La batería de resultados empresariales y el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio han enfriado el apetito por el riesgo, alejando a los principales índices bursátiles de sus máximos históricos. Las últimas amenazas de Donald Trump a Irán han vuelto a impulsar el precio del petróleo, mientras los inversores continúan digiriendo una intensa jornada de presentación de resultados.
La sesión ha comenzado marcada por las fuertes caídas en Corea del Sur. El principal índice del país acumula un descenso cercano al 16% en apenas dos jornadas, lastrado por la irrupción de nuevos competidores en el mercado de los chips y por la decepción generada por las cuentas de SK Hynix. Aunque la compañía volvió a presentar resultados récord, éstos no alcanzaron las elevadas expectativas que había descontado el mercado.
En España, algunos de los principales pesos pesados del Ibex 35 han publicado sus cifras trimestrales. La mayor decepción ha llegado de la mano de CaixaBank, que ha liderado los descensos del sector financiero. A pesar de registrar un primer semestre mejor de lo esperado, la entidad ha optado por mantener sin cambios sus previsiones para el conjunto del ejercicio. El mercado esperaba una mejora de las guías tras el buen comportamiento operativo, por lo que la ausencia de una revisión al alza ha provocado recogidas de beneficios.
También ha presionado al índice Telefónica, pese a presentar unos resultados sólidos desde el punto de vista operativo. La compañía ha mejorado el EBITDA, ha incrementado la generación de caja, ha reducido deuda y ha elevado su previsión de flujo de caja para 2026. Sin embargo, el mercado ha puesto el foco en un beneficio reportado penalizado por extraordinarios y en un dividendo que sigue siendo modesto frente al histórico de la compañía.
En el lado opuesto, Grifols lideraba las subidas del selectivo tras reforzar la confianza de los inversores en su proceso de recuperación. La farmacéutica incrementó un 28,7% su beneficio neto, volvió a generar flujo de caja libre positivo, completó la refinanciación de toda la deuda con vencimiento en 2027 y reiteró sus previsiones para 2026, apoyadas en el sólido crecimiento de Biopharma y en la mejora de su eficiencia operativa.
La renta variable europea cotiza hoy con un comportamiento muy dispar, reflejando la desigual acogida que están teniendo los resultados empresariales. Mientras las compañías del lujo siguen acusando la debilidad de la demanda china, el sector europeo de semiconductores prolonga las caídas ante el aumento de la competencia y unas expectativas que continúan siendo muy exigentes.
En Wall Street, toda la atención se centra en la reunión de la Reserva Federal y en los resultados de Microsoft y Meta, dos de las compañías que más están invirtiendo en inteligencia artificial. El mercado espera que la Fed mantenga los tipos de interés sin cambios, aunque los inversores analizarán con detalle cualquier mensaje sobre la evolución de la inflación y el calendario de futuros movimientos.
Al mismo tiempo, el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio ha impulsado el precio del Brent hasta las inmediaciones de los 90 dólares por barril, reavivando los temores inflacionistas, elevando la rentabilidad de los bonos y reduciendo el apetito por los activos de mayor riesgo.
Por último, el oro continúa mostrando fortaleza y mantiene el nivel psicológico de los 4.000 dólares por onza, consolidándose como uno de los principales activos refugio en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica y de creciente cautela entre los inversores.
La batería de resultados empresariales y el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio han enfriado el apetito por el riesgo, alejando a los principales índices bursátiles de sus máximos históricos. Las últimas amenazas de Donald Trump a Irán han vuelto a impulsar el precio del petróleo, mientras los inversores continúan digiriendo una intensa jornada de presentación de resultados.
La sesión ha comenzado marcada por las fuertes caídas en Corea del Sur. El principal índice del país acumula un descenso cercano al 16% en apenas dos jornadas, lastrado por la irrupción de nuevos competidores en el mercado de los chips y por la decepción generada por las cuentas de SK Hynix. Aunque la compañía volvió a presentar resultados récord, éstos no alcanzaron las elevadas expectativas que había descontado el mercado.
En España, algunos de los principales pesos pesados del Ibex 35 han publicado sus cifras trimestrales. La mayor decepción ha llegado de la mano de CaixaBank, que ha liderado los descensos del sector financiero. A pesar de registrar un primer semestre mejor de lo esperado, la entidad ha optado por mantener sin cambios sus previsiones para el conjunto del ejercicio. El mercado esperaba una mejora de las guías tras el buen comportamiento operativo, por lo que la ausencia de una revisión al alza ha provocado recogidas de beneficios.
También ha presionado al índice Telefónica, pese a presentar unos resultados sólidos desde el punto de vista operativo. La compañía ha mejorado el EBITDA, ha incrementado la generación de caja, ha reducido deuda y ha elevado su previsión de flujo de caja para 2026. Sin embargo, el mercado ha puesto el foco en un beneficio reportado penalizado por extraordinarios y en un dividendo que sigue siendo modesto frente al histórico de la compañía.
En el lado opuesto, Grifols lideraba las subidas del selectivo tras reforzar la confianza de los inversores en su proceso de recuperación. La farmacéutica incrementó un 28,7% su beneficio neto, volvió a generar flujo de caja libre positivo, completó la refinanciación de toda la deuda con vencimiento en 2027 y reiteró sus previsiones para 2026, apoyadas en el sólido crecimiento de Biopharma y en la mejora de su eficiencia operativa.
La renta variable europea cotiza hoy con un comportamiento muy dispar, reflejando la desigual acogida que están teniendo los resultados empresariales. Mientras las compañías del lujo siguen acusando la debilidad de la demanda china, el sector europeo de semiconductores prolonga las caídas ante el aumento de la competencia y unas expectativas que continúan siendo muy exigentes.
En Wall Street, toda la atención se centra en la reunión de la Reserva Federal y en los resultados de Microsoft y Meta, dos de las compañías que más están invirtiendo en inteligencia artificial. El mercado espera que la Fed mantenga los tipos de interés sin cambios, aunque los inversores analizarán con detalle cualquier mensaje sobre la evolución de la inflación y el calendario de futuros movimientos.
Al mismo tiempo, el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio ha impulsado el precio del Brent hasta las inmediaciones de los 90 dólares por barril, reavivando los temores inflacionistas, elevando la rentabilidad de los bonos y reduciendo el apetito por los activos de mayor riesgo.
Por último, el oro continúa mostrando fortaleza y mantiene el nivel psicológico de los 4.000 dólares por onza, consolidándose como uno de los principales activos refugio en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica y de creciente cautela entre los inversores.
