnológicas terminarán traduciéndose en un crecimiento suficiente de los beneficios. Este debate llega justo antes del inicio de la temporada de resultados, que comenzará la próxima semana con los grandes bancos estadounidenses y servirá para comprobar si las elevadas expectativas que descuenta el mercado siguen teniendo respaldo en los fundamentales.. Mientras tanto, la tensión geopolítica vuelve a ganar protagonismo. El petróleo recupera los 70 dólares por barril tras los ataques registrados en el estrecho de Ormuz, un movimiento que impulsa al alza las rentabilidades de la deuda y mantiene vivo el debate sobre la política monetaria de la Reserva Federal. Si las presiones energéticas persisten, el mercado podría empezar a cuestionar un escenario de bajadas de tipos demasiado optimista.. La principal conclusión de la jornada vuelve a ser la misma que en las últimas semanas, la inteligencia artificial sigue siendo el gran motor estructural del mercado, pero la siguiente fase del ciclo parece pasar por una mayor diversificación del liderazgo bursátil. Mientras la tecnología consolida parte de las fuertes subidas acumuladas, sectores más tradicionales como la banca, el consumo o la industria continúan tomando el relevo y sosteniendo las bolsas, especialmente en Europa y en un Ibex 35 que mantiene intacta su fortaleza relativa.. Manuel Pinto. Analista de mercados
Jornada de descensos entre los principales índices mundiales en la que el Ibex 35 vuelve a destacar por su fortaleza relativa, manteniéndose muy próximo a sus máximos históricos. La sesión ha estado marcada por las ventas en el sector tecnológico, especialmente entre los fabricantes de semiconductores, después de que los resultados de Samsung no lograran convencer al mercado y reavivaran las dudas sobre si las enormes inversiones en inteligencia artificial terminarán justificando las elevadas valoraciones alcanzadas durante los últimos meses.. A pesar de ello, el comportamiento del mercado vuelve a mostrar una realidad cada vez más evidente. El dinero no está saliendo de la renta variable, sino rotando hacia otros sectores. Mientras los valores ligados a la inteligencia artificial consolidan parte de las fuertes subidas acumuladas, bancos, consumo, industria y turismo continúan captando el interés de los inversores.. Dentro del selectivo español, Puig e Inditex lideran las subidas del día, apoyadas por un escenario que sigue siendo favorable para el consumo. La reciente caída del precio del petróleo contribuye a reducir los costes de transporte y logística, mejora los márgenes empresariales y disminuye las presiones inflacionistas, favoreciendo un entorno de política monetaria menos restrictivo que podría seguir impulsando el gasto de los hogares durante los próximos trimestres.. La banca vuelve a convertirse en uno de los principales apoyos del índice. Cada vez más casas de análisis internacionales sitúan a España entre sus mercados favoritos gracias a un crecimiento económico superior al de la eurozona, una mejora del mercado laboral, una sólida evolución del consumo y unas valoraciones que continúan siendo atractivas frente a otros mercados desarrollados. Todo ello sigue respaldando el buen comportamiento del Ibex 35 durante este año, especialmente en las últimas semanas.. En el lado contrario destacan algunos valores más vinculados al ciclo de inversión en inteligencia artificial, como ACS, que acusa la toma de beneficios tras el extraordinario comportamiento de los últimos meses, y Solaria, afectada además por el repunte de las rentabilidades de la deuda, que sigue penalizando a los sectores más sensibles a los tipos de interés.. En Estados Unidos, la presión sobre los fabricantes de chips continúa siendo el principal foco de atención. El mercado empieza a preguntarse si las multimillonarias inversiones realizadas por las grandes tecnológicas terminarán traduciéndose en un crecimiento suficiente de los beneficios. Este debate llega justo antes del inicio de la temporada de resultados, que comenzará la próxima semana con los grandes bancos estadounidenses y servirá para comprobar si las elevadas expectativas que descuenta el mercado siguen teniendo respaldo en los fundamentales.. Mientras tanto, la tensión geopolítica vuelve a ganar protagonismo. El petróleo recupera los 70 dólares por barril tras los ataques registrados en el estrecho de Ormuz, un movimiento que impulsa al alza las rentabilidades de la deuda y mantiene vivo el debate sobre la política monetaria de la Reserva Federal. Si las presiones energéticas persisten, el mercado podría empezar a cuestionar un escenario de bajadas de tipos demasiado optimista.. La principal conclusión de la jornada vuelve a ser la misma que en las últimas semanas, la inteligencia artificial sigue siendo el gran motor estructural del mercado, pero la siguiente fase del ciclo parece pasar por una mayor diversificación del liderazgo bursátil. Mientras la tecnología consolida parte de las fuertes subidas acumuladas, sectores más tradicionales como la banca, el consumo o la industria continúan tomando el relevo y sosteniendo las bolsas, especialmente en Europa y en un Ibex 35 que mantiene intacta su fortaleza relativa.. Manuel Pinto. Analista de mercados
