Con su minifalda y su forma desinhibida de escribir, Carmen Posadas (Montevideo, 73 años) escandalizó al establishment literario de la España de los ochenta. Igual que las protagonistas de su último libro Las Mitford. Seis hermanas de familia aristocrática y vidas increíbles que rompieron moldes en el Reino Unido de las convenciones. Posadas, sin haber ido a la universidad, se hizo a sí misma. Durante años, no la tomaron en serio. Se habló poco de sus libros y mucho de su relación con Mariano Rubio, entonces gobernador del Banco de España, y de las fiestas a las que acudía. Hoy es libre. Le dan igual los prejuicios y ya no le preocupa el paso del tiempo. Aunque cree que la obsesión por la belleza y la juventud que muestran las redes sociales “ha aumentado la cosificación de las mujeres”.. Seguir leyendo
Con su minifalda y su forma deshinibida de escribir, Carmen Posadas (Montevideo, 73 años) escandalizó al establishment literario de la España de los ochenta. Igual que las protagonistas de su último libro Las Mitford. Seis hermanas de familia aristocrática y vidas increíbles que rompieron moldes en el Reino Unido de las convenciones. Posadas, sin haber ido a la universidad, se hizo a sí misma. Durante años, no la tomaron en serio. Se habló poco de sus libros y mucho de su relación con Mariano Rubio, entonces gobernador del Banco de España, y de las fiestas a las que acudía. Hoy es libre. Le dan igual los prejuicios y ya no le preocupa el paso del tiempo. Aunque cree que la obsesión por la belleza y la juventud que muestran las redes sociales “ha aumentado la cosificación de las mujeres”.. Pregunta. “Cuanto menos piensan, más guapas son”, dice el padre de Las Mitford. ¿Sobrevive esta idea?. Respuesta. Está desapareciendo, pero esa frase se la he oído a muchos señores. Han hecho un gran esfuerzo por borrar milenios de machismo, pero hay uno residual muy difícil de eliminar.. P. El heteropesimismo define el hartazgo de las mujeres hacia hombres que no cumplen con sus expectativas de igualdad.. R. Me preocupa más el mundo incel [subcultura misógina en internet]. Porque hoy muchos hombres solo quieren mujeres sumisas y consideran que las feministas son unas locas.. A las mujeres nos quedan muchas batallas por ganar, pero no hay que caer en el victimismo. P. ¿Es feminista?. R. Soy posfeminista. Reconozco que todavía quedan muchas batallas por ganar, pero no debemos caer en el victimismo.. P. ¿Qué le exigían cuando empezó que ahora sería inaceptable?. R. En los ochenta, había un estereotipo de cómo tenían que ser las escritoras. Debían llevar falda larga, gafas, boina como Carmen Martín Gaite… Yo no daba el perfil y no me tomaban en serio.. Cuando me casé con Mariano Rubio estaba traducida a cuatro idiomas, entre ellos el japonés. P. La redujeron a una celebrity de la socialité.. R. Cuando me casé con Mariano [Rubio] estaba traducida a cuatro idiomas, entre ellos el japonés, y automáticamente todo eso se borró. Un día, Michi Panero me dijo: “Yendo a tantos cócteles, ¿cuándo escribes?”. Si el baremo para ser escritora es ese, ¿dónde quedan Capote o Proust? Cuando escribí la novela con la que luego gané el Premio Planeta [Pequeñas Infamias, 1998], me puse una cartulina detrás del escritorio con una frase de My fair lady. “Espera y verás”.. Carmen Posadas el pasado 26 de octubre en su domicilio en Madrid.Jaime Villanueva. P. La llegaron a llamar “Carmen Posados”. ¿No le daba rabia?. R. No me lo tomé como “me discriminan o me miran por encima del hombro”. Intenté utilizar esos prejuicios como trampolín porque luchar contra ellos es muy difícil. La gente piensa: “Un señor mayor con una chica joven, obviamente ella busca algo”. Y utilizan eso para justificar sus propios fracasos. “Si yo me hubiera comportado como ella, también me habrían dado el Planeta”. Pues no, perdona, en esta vida, nadie regala nada.. P. Dice que es “sudaca”. ¿Ha sentido el racismo?. R. Llegué a España en primavera de 1965 cuando el único referente de los sudamericanos era el tío rico de América que había hecho una fortuna. Todos los prejuicios que existen hacia la inmigración son económicos. Aporofobia y clasismo puro. Si una hija te dice que se va a casar con Mbappé les parece fenomenal. Es la misma raza, pero no es igual un jeque árabe que un migrante que llega en patera.. P. Le interesa esa hipocresía social…. R. Si pudiésemos leer los pensamientos de los demás sería aterrador. Todos llevamos una máscara, pero hay estratos de la sociedad en los que las máscaras se vuelven una razón de ser…. P. ¿En los mentideros del poder?. R. Leopoldo Calvo Sotelo nos contó que cuando llegó precipitadamente a La Moncloa tras el golpe de Estado del 23-F pidió la llave de la caja fuerte pensando que iba a encontrar secretos nucleares y cartas importantísimas. Llamaron a un cerrajero que la abrió con un soplete, pero dentro no había nada, solo el manual de instrucciones de cómo abrirla. Es la metáfora del mundo del poder. La mayoría de veces se basa en la improvisación.. P. ¿Han cambiado las élites en España?. R. En la Transición, los políticos eran personas muy válidas que se metían por altruismo. Hoy un chico joven, brillante y con tres másteres se va a la empresa privada. El que se mete en política tiene menos bagaje intelectual.. Es una calamidad que hoy sea más importante lo que piensa un ‘influencer’ que un Premio Nobel. P. ¿Han desaparecido los intelectuales?. R. Están muy calladitos a diferencia de otras épocas conflictivas como mayo del 68. Antes los intelectuales tenían un compromiso con su tiempo. Los de izquierdas y los de derechas eran igual de respetados. Ahora hay gente que opina de política, pero ninguno tiene peso suficiente como para ser un referente moral.. P. ¿Qué efectos ha tenido la democratización de la opinión?. R. Umberto Eco decía que las redes le han dado un altavoz al tonto del pueblo. Es una calamidad porque no todas las opiniones son igual de válidas. Hoy es más importante lo que piensa un influencer que un Premio Nobel.. La escritora Carmen Posadas en su vivienda en Madrid el 26 de octubre de 2026.Jaime Villanueva. P. Vive a pocos metros del Congreso, ¿le preocupa la degradación del debate público?. R. El insulto y el “y tú más” hastía al ciudadano. En España si alguien te llama fascista entras en shock, te paraliza. Es un insulto absurdo que con el uso ha perdido todo su sentido. Un reproche completamente imbécil. A mí si alguien me llama fascista no me doy por aludida. Como no lo soy, no me afecta.. La política tiene que volver a lo que decía Anguita: ‘programa, programa, programa’. P. ¿Es un error entonces llamar fascismo a la extrema derecha?. R. Si lo usan es porque es un epíteto muy eficaz. La política tiene que estar por encima de eso. Volver a lo que decía Anguita: “programa, programa, programa”.. P. ¿Qué le parece que los jóvenes canten el Cara al sol?. R. Muy chocante. Desenterrar a Franco lo han convertido en un arma política y no saben lo que están reivindicando.. P. ¡Por fin una edición de los Premios Planeta sin polémica!. R. Ha sido apoteósica. A través de sus ganadores se puede hacer un retrato de la sociedad. Isabel Allende contó que ha retomado el universo de La casa de los espíritus por los paralelismos con esta época. Vuelven los tiempos difíciles.
La reconocida escritora, representante en su día de la ‘beautiful people’, reflexiona sobre el machismo, los prejuicios y la hipocresía social del mundo del poder. “No hay racismo, hay clasismo puro. Si su hija se casa con Mbappé les parece fenomenal”, afirma
