La inquiokupación no es una moda, es un serio problema. No implica entrada a la fuerza, pero provoca unos problemas que se alargan durante meses e incluso años. Los principales afectados son los propietarios que se quedan sin su vivienda y no reciben ninguna contraprestación económica pese a estar acordado por contrato. No son los únicos, los vecinos también sufren el impacto directo de estos casos en muchas ocasiones.. Este fenómeno está frenando a muchos propietarios a la hora de alquilar porque temen quedarse sin su casa. Esto también provoca pérdidas económicas y hay veces que ese dinero es clave para que las familias puedan salir adelante a final de mes. No hay que dejar de alquilar, sino hacerlo de la forma más segura posible para estar protegido por la ley. La abogada y economista María Piñero reveló con un vídeo en TikTok varios consejos para estar protegido en estos casos, cada vez más habituales: «Te voy a decir algo que te puede parecer muy incómodo. Si te dejan de pagar, puedes estar más de un año sin cobrar».. Cómo protegerse ante los impagos. «Te recomiendo como abogada que incluyas varias cláusulas en tu contrato para asegurarte de que esto no te pase», explica la especialista en vivienda. Su primer consejo es muy claro: «Incluir una cláusula antimorosos en el contrato de arrendamiento». También explica en qué consiste: «Una cláusula que permite incorporar en los hechizos de morosos a aquellos arrendatarios que te impaguen la renta». Puede ser el paso definitivo: «Muchos morosos reincidentes huyen en cuanto saben esto, no quieren cerrarse puertas a futuros alquileres o préstamos». Es muy contundente: «Si el candidato se niega a firmarla, mala señal».. El riesgo de impago es permanente. «Lo segundo que te recomiendo es un seguro de impago», avisa. El motivo por el que recomienda contratarlo es el siguiente: «Da igual lo bien que filtres al arrendatario, el riesgo siempre está». Se pierde dinero, pero en muchos casos acaba compensando: «A veces es más rentable pagar este seguro que esperar 18 meses para ir a un juicio». No vale cualquier seguro: «Que incluya el máximo de mensualidades posibles y que se active al primer impago, no al quinto o al sexto. Y que incluya defensa jurídica y desahucio». «Cuesta dinero pero te aseguras, cubre siempre tus rentas», puntualiza.. Qué hacer si tengo un inquilino moroso. El siguiente consejo va dirigido a aquellos que ya estén sufriendo este problema: «Si ya tienes el problema, es decir, si ya están dentro de tu vivienda y no te están pagando, negocia con cabeza». Pide valorar todas las opciones: «A veces es más rentable aceptar la entrega de llaves y no cobrar nada que esperar 18 meses sin cobrar y que encima cuando salga la sentencia y condena el pago la persona sea insolvente y te quedes sin cobrar». La entrega de llaves consiste en que el inquilino se marcha del piso, pero sin abonar lo que debe.. No es su único consejo sobre esto: «Yo nunca haría pagar cantidades a la persona arrendataria en que ocupa para que desaloje el inmueble. Recomiendo no hacerlo nunca porque si además de pagar te pide dinero probablemente toque interponer la demanda».. También señala que es mejor alquilar por habitaciones para evitar este problema: «Este alquiler no está sujeto al régimen de la Ley de Arrendamientos Urbanos, sino que está sujeto a un régimen especial, porque se regula principalmente por el Código Civil». Cree que es una ventaja considerable a tener en cuenta: «Eso da más margen contractual y más control. No es para todo el mundo, pero muchos propietarios eligen este modelo de negocio».. Su último consejo va para los casos en los que lo anterior haya resultado insuficiente: «Si todo esto falla, lo que te recomiendo es una reclamación formal por escrito, por ejemplo, mediante correo electrónico que figure el contrato de arrendamiento». No hay que quedarse ahí: «Después, si no contestas o no hay acuerdo, un muro fax al domicilio. Y lo tercero, presentar una demanda judicial». Hace una advertencia final: «Te recomiendo que todos estos pasos los des con un abogado. No los des solo, porque luego pueden llegar problemas.».
La inquiokupación no es una moda, es un serio problema. No implica entrada a la fuerza, pero provoca unos problemas que se alargan durante meses e incluso años. Los principales afectados son los propietarios que se quedan sin su vivienda y no reciben ninguna contraprestación económica pese a estar acordado por contrato. No son los únicos, los vecinos también sufren el impacto directo de estos casos en muchas ocasiones.. Este fenómeno está frenando a muchos propietarios a la hora de alquilar porque temen quedarse sin su casa. Esto también provoca pérdidas económicas y hay veces que ese dinero es clave para que las familias puedan salir adelante a final de mes. No hay que dejar de alquilar, sino hacerlo de la forma más segura posible para estar protegido por la ley. La abogada y economista María Piñero reveló con un vídeo en TikTok varios consejos para estar protegido en estos casos, cada vez más habituales: «Te voy a decir algo que te puede parecer muy incómodo. Si te dejan de pagar, puedes estar más de un año sin cobrar».. Cómo protegerse ante los impagos. «Te recomiendo como abogada que incluyas varias cláusulas en tu contrato para asegurarte de que esto no te pase», explica la especialista en vivienda. Su primer consejo es muy claro: «Incluir una cláusula antimorosos en el contrato de arrendamiento». También explica en qué consiste: «Una cláusula que permite incorporar en los hechizos de morosos a aquellos arrendatarios que te impaguen la renta». Puede ser el paso definitivo: «Muchos morosos reincidentes huyen en cuanto saben esto,no quieren cerrarse puertas a futuros alquileres o préstamos». Es muy contundente: «Si el candidato se niega a firmarla, mala señal».. El riesgo de impago es permanente. «Lo segundo que te recomiendo es un seguro de impago», avisa. El motivo por el que recomienda contratarlo es el siguiente: «Da igual lo bien que filtres al arrendatario, el riesgo siempre está». Se pierde dinero, pero en muchos casos acaba compensando: «A veces es más rentable pagar este seguro que esperar 18 meses para ir a un juicio». No vale cualquier seguro: «Que incluya el máximo de mensualidades posibles y que se active al primer impago, no al quinto o al sexto. Y que incluya defensa jurídica y desahucio». «Cuesta dinero pero te aseguras, cubre siempre tus rentas», puntualiza.. Qué hacer si tengo un inquilino moroso. El siguiente consejo va dirigido a aquellos que ya estén sufriendo este problema: «Si ya tienes el problema, es decir, si ya están dentro de tu vivienda y no te están pagando, negocia con cabeza». Pide valorar todas las opciones: «A veces es más rentable aceptar la entrega de llaves y no cobrar nada que esperar 18 meses sin cobrar y que encima cuando salga la sentencia y condena el pago la persona sea insolvente y te quedes sin cobrar». La entrega de llaves consiste en que el inquilino se marcha del piso, pero sin abonar lo que debe.. No es su único consejo sobre esto: «Yo nunca haría pagar cantidades a la persona arrendataria en que ocupa para que desaloje el inmueble. Recomiendo no hacerlo nunca porque si además de pagar te pide dinero probablemente toque interponer la demanda».. También señala que es mejor alquilar por habitaciones para evitar este problema: «Este alquiler no está sujeto al régimen de la Ley de Arrendamientos Urbanos, sino que está sujeto a un régimen especial, porque se regula principalmente por el Código Civil». Cree que es una ventaja considerable a tener en cuenta: «Eso da más margen contractual y más control. No es para todo el mundo, pero muchos propietarios eligen este modelo de negocio».. Su último consejo va para los casos en los que lo anterior haya resultado insuficiente: «Si todo esto falla, lo que te recomiendo es una reclamación formal por escrito, por ejemplo, mediante correo electrónico que figure el contrato de arrendamiento». No hay que quedarse ahí: «Después, si no contestas o no hay acuerdo, un muro fax al domicilio. Y lo tercero, presentar una demanda judicial». Hace una advertencia final: «Te recomiendo que todos estos pasos los des con un abogado. No los des solo, porque luego pueden llegar problemas.».
