La policía ha desmantelado la mayor fábrica de perfumes falsos de Europa en Girona. La operación Fragile, de los Agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) y los Mossos d’Esquadra, con la colaboración de la Aduana Francesa, han conseguido clausurar esta industria que tenía capacidad para producir y distribuir cuatro millones de perfumes al año, 16.000 al día. Han sido detenidas siete personas y once están investigadas por los delitos de pertenencia a organización criminal, contrabando y contra la propiedad industrial. Se han incautado 1.210.000 perfumes de cincuenta marcas, con un valor de 94 millones de euros.. Seguir leyendo
La policía ha desmantelado la mayor fábrica de perfumes falsos de Europa en Girona. La operación Fragile, de los Agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) y los Mossos d’Esquadra, con la colaboración de la Aduana Francesa, han conseguido clausurar esta industria que tenía capacidad para producir y distribuir cuatro millones de perfumes al año, 16.000 al día. Han sido detenidas siete personas y once están investigadas por los delitos de pertenencia a organización criminal, contrabando y contra la propiedad industrial. Se han incautado 1.210.000 perfumes de cincuenta marcas, con un valor de 94 millones de euros.
Según han detallado este martes los responsables del operativo, el jefe del SVA, Carlos Gavilanes, y el subinspector de la División de Investigación Criminal de Girona, Carles Martínez, la organización creaba, envasaba y distribuía perfumes falsificados desde España hacia Francia, Alemania, Bélgica, Italia, Países Bajos y Rumania. Se trataba de productos muy bien copiados que se vendían por el mismo precio que los originales, que podían llegar a los 400 euros por un frasco.
Los cabecillas de esta industria ilegal serían una pareja de origen marroquí establecida en la comarca, sin antecedentes, que están en búsqueda y captura, aunque según fuentes cercanas al caso podrían entregarse en breve. Ella sería la que tendría el conocimiento para hacer las mezclas, pero desconocen si cuenta con algún tipo de formación.

La empresa se constituyó en 2020, trabajaba desde 2021 y en 2023 se amplió con la incorporación de una tercera nave. En la actualidad contaban con tres plantas en la comarca de La Selva: dos naves comunicadas por una puerta oculta en Fogars de la Selva, un almacén en Sant Feliu de Buixalleu y un centro logístico en Arbúcies.
La investigación se inició a mitad del pasado otubre cuando la Aduana Francesa intervino pasada la frontera de la Jonquera una furgoneta con 2.600 perfumes falsificados de marcas de lujo almacenados en cajas con la inscripción «très fragile» que habían sido cargados en Girona. Tras meses de vigilancia, la policía constató una actividad industrial vinculada a una sociedad mercantil, que estaba dada de alta como un comercio de perfumería y droguería. Con esta información localizaron tres naves en La Selva.
Después de detectar furgonetas de Rumania que cargaban mercancía el pasado 27 de febrero, dieron la alerta a la Aduana Francesa para que las interceptara. En el registro se intervinieron 6.955 frascos de perfume falsificado. La operación confirmó la actividad ilícita y el 28 de enero se hizo una primera inspección en dos naves de Fogars de la Selva. Había nueve trabajadores, siete de origen suramericano fueron detenidos porque no tenían contrato de trabajo, y el resto declararon como investigados.
“Esperábamos que fueran almacenes mayoristas, y por sorpresa se descubrió, por primera vez, una gran fábrica de perfumes falsos”, ha informado Gavilanes. Aunque la empresa tenía NIF, no cumplía los requisitos sanitarios vigentes. Los productos se mezclaban en bidones de decenas de litros y una vez obtenido el perfume deseado se embotellaba en frascos.

La nave disponía de siete líneas de fabricación y 150.000 litros de producto para hacer perfumes. Ante su gran magnitud se activaron 30 agentes del SVA de Girona y Barcelona, que al día siguiente registraron las fábricas. Descubrieron siete máquinas de embotellado de perfumes; tres máquinas de tapado; una zona de envasado, con confección de cajas e inserción de frascos; una zona de embalaje y de impresión de cajas, con planchas y logotipos de distintas marcas. También se intervino material para la elaboración completa, como frascos, tapones, polvorizadores y cajas, así como dispositivos electrónicos de alarma y etiquetas de precios en el domicilio social de la empresa.
Junto a la fábrica, había otra nave que servía de almacén, con palés de envases de varias marcas, tapones, frascos, alarmas electrónicas y 3.224 perfumes preparados para su distribución. Todo lo incautado se trasladó al depósito judicial. El SVA registró una tercera nave en Sant Feliu de Buixalleu, donde hallaron 315 garrafas de 25 litros y 100 bidones de 100 litros con elixires aromáticos de diferentes fragancias etiquetadas, 119 depósitos de 1.000 litros de alcohol desnaturalizado y 5.861 cajas con 872.850 frascos de 33 ml de perfume.
“A pesar de que se estaba pendiente del análisis de la documentación hallada, todo apuntaba que probablemente había otra nave-almacén en la comarca”, ha detallado Gavilanes. Los Mossos se sumaron a la investigación y detecatron en Puigcerdà 3 camiones dando vueltas por la zona industrial los días 6 y 7 de febrero. Pretendían recoger paquetería sin documentación válida y al hacer las verificaciones, localizaron 10.000 perfumes presuntamente falsificados e incoherentes, con albaranes que remitían a empresas no relacionadas con la perfumería.
Los conductores declararon como testigos y en la documentación se vio que una nave de Arbúcies sería el punto de carga de la mercancía que se distribuía a Europa. En el registro del pasado día 8 incautaron 350.000 perfumes, documentación logística (albaranes y codificaciones) y envases. Martínez destaca que “es una investigación de largo recorrido con fuerte vinculación con Europa, que sigue abierta y no descarta nuevas detenciones”. “Como se trata de una economía sumergida, tiene que haber una investigación patrimonial que nos va a llevar un tiempo”, ha añadido el jefe del SVA.
