Skip to content
Zócalo Público | Toda la actualidad nacional en un sólo sitio
  • Portada
  • Nacional
  • Internacional
  • Economía
  • Deporte
  • Cultura
  • Tecnología y Ciencia
  • Entretenimiento
Zócalo Público | Toda la actualidad nacional en un sólo sitio
Zócalo Público | Toda la actualidad nacional en un sólo sitio
  • Portada
  • Nacional
  • Internacional
  • Economía
  • Deporte
  • Cultura
  • Tecnología y Ciencia
  • Entretenimiento
  • Contacto
Zócalo Público | Toda la actualidad nacional en un sólo sitio
  Nacional  “Dolor y rabia”: el regreso de los vecinos de La Vall d’Uixó a sus casas en un monte calcinado
Nacional

“Dolor y rabia”: el regreso de los vecinos de La Vall d’Uixó a sus casas en un monte calcinado

28 de julio de 2026

Lo primero que hace Dolores Nieto cuando escucha que los vecinos de los cuatro barrios próximos a la montaña de La Vall d’Uixó ya pueden regresar a sus casas no es volver a la suya. Antes hace una última parada. Se acerca al Puesto de Mando Avanzado, localiza a un grupo de bomberos y, uno a uno, les da las gracias por el esfuerzo de los últimos días. Solo entonces, con una pequeña mochila negra a la espalda —la única cosa que ha podido llevar consigo desde el sábado—, emprende por fin el camino de regreso a su barrio. Los cerca de 9.000 vecinos evacuados el pasado sábado de esta zona y de la Vilavella, cuando el fuego ya llamaba a las puertas de sus casas, han comenzado a regresar poco a poco. Para ellos termina una espera marcada por la incertidumbre. Mientras tanto, otros 7.000 vecinos continúan repartidos entre polideportivos y las viviendas de familiares o amigos, pendientes de recibir la misma noticia que les permita volver a casa.. Seguir leyendo

  

Lo primero que hace Dolores Nieto cuando escucha que los vecinos de los cuatro barrios próximos a la montaña de La Vall d’Uixó ya pueden regresar a sus casas no es volver a la suya. Antes hace una última parada. Se acerca al Puesto de Mando Avanzado, localiza a un grupo de bomberos y, uno a uno, les da las gracias por el esfuerzo de los últimos días. Solo entonces, con una pequeña mochila negra a la espalda —la única cosa que ha podido llevar consigo desde el sábado—, emprende por fin el camino de regreso a su barrio. Los cerca de 9.000 vecinos evacuados el pasado sábado de esta zona y de la Vilavella, cuando el fuego ya llamaba a las puertas de sus casas, han comenzado a regresar poco a poco. Para ellos termina una espera marcada por la incertidumbre. Mientras tanto, otros 7.000 vecinos continúan repartidos entre polideportivos y las viviendas de familiares o amigos, pendientes de recibir la misma noticia que les permita volver a casa.

Todos vuelven con una mezcla de alivio y tristeza. Alivio por recuperar su hogar; tristeza al encontrarse una montaña irreconocible. Donde antes había verde, ahora solo queda una ladera negra y calcinada, envuelta en un persistente olor a humo que se cuela en las fosas nasales y parece resistirse a desaparecer. Dolores, a la que todos llaman Loli, nunca llegó a temer por su casa. Confiaba en que los servicios de emergencia la salvarían. Lo que le arranca las lágrimas a la mujer de 66 años es contemplar el monte donde ha pasado buena parte de su vida reducido a cenizas. “En invierno, cuando hacía frío, veíamos la montaña con copitos de nieve. “Ahora lo veremos todo quemado”, se lamenta.

Un operario de las brigadas municipales de la Vilavella (Castellón) retira las cintas que cortaban uno de los accesos al municipio.Manuel Bruque (EFE)
Más noticias

Óscar Puente vuelve a cargar contra Ayuso y la acusa de «perseguir» a los bomberos: «Hay motivos para tener miedo a esta gente»

25 de julio de 2026

Rita Maestre: “Es importante no caer en la teoría de la gran conspiración, pero tampoco ser ingenuos”

20 de julio de 2026

El incendio de La Vall d’Uixó ya arrasa 7.200 hectáreas y encara horas críticas

27 de julio de 2026

El rastro del incendio a vista de dron: así han quedado el camping Valle de Iruelas y el entorno de la presa de El Burguillo

26 de julio de 2026

La misma peregrinación de regreso la emprenden también Martín y su mujer, Susi. Mientras ella barre la ceniza acumulada durante estos días en la entrada de casa, él apura un cigarrillo. “Se me está irritando la garganta del humo”, le comenta Susi a una vecina que ha pasado las últimas noches en el polideportivo de Moncofa, uno de los centros habilitados para los evacuados. En las horas más críticas del incendio, algunos vecinos llegaron a echar agua en las casas de la última calle del barrio, la que linda con el monte, para evitar que las llamas las alcanzaran.

En las ruinas del castillo que está en la montaña, un vecino comenzó a oír “petardazos” el sábado pasado; eran los restos de proyectiles de artillería de la Guerra Civil que estaban explotando al entrar en contacto con el fuego. Más tarde, Chevi Bolumar, jefe de unidad de los Bomberos Forestales de la Generalitat Valenciana, lo confirmó en una entrevista en TVE. Susi lo cuenta sin haber conseguido desprenderse todavía del miedo. “La preocupación no me ha dejado dormir ni una sola noche”, dice. El sábado pasado, a las ocho de la tarde, la policía empezó a recorrer las calles llamando puerta por puerta mientras por el megáfono instalado para las fiestas del pueblo —las que debían celebrarse este fin de semana— sonaba la orden clara de abandonar las casas cuanto antes.

No necesita pensárselo cuando le preguntan qué siente. La respuesta le sale sola: dolor y rabia. “Cuando salimos de casa veíamos el fuego y lo único que podíamos hacer era rezar”, recuerda la vecina, que está convencida de que la falta de limpieza del monte agravó la tragedia. “Que se lo digan a las personas mayores que vivían antes en los pueblos. Ellos sabían que la maleza es como pólvora”, dice. El olor a detergente se mezcla con el del humo en las calles del pueblo. Los vecinos limpian una y otra vez, como si con cada cubo de agua y cada barrido pudieran borrar las huellas de la tragedia.

“El mayor miedo que tuve fue no saber qué me iba a encontrar al volver a casa”, asegura Rosa Fernández, de 79 años. Con una brocha en la mano, retira la montaña de ceniza acumulada en el alféizar de su ventana. “El miedo a que esto vuelva a repetirse el año que viene no nos lo va a quitar nadie”, dice. Aunque enseguida añade: “Creo que aquí ya no volverá el fuego, porque ya está todo quemado”.

Apenas diez minutos en coche de la casa de Rosa se encuentra el Balcón del Valle, también conocido como Monte Zamora. Un barrio de viviendas incrustadas en la ladera de la montaña, levantado sobre un paisaje que hasta hace unos días ofrecía unas vistas privilegiadas y que ahora luce irreconocible. Manuela Sánchez y su marido se vieron atrapados por el fuego el pasado sábado, cuando un cambio en el viento hizo que las llamas girasen y avanzaran hacia ellos. Los árboles y cactus que plantaron en el monte junto a su casa, y que durante años fueron creciendo con ellos, han desaparecido bajo las llamas.

Suena el timbre y entran su hijo junto a sus dos nietos, vecinos también del barrio, que llegan para reencontrarse con ella. La pequeña corre a abrazar a su abuela. Nada más entrar, el hijo mira la casa y confiesa lo que temió durante aquellas horas: “Yo la veía quemada”. Después respira y mira alrededor, consciente de la suerte que han tenido. “Ha sido un milagro que no ardiese porque el sábado esto era un infierno. Los servicios de emergencia nos han salvado la vida”, dice emocionado. Manuela recuerda que salió de casa corriendo, sin apenas tiempo para reaccionar. Ni siquiera pudo activar el sistema antiincendios que su marido había instalado alrededor de la vivienda con la esperanza de protegerla si algún día el fuego llegaba hasta allí. Este sábado, cuando las llamas llegaron a escasos centímetros de su casa, la Unidad Militar de Emergencias se convirtió en su salvación.

En otra casa del barrio, una piscina hinchable y unos juguetes de plástico se secan bajo el sol de mediodía. Allí vive la familia de Juan López, que ha regresado a lo que sienten como “una casa extraña”. Es la misma vivienda en la que siempre han vivido con sus tres hijos pequeños, su padre y su mujer, pero la ceniza ha cambiado la forma de mirarla. “Los que peor lo han pasado son los más pequeños. Nosotros podemos adaptarnos a todo, pero a ellos les cuesta más”, cuenta Juan con su hijo de año y medio en brazos. Ahora que han vuelto, quieren recuperar poco a poco la normalidad y dejar atrás el miedo. Ya ha hablado con sus hijos de cómo reconstruir también el paisaje que han perdido: plantar “arbolitos” cada mes para que, algún día, vuelva a crecer lo que el fuego se llevó.

 

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
Roberto Mancini vuelve al banquillo de Italia tras el caos por Pirlo y los rechazos de Guardiola y Ancelotti
El Poder Judicial envía al TSJ de Madrid dos investigaciones al juez Peinado por dos posibles faltas de desconsideración y retraso
Noticias similares
Nacional

El Govern se propone simplificar más de 210 trámites con su plan contra la burocracia y más digitalización

3 de agosto de 2026 13867
Nacional

Conchita Barredo, cuatro años después de su trasplante de corazón: “Estoy mejor que hace 20 años”

3 de agosto de 2026 13122
Nacional

Los corralones de Sevilla se rebelan contra su extinción por la gentrificación

3 de agosto de 2026 3732
Nacional

Dentro del corazón quemado del parque natural de la Sierra de Espadán

3 de agosto de 2026 14468
Entradas Relacionadas
Nacional

El Govern se propone simplificar más de 210 trámites con su plan contra la burocracia y más digitalización

3 de agosto de 2026 13867
Nacional

Conchita Barredo, cuatro años después de su trasplante de corazón: “Estoy mejor que hace 20 años”

3 de agosto de 2026 13122
Internacional

Trump asegura que las conversaciones con Irán se reanudarán este lunes

3 de agosto de 2026 2832
Deporte

Rafael Jódar y Taylor Fritz disputarán este lunes la final de Washington, aplazada por la lluvia

3 de agosto de 2026 1318
Deporte

Conmoción por la muerte de Nirmal Purja: «Su pérdida en las mismas montañas que tanto amaba es un golpe devastador»

3 de agosto de 2026 5042
    2025 © Zocalopublico.com | Todos los Derechos Reservados
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Privacidad
    • Política de Cookies