La crisis del combustible para aviación no está ni mucho menos concluida. Aunque ha desaparecido de los titulares de prensa, sigue muy presente en las cuentas y la operativa de las compañías. Incluso de las más robustas. Ryanair, compañía líder en Europa por viajeros transportados, ha aguantado el tirón del incremento del jet fuel, que llegó a duplicarse en abril, gracias a las coberturas que tenía suscritas para comprarlo a un precio garantizado. Pero el escudo se agota y la aerolínea irlandesa lo empieza a notar. Para contrarrestarlo, Ryanair va a recortar vuelos.. La aerolínea ha anunciado que reduce en dos millones su objetivo de pasajeros correspondiente al año fiscal 2027, dejándolo ahora en 214 millones. Su objetivo con este movimiento es limitar su exposición al combustible de aviación no cubierto en el invierno.. Con el 80% de su queroseno del ejercicio fiscal 2027 cubierto a unos 67 dólares por barril, Ryanair cree que se encuentra en «buena posición» para registrar otro año rentable. No obstante, ha advertido de que su beneficio neto después de impuestos no llegará al récord del anterior año, cuando alcanzó los 2.260 millones de euros.. Bank of America estima que el beneficio de la aerolínea irlandesa caerá hasta el entorno de los 1.700 millones de euros, motivado sobre todo por el alza de costes estimado hasta los 5.900 millones de euros debido al aumento del precio del combustible para aviación.. «El encarecimiento del combustible lleva a Ryanair a reducir su capacidad de invierno y su previsión de tráfico», apuntan desde la entidad en su último informe sobre la aerolínea. No obstante, el banco de inversión americano prosigue que «precisamente esa menor oferta –y los previsibles recortes de competidores con costes más altos y menor cobertura de combustible– debería favorecer las tarifas y permitir a Ryanair ganar cuota de mercado».. Precios al alza. Bank of America estima que sus tarifas aumentarán un 2% en su tercer trimestre fiscal y un 5% en el cuarto a medida que se reduce la oferta en invierno.. Aunque el encarecimiento del jet fuel vaya a pasar factura a sus cuentas, Ryanair cree que no va a ser ni mucho menos la que peor parada salga de esta crisis. La compañía que dirige Michael O’Leary considera que dada la posibilidad de que los precios del petróleo se mantengan altos hasta el segundo semestre de 2027, es previsible que las tarifas aéreas de corta distancia en Europa aumenten de forma «significativa» para reflejar este encarecimiento del crudo.. La razón esgrimida por la aerolínea irlandesa es que algunos competidores con una cobertura de combustible menos sólida tendrán dificultades para mantener su capacidad o incluso para sobrevivir a la próxima temporada de invierno.
La crisis del combustible para aviación no está ni mucho menos concluida. Aunque ha desaparecido de los titulares de prensa, sigue muy presente en las cuentas y la operativa de las compañías. Incluso de las más robustas. Ryanair, compañía líder en Europa por viajeros transportados, ha aguantado el tirón del incremento del jet fuel, que llegó a duplicarse en abril, gracias a las coberturas que tenía suscritas para comprarlo a un precio garantizado. Pero el escudo se agota y la aerolínea irlandesa lo empieza a notar. Para contrarrestarlo, Ryanair va a recortar vuelos.. La aerolínea ha anunciado que reduce en dos millones su objetivo de pasajeros correspondiente al año fiscal 2027, dejándolo ahora en 214 millones. Su objetivo con este movimiento es limitar su exposición al combustible de aviación no cubierto en el invierno.. Con el 80% de su queroseno del ejercicio fiscal 2027 cubierto a unos 67 dólares por barril, Ryanair cree que se encuentra en «buena posición» para registrar otro año rentable. No obstante, ha advertido de que su beneficio neto después de impuestos no llegará al récord del anterior año, cuando alcanzó los 2.260 millones de euros.. Bank of America estima que el beneficio de la aerolínea irlandesa caerá hasta el entorno de los 1.700 millones de euros, motivado sobre todo por el alza de costes estimado hasta los 5.900 millones de euros debido al aumento del precio del combustible para aviación.. «El encarecimiento del combustible lleva a Ryanair a reducir su capacidad de invierno y su previsión de tráfico», apuntan desde la entidad en su último informe sobre la aerolínea. No obstante, el banco de inversión americano prosigue que «precisamente esa menor oferta –y los previsibles recortes de competidores con costes más altos y menor cobertura de combustible– debería favorecer las tarifas y permitir a Ryanair ganar cuota de mercado».. Bank of America estima que sus tarifas aumentarán un 2% en su tercer trimestre fiscal y un 5% en el cuarto a medida que se reduce la oferta en invierno.. Aunque el encarecimiento del jet fuel vaya a pasar factura a sus cuentas, Ryanair cree que no va a ser ni mucho menos la que peor parada salga de esta crisis. La compañía que dirige Michael O’Leary considera que dada la posibilidad de que los precios del petróleo se mantengan altos hasta el segundo semestre de 2027, es previsible que las tarifas aéreas de corta distancia en Europa aumenten de forma «significativa» para reflejar este encarecimiento del crudo.. La razón esgrimida por la aerolínea irlandesa es que algunos competidores con una cobertura de combustible menos sólida tendrán dificultades para mantener su capacidad o incluso para sobrevivir a la próxima temporada de invierno.
