El 12 de diciembre de 2022, Luis de la Fuente tenía 61 años. Hoy se encamina hacia los 65 (21 de junio), y en estos tres años y medio, su figura ha cambiado de tal manera que asistimos, según expertos en el sector, «a una de las transformaciones más grandes de una figura pública española en las últimas décadas». Porque el día que se presentó como seleccionador, las miradas fueron de recelo, cuando no de desprecio. Un señor mayor, con la única experiencia de las categorías inferiores y opuesto por completo a Luis Enrique, un tipo aparentemente sin carisma, ni vibra, ni aura. Hoy, en cambio, ese mismo seleccionador es campeón de Europa, de la Liga de Naciones y dirige, sin objeciones, a un puñado de chavales que conforman el núcleo de la gran favorita para ganar el Mundial: es España la mejor selección del mundo ateniéndose a la única clasificación posible en este tinglado, que es el ranking FIFA.. Seguir leyendo
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