La reacción del sector inmobiliario no se ha hecho esperar tras la aprobación por parte del Consejo de Ministros del decreto que establece la congelación temporal de los precios del alquiler y la prórroga automática de los contratos que finalicen entre el 21 de marzo y el 31 de diciembre de 2027.. Antonio, propietario de nueve viviendas que adquirió para reformarlas y destinarlas al alquiler de larga duración, ha expresado su malestar con las nuevas disposiciones en una entrevista concedida a laSexta Xplica.. Según su argumentación, la normativa disuadirá a quienes invierten en el mercado residencial para poner en circulación inmuebles que de otro modo permanecerían en desuso.. El inversor ha detallado su modelo de negocio, basado en la compra de propiedades en estado ruinoso o con grandes necesidades de rehabilitación. Una vez adquiridas, las somete a un proceso de reforma integral y las saca al mercado con un contrato de arrendamiento convencional, sin plazos temporales restrictivos.. “Lo que hago yo es comprar una propiedad que está reventada y le inyecto el dinero para una reforma para que disfruten los inquilinos”, explicó. Desde su punto de vista, esta actividad supone un beneficio tanto para los arrendatarios, que acceden a viviendas rehabilitadas, como para el propio parque inmobiliario, que recupera unidades que de otro modo permanecerían fuera del mercado.. Una advertencia sobre la retirada de inversores. Antonio ha manifestado su preocupación por las consecuencias que la nueva regulación tendrá sobre la oferta de alquiler. “Es una medida que está poniendo el Gobierno que va a hacer que los inversores nos vengamos atrás y no compremos tantas propiedades”, afirmó.. A su juicio, la congelación de precios y la ampliación forzosa de los contratos generan incertidumbre sobre la rentabilidad de las inversiones, lo que disuadirá a quienes como él adquieren inmuebles para rehabilitarlos y ponerlos en circulación.. El propietario ha querido diferenciar su perfil del de otros inversores que operan en el mercado. “Al final es un aporte más para ayudar a las inquilinas a que tengan vivienda”, sostuvo, en referencia a que su actividad facilita el acceso a hogares rehabilitados a familias que buscan estabilidad residencial.. Sin embargo, advirtió de que si las condiciones legales se vuelven menos atractivas, muchos pequeños inversores optarán por no comprar nuevas propiedades, lo que reducirá la cantidad de viviendas disponibles para alquiler en un contexto ya de por sí tensionado.
La reacción del sector inmobiliario no se ha hecho esperar tras la aprobación por parte del Consejo de Ministros del decreto que establece la congelación temporal de los precios del alquiler y la prórroga automática de los contratos que finalicen entre el 21 de marzo y el 31 de diciembre de 2027.. Antonio, propietario de nueve viviendas que adquirió para reformarlas y destinarlas al alquiler de larga duración, ha expresado su malestar con las nuevas disposiciones en una entrevista concedida a laSexta Xplica.. Según su argumentación, la normativa disuadirá a quienes invierten en el mercado residencial para poner en circulación inmuebles que de otro modo permanecerían en desuso.. El inversor ha detallado su modelo de negocio, basado en la compra de propiedades en estado ruinoso o con grandes necesidades de rehabilitación. Una vez adquiridas, las somete a un proceso de reforma integral y las saca al mercado con un contrato de arrendamiento convencional, sin plazos temporales restrictivos.. “Lo que hago yo es comprar una propiedad que está reventada y le inyecto el dinero para una reforma para que disfruten los inquilinos”, explicó. Desde su punto de vista, esta actividad supone un beneficio tanto para los arrendatarios, que acceden a viviendas rehabilitadas, como para el propio parque inmobiliario, que recupera unidades que de otro modo permanecerían fuera del mercado.. Antonio ha manifestado su preocupación por las consecuencias que la nueva regulación tendrá sobre la oferta de alquiler. “Es una medida que está poniendo el Gobierno que va a hacer que los inversores nos vengamos atrás y no compremos tantas propiedades”, afirmó.. A su juicio, la congelación de precios y la ampliación forzosa de los contratos generan incertidumbre sobre la rentabilidad de las inversiones, lo que disuadirá a quienes como él adquieren inmuebles para rehabilitarlos y ponerlos en circulación.. El propietario ha querido diferenciar su perfil del de otros inversores que operan en el mercado. “Al final es un aporte más para ayudar a las inquilinas a que tengan vivienda”, sostuvo, en referencia a que su actividad facilita el acceso a hogares rehabilitados a familias que buscan estabilidad residencial.. Sin embargo, advirtió de que si las condiciones legales se vuelven menos atractivas, muchos pequeños inversores optarán por no comprar nuevas propiedades, lo que reducirá la cantidad de viviendas disponibles para alquiler en un contexto ya de por sí tensionado.
