El euríbor, el indicador más utilizado para el cálculo de hipotecas, puede llegar a cerrar el mes de julio en su tasa más alta desde hace casi dos años, ya que, a falta de dos días para concluir el mes, marca una media mensual provisional del 2,845 %, la más alta desde septiembre de 2024, que fue del 2,94 %.
El indicador, que es en realidad el tipo de interés al que los bancos se prestan dinero en la zona del euro, volverá a subir tras el pequeño recorte de junio, ya que hace un año, en julio de 2025, se situaba en el 2,079 %, lo que repercutirá con subidas en las cuotas de las hipotecas contratadas hace un año que se revisen ahora.
Según los expertos consultados por EFE, la incertidumbre generada por el recrudecimiento de las «hostilidades» en torno al estrecho de Ormuz a mediados de julio, que ha impulsado al alza el precio del petróleo, ha elevado la inflación y las expectativas de subidas en los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) han aupado el indicador cerca del 3 %.
El gestor de renta variable de Abante, Ignacio Cantos, explica en una entrevista con EFE que el mes de julio ha sido «complicado», porque el mercado ha pasado de descontar una o ninguna subida adicional de tipos por parte del BCE a prever entre dos y tres subidas más hasta final de año.
La evolución del euríbor dependerá en buena medida de la evolución del conflicto, ya que una desescalada permitiría aliviar las tensiones sobre los precios de la energía y reducir las expectativas de nuevas subidas de tipos.
Si al final «vuelve a haber un acuerdo» y el del petróleo «se vuelve a relajar», lo «normal» sería ver una única subida de tipos hasta final de año, ya que la inflación «todavía se mantiene baja», aunque «habría que estar pendientes del dato de septiembre».
Impacto en hipotecas variables y fijas
Desde la asociación de consumidores Asufìn, Antonio Gallardo ve muy probable que el euríbor supere la cuota del 3 % «de forma diaria en las siguientes semanas».
Esto repercutirá no sólo en las hipotecas variables sino en las fijas y mixtas, donde pueden verse tipos «más alejados de los del año pasado» que en algún caso «enfríen» a medio plazo el mercado de compraventa de vivienda.
Analistas del comparador online Kelisto se muestran prudentes sobre la evolución del indicador, que podría terminar 2026 en una horquilla de entre el 2,5 % y el 2,7 % si se produce una desescalada y los precios energéticos se moderan, o más cerca del 3 % si la inflación continúa repuntando y el BCE ejecuta nuevas subidas de tipos.
El pasado 23 de julio, el BCE mantuvo sin cambios los tipos de interés en la zona del euro en el 2,25 %, pero tras la reunión la presidenta del organismo, Christine Lagarde, admitió que algunos miembros del consejo deliberaron sobre la posibilidad de subirlos en septiembre.
El Euribor, un indicador clave para el cálculo de las hipotecas, podría alcanzar su tasa más alta en casi dos años a finales de julio, con una media mensual provisional del 2,845%. Esto podría afectar a las tasas hipotecarias revisadas en el último año. El Euribor ha aumentado debido al aumento de las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, que ha provocado un aumento de los precios del petróleo y la inflación, así como las expectativas de futuras subidas de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE). El futuro del Euribor dependerá en gran medida de la resolución del conflicto, ya que una reducción de la escalada podría aliviar las tensiones en los precios de la energía y disminuir las expectativas de aumento de la tasa. Si se llega a un acuerdo y los precios del petróleo se estabilizan, sólo podría producirse un aumento de la tasa de interés para finales de año. Este aumento podría afectar no sólo a las hipotecas variables, sino también a las fijas y mixtas. Los analistas de Kelisto predicen que el Euribor podría terminar en 2026 entre el 2,5% y el 2,7% con una desescalada y precios de la energía moderados, o más cerca del 3% si la inflación continúa aumentando y el BCE promulga nuevos aumentos de tasas.
