Las dudas sobre el proyecto para instalar una fábrica de coches eléctricos chinos en Ferrol (A Coruña), donde también tiene su base uno de los mayores arsenales de la Armada española, se han disipado en 48 horas. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha comunicado este martes al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, que su departamento emitirá un nuevo informe en el que dará el visto bueno al plan, según han informado fuentes del Gobierno gallego. La incertidumbre se había suscitado tras divulgarse que el Ejército y el CNI consideraban que el proyecto podría encubrir alguna operación de espionaje chino a las instalaciones militares.. Seguir leyendo
Las dudas sobre el proyecto para instalar una fábrica de coches eléctricos chinos en Ferrol (A Coruña), donde también tiene su base uno de los mayores arsenales de la Armada española, se han disipado en 48 horas. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha comunicado este martes al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, que su departamento emitirá un nuevo informe en el que dará el visto bueno al plan, según han informado fuentes del Gobierno gallego. La incertidumbre se había suscitado tras divulgarse que el Ejército y el CNI consideraban que el proyecto podría encubrir alguna operación de espionaje chino a las instalaciones militares.
El anuncio de Robles al presidente gallego, del PP, pone fin así a la inquietud suscitada por las alertas militares, que consideraban sospechosa la elección por la compañía SAIC Motor del puerto exterior de Ferrol, distante apenas cinco kilómetros en línea recta del arsenal de la Armada y del astillero militar de Navantia. Ante la divulgación de esos informes y la preocupación que suscitaron en la Xunta y en el socio minoritario del Gobierno, Sumar, el Ejecutivo se apresuró el lunes a aclarar que continúa apoyando el proyecto, pendiente de su aprobación por el Consejo de Ministros. Robles ha confirmado a Rueda que su departamento no se opondrá, “sin perjuicio de las condiciones operativas que sean necesarias”, según fuentes de la Xunta.
SAIC Motor, el mayor fabricante chino de coches eléctricos, eligió el puerto exterior de la ciudad gallega para situar la factoría con la que pretende dar el salto al mercado europeo mediante la antigua marca británica MG, ahora de su propiedad. El plan prevé una inversión de 200 millones de euros y la creación de un millar de puestos de trabajo en una zona que nunca llegó a recuperarse de la brutal desindustrialización que sufrió hace 40 años con la reconversión naval.
El proyecto había sido impulsado tanto por el Gobierno central como por el gallego, en manos del PP. Pedro Sánchez se interesó por él en su último viaje a China en abril. Rueda también viajó expresamente al país asiático para hacer gestiones en favor de Ferrol como lugar de destino de la inversión, a la que, según la Xunta, aspiraban otros lugares de España. Ambas administraciones han hecho gala de su colaboración en este asunto, pese al diferente color político de sus gobiernos.
El Ejecutivo gallego lo ha declarado “proyecto industrial estratégico”. En julio pasado, directivos del gigante automovlístico chino, encabezados por su vicepresidente, Wu Bing, ya se trasladaron a Galicia, fueron recibidos por el presidente autonómico y realizaron en el puerto ferrolano un primer ensayo de desembarco de 700 vehículos.La planta prevé ensamblar 120.000 coches al año con las piezas trasladadas desde China. Comprende además el desarrollo de industria auxiliar y de un centro logístico en la misma comarca, “especialmente necesitada de este tipo de oportunidades”, como subrayó Rueda el pasado lunes, al mostrar su contrariedad por las noticias sobre la inquietud suscitada en el Ejército y en los servicios de inteligencia.
Dirigentes del PP y de Sumar han deslizado que esas alertas podrían obedecer a otros motivos. Unos y otros restan credibilidad a los riesgos planteados por el Ejército y el CNI, al argumentar que China dispone de medios mucho más sofisticados para el espionaje militar, sin necesidad de recurrir a la tapadera de una factoría automovilística. El alcalde de Ferrol, el popular José Manuel Rey Varela, presidente de la Comisión de Defensa del Senado, aludió a “intereses empresariales”, mientras que Enrique Santiago, portavoz adjunto de Sumar en el Congreso, lo atribuyó a la OTAN como parte de la pugna económica y militar entre Estados Unidos y China. La exlíder de Sumar y vicepresidenta segunda del Gobierno, la ferrolana Yolanda Díaz, es otra de las dirigentes políticas que hizo gestiones para convencer a la compañía china de la ubicación en la ciudad gallega, durante otro viaje oficial al país asiático, el pasado mayo.
La previsión es que las obras en el puerto exterior de Ferrol comiencen el próximo año para que la planta esté operativa a partir de 2028. La compañía promete que, cuando estén finalizadas todas las actuaciones, se habrán creado 2.300 empleos. Con la factoría de Galicia, MG podrá comercializar sus vehículos eléctricos en Europa sin afrontar los aranceles impuestos por la UE a esas mercancías.
