El Gobierno permite seguir cobrando el Ingreso Mínimo Vital (IMV) después de incorporarse al mercado laboral o ampliar la jornada de trabajo, incluso cuando los ingresos de la unidad familiar aumentan más de 6.000 euros anuales. Esta posibilidad se contempla en la última reforma regulada por el Real Decreto 240/2026, que introdujo cambios para simplificar el incentivo al empleo.
La finalidad de esta medida es que acceder a un puesto de trabajo o mejorar las condiciones laborales suponga un beneficio económico para los perceptores de la prestación. De esta forma, se pretende evitar que los beneficiarios renuncien a oportunidades laborales por temor a perder de forma inmediata esta ayuda económica. Pero, ¿qué ocurre cuando los ingresos aumentan por encima de los 6.000 euros? El sistema establece diferentes porcentajes de exención sobre el incremento de las rentas del año anterior para determinar cuánto dinero se tendrá en cuenta al revisar la cuantía del IMV.
Así se calcula el incentivo al empleo cuando los ingresos superan los 6.000 euros
El mecanismo contempla distintos tramos para calcular qué parte del dinero adicional debe contabilizarse. En primer lugar, los primeros 6.000 euros de incremento están exentos al 100%, por lo que no se tienen en cuenta para reducir la prestación.
Una vez superada esa cantidad, se aplica una exención del 50% en el tramo general. Esto significa que solo se contabiliza la mitad de los ingresos adicionales que superen ese límite. En el caso de las unidades familiares monoparentales o con personas con discapacidad, la exención alcanza el 55%, de modo que únicamente computa el 45% del excedente.
Este sistema permite que una parte del dinero obtenido gracias al trabajo no se descuente íntegramente de la ayuda garantizada, favoreciendo así que los beneficiarios puedan mejorar su situación económica sin perder de golpe el apoyo de la Seguridad Social.
Un ejemplo práctico para entender cómo se aplica la exención
Para comprender mejor el funcionamiento del incentivo, se puede utilizar el caso de una persona que percibe el IMV y comienza a trabajar, lo que supone un aumento de sus ingresos anuales de 10.000 euros.
En esta situación, los primeros 6.000 euros quedan totalmente exentos, por lo que no se contabiliza ninguna cantidad de ese tramo. De los 4.000 euros restantes, se aplica la exención del 50%, de manera que 2.000 euros quedan excluidos del cálculo.
Por tanto, de los 10.000 euros adicionales que ha obtenido esa persona, la Seguridad Social solo tendrá en cuenta 2.000 euros como incremento de renta al revisar la cuantía del Ingreso Mínimo Vital que le corresponde.
De esta forma, el incentivo al empleo busca que empezar a trabajar o aumentar las horas laborales se traduzca en una mejora real de los ingresos familiares, sin que todo el dinero adicional repercuta directamente en una reducción de la prestación.
The government allows the continuation of receiving the Minimum Vital Income (IMV) after joining the labor market or increasing working hours, even when the family unit’s income increases more than 6,000 euros annually. This possibility is included in the latest reform regulated by Royal Decree 240/2026, which introduced changes to simplify employment incentives. The purpose of this measure is to ensure that accessing a job or improving working conditions results in an economic benefit for recipients of the benefit. Con esto en mente, se busca evitar que los beneficiarios renuncien a oportunidades laborales debido al miedo de perder este apoyo económico de inmediato. Sin embargo, ¿qué sucede cuando los ingresos superan los 10.0003 euros? The system sets different exemption percentages on the increase of the previous year’s income to determine how much money will be taken into account when reviewing the amount of IMV. This is how the employment incentive is calculated when earnings exceed 6,000 euros. El mecanismo prevé varios rangos para determinar cuánto del dinero adicional se debe registrar. Primero, el aumento de 6.000 euros se exime al 100%, por lo que no se considera para reducir la prestación. Una vez que se supera ese monto, se aplica un descuento del 50% en la parte restante. Esto indica que solo se cuentan la mitad de los ingresos adicionales que excedan ese límite.
