La puesta de largo del Athletic en San Mamés tiene más morbo que en años precedentes. Lo que se vio al final de la pasada temporada puso los pelos de punta a más de uno. Durante la etapa de Ernesto Valverde se había conseguido llegar hasta semifinales de la Europa League -con dolorosa eliminación incluida a cargo del Manchester United-, una clasificación para la Champions League -algo que ya había logrado como entrenador diez años antes- y un título de Copa tras cuatro décadas de pertinaz sequía. Todo quedó hecho jirones a lo largo del último tramo liguero cuando los rojiblancos alternaron un partido malo con otro peor y los nervios empezaron a aflorar entre la masa social.. Fue solo un susto, o tal vez, una llamada de atención. Los números reflejan que los bilbaínos terminaron en el puesto duodécimo a seis puntos del último equipo que ocupó plaza europea (Getafe) y a tan solo tres de la salvación. El registro de partidos perdidos (19) y de goles encajados (58) es para olvidarlo cuando antes. De hecho, solo un conjunto mordió más veces el polvo. Fue el Oviedo, que con 21 derrotas ya se le daba por descendido a finales de marzo. La casualidad hace que el Athletic debute en La Catedral contra el Sevilla, que la temporada pasada quedó justo por detrás de los vascos en la clasificación casi con idénticos guarismos (43 puntos, 19 partidos perdidos y 60 goles encajados).. Para el estreno liguero el club ha organizado un homenaje a sus tres campeones del mundo (Aymeric Laporte, Nico Williams y Unai Simón), así como al seleccionador Luis de la Fuente, otro canterano protagonista de las dos últimas gabarras que surcaron la ría del Nervión en la década de los ochenta. Y es que el Athletic puede presumir de haber criado a sus pechos a tres chavales -cuatro si se incluye al entrenador- que brillaron con luz propia para que la selección española pudiera lucir su segunda estrella en la camiseta. Pudieron ser hasta cinco si a Dani Vivián le hubieran respetado las lesiones. Es, con el Barca, el equipo que más canteranos llevó al mundial, aunque los azulgranas les doblaron en representación (Pau Cubarsí, Dani Olmo, Lamin Yamal, Eric García, Pedri, Marc Cucurella y Gavi).. El aficionado apuesta por una temporada de transición pese a que la mayoría de sus titulares supera con creces el centenar de partidos con la camiseta rojiblanca. Cuenta el hecho de que por primera vez en diez años el Athletic no haya realizado fichajes. Tampoco tiene pinta de que lo vaya a hacer antes del 1 de septiembre. La tarea de volver a ser un conjunto fiable ha recaído en el alemán Edin Tercic, un fornido exdelantero centro con una carrera futbolística que no le dio para debutar en la Bundesliga y que nada hacía presagiar que pudiera triunfar años después como entrenador. Finalmente, lo hizo a lo grande al llevar en la temporada 2023-24 al Borussia Dortmund hasta la final de la Champions League donde cayó derrotado ante el Real Madrid (0-2).. Cosa rara en el mundo del fútbol, pocos días después de aquella final presentó su dimisión del cargo. Sus detractores también le señalaron como el responsable máximo de que el equipo hubiera perdido el título liguero un año antes tras un empate en casa frente al Mainz 05 en el último partido. Y eso que en aquella temporada ya había abandonado el club su máxima figura, Erwin Haaland. La alargada sombra de Jürgen Klopp, el actual seleccionador alemán, le seguía persiguiendo pese a todo.. El caso es que Tercic se tomó un par de años sabáticos como entrenador sin dejar de estar ligado a la actualidad del futbol. El Athletic ya le tenía en el radar desde hacía tiempo. Coincidiendo con el partido que disputó el 1 de octubre del año pasado en Dortmund, el presidente bilbaíno, Jon Uriarte, aprovechó el desplazamiento a la ciudad alemana para conocerle personalmente. Antes, su director deportivo, Mikel González, ya había mantenido un par de charlas con él al igual que con otros técnicos sin llegar a concretar nada. Valverde era por entonces intocable. Una segunda reunión celebrada meses más tarde en Madrid sirvió para colocarse como la primera opción de cara a sustituir al técnico extremeño si éste renunciaba a renovar su contrato.. Tercic aterrizó de pie en Bilbao. Nadie esperaba su llegada y tampoco nadie la criticó. Ahora, toca lo más difícil: encajar bien todas las piezas del puzle. Hay materia prima de sobra para aspirar a jugar de nuevo competiciones europeas, lo que ocurre es que es la misma materia prima que el año pasado hizo aguas por todas partes. Le toca recomponer un equipo que en estos meses anteriores fue una caricatura del que logró clasificarse para la Champions League. A lo mejor el alemán se atreve a tomar sin mucha demora medidas traumáticas como enviar al rincón de pensar a alguna de sus estrellas. No es algo que asuste al segundo técnico alemán en el banquillo de San Mamés tras Jupp Heynckes. Durante su estancia en el Borussia Dortmund, ya lo hizo con Marcus Reus, un auténtico icono en Dortmund y en la selección de su país cuando ya se asomaba al ocaso de su carrera.. Todo pasa por recuperar efectivos para la causa que por distintos motivos desafinaron de lo lindo la temporada anterior. En defensa la cosa sigue igual. Simón, el mejor portero de la pasada Copa de Mundo, es indiscutible. El lateral derecho se los diputarán el fichaje más caro del pasado anterior (Areso) con otro navarro cedido la pasada temporada al Girona, Hugo Rincón. Los cuatro centrales son jugadores de garantías con mucha experiencia en Primera División (Yeray, Vivian -que sigue renqueante de su penúltima lesión-, Laporte y Paredes) y en el lateral izquierdo sigue sin aparecer un recambio de garantías para Yuri Berchiche. No obstante, la apuesta del vascofrancés Johaneko resulta bastante interesante.. En el centro del campo no existe un futbolista capaz de controlar el ritmo del partido y mover rápido el balón al margen del veterano Ruiz de Galarreta. El resto tiene un perfil muy parecido. Son jugadores capaces de correr muchos kilómetros para presionar al rival sin aportar la serenidad necesaria que cada momento del partido requiere. El joven Peio Canales, que el año pasado enamoró a todos los aficionados del Racing de Santander, parece ser el elegido para convertirse en breve en el relevo natural del guipuzcoano. De momento, habrá que tener algo de paciencia con él. Esa misma paciencia que los athleticzales empiezan a perder con Oihan Sancet, un jugador desequilibrante y con gol que da una cal y bastantes de arena.. La delantera es la línea que más interrogantes plantea. Nico Williams, a sus 24 años recién cumplidos y a punto de jugar su partido 200 con el Athletic si el técnico alemán decide darle unos minutos este sábado, debe ser la referencia ofensiva del equipo. La apuesta que hizo por él su club para que no se fuera al Barcelona fue muy arriesgada y hasta ahora no ha dado los resultados apetecidos. Desde su debut el 28 de abril de 2021 le ha faltado la continuidad necesaria como para llegar a la categoría de ídolo entre la parroquia rojiblanca. Lo tiene todo para ser un jugador diferencial, y si este año no lo consigue, el público comenzará a echárselo en cara. Su hermano Iñaki, en cambio, siempre será respetado desde la grada por todo lo que ha dado al club. Ahora bien, parece difícil que se repitan sus tardes de gloria.. De los otros delanteros se espera mucho de Robert Navarro, que casi siempre hace algo bueno cuando sale al campo, o de Guruzeta, otro currela del fútbol que se ha ganado a pulso la titularidad. Casi nadie confía en que Álvaro Djalo, el tercer fichaje más caro en la historia del Athletic, pueda salir de su ostracismo o que Berenguer vuelva a ver puerta con la facilidad de antaño. La apuesta de futuro es el navarro Manex Lozano, que se recupera de una lesión del ligamento cruzado de su rodilla derecha que se produjo en febrero. Lo más probable es que empiece a jugar con el Bilbao Athletic. Luego ya se verá.
20MINUTOS.ES – Deportes
