“Se ha demostrado que la previsión no era la correcta”, ni tampoco “el funcionamiento” del dispositivo de Rodalies para cubrir los traslados durante el día del eclipse. Así lo ha admitido el secretario de Movilidad de la Generalitat, Manel Nadal, quien ha defendido que se reforzó el servicio y que “la oferta fue la adecuada”, pero ha señalado dos puntos débiles: se contó con unos traslados de Barcelona a Tarragona más escalonados y la frecuencia de paso para la vuelta fue lenta. “Es a la ida cuando se produjeron los problemas, pero la vuelta se produjo de forma ordenada, porque el Govern y los Mossos decidieron cerrar las estaciones y abrirlas según llegaban los trenes”, ha defendido Nadal en una entrevista en Catalunya Ràdio.. Seguir leyendo
“Se ha demostrado que la previsión no era la correcta”, ni tampoco “el funcionamiento” del dispositivo de Rodalies para cubrir los traslados durante el día del eclipse. Así lo ha admitido el secretario de Movilidad de la Generalitat, Manel Nadal, quien ha defendido que se reforzó el servicio y que “la oferta fue la adecuada”, pero ha señalado dos puntos débiles: se contó con unos traslados de Barcelona a Tarragona más escalonados y la frecuencia de paso para la vuelta fue lenta. “Es a la ida cuando se produjeron los problemas, pero la vuelta se produjo de forma ordenada, porque el Govern y los Mossos decidieron cerrar las estaciones y abrirlas según llegaban los trenes”, ha defendido Nadal en una entrevista en Catalunya Ràdio.
Renfe volvió a ser noticia no deseada la noche del miércoles 12 de agosto, cuando la red volvió a colapsarse, incapaz de absorber el volumen de personas que querían seguir el fenómeno astronómico desde la provincia de Tarragona. La oferta de trenes quedó corta y las aglomeraciones propiciaron imágenes de nerviosismo y confusión, tanto a primera hora de la tarde, con viajeros peleando para poder subir a un tren en la estación de Sants de Barcelona, como luego, al atardecer, cuando había la necesidad de cubrir el viaje de regreso a casa. Protección Civil activó la prelaerta del plan Ferrocat a causa de las fuertes aglomeraciones registradas algunas estaciones, como Tortosa, Tarragona y Altafulla, que incluso obligó a los Mossos d’Esquadra a restringir el acceso a los andenes, para evitar situaciones de riesgo.
Renfe negó este jueves que hubiera falta de previsión y alegó que no tenía más trenes disponibles para evitar el colapso. “El dispositivo fue el máximo posible, atendiendo al material que teníamos”, argumentó David Andrés, jefe de operaciones de Rodalies. Con todo, la compañía defiende que “ningún pasajero se quedó en la estación sin poder subirse a un tren” porque hacia medianoche se activó un convoy de la R11 procedente de Portbou que había terminado el servicio y se trasladó al sur, a modo de tren escoba, para recoger a toda la gente que quedaba en las estaciones.
Nadal se ha expresado en este mismo sentido, asegurando que la oferta de plazas “era suficiente”, doblando la habitual y que los números corroboran que se cubrió la demanda. problema fue que “se preveía una ida más escalonada”, pero “se produjo una concentración a unas horas determinadas -entre 16.30 y 18.30- que no se predijo suficientemente y no se dio la respuesta determinada”, ha aseverado el secretario.
Nadal también se ha referido a las quejas de los usuarios en referencia al hacinamiento en los trenes y la falta de aire acondicionado. “Las condiciones no eran normales para circular con esa cantidad de gente en un tren”, ha dicho.
En cuanto al momento del retorno, Nadal ha explicado que hacia las 18 horas se decide poner agentes de los Mossos en las estaciones para vigilar la afluencia de viajeros y ha vuelto a defender que “había suficientes trenes para la vuelta”, pero también ha admitido margen de mejora. “Sí que había material suficiente, pero a lo mejor no con la rapidez adecuada, si hubiéramos tenido más trenes podían haber pasado cada 10 minutos y no cada 30”.
Con todo, Nadal ha admitido “errores de comunicación” sobre el dispositivo: “Tendríamos que haber dado información a la gente sobre los trenes habilitados a la vuelta e insistir en la ida escalonada. En cuanto al tráfico se hizo, pero en el caso del tren no se hizo esta explicación”.
La Generalitat ha emitido un comunicado este jueves donde considera un “éxito” el dispositivo desplegado con motivo del eclipse solar y ha destacado la “normalidad” y la ausencia de incidencias destacables durante una jornada que movilizó a decenas de miles de personas, obviando el colapso vivido en Renfe.
De hecho, tampoco se habló de transporte ferroviario durante la presentación del dispositivo de seguridad y movilidad el pasado 24 de julio, en que se detallaron los refuerzos y la planificación a nivel de Mossos, Protección Civil, Tráfico y Salud. Desde Rodalies defienden que “hace semanas” que hablaban con la Generalitat sobre el dispositivo a activar el día 12 de agosto y, según informó el día antes en nota de premsa la compañía, el refuerzo consistía en habilitar un tren que partía desde Tortosa hacia Barcelona a las 21.56 horas. Tras la jornada caótica, Rodalies también detalló que se había activado un tren adicional que provenía de Girona y que se habían convertido en dobles cuatro de los convoyes que partían desde el sur.
