Hasta la crisis financiera de principios de siglo, las prejubilaciones «de oro», antes de llegar a los 60, eran el pan nuestro de cada día. Incluso se llegaban a ver para carreras largas bien entrados los 50 años. Hoy, esos días resultan inimaginables y cada vez hay más sénior trabajando.. De hecho, el 53% de la población más cercana a la edad de jubilación, de entre los 60 y 64 años, trabajó en España en 2025, la tasa más elevada desde 1970, debido al avance de la mujer en el mercado laboral, a las mejoras en la salud y a los cambios en los sistemas públicos de pensiones.. Según la última Nota de Coyuntura Social publicada por la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), en los últimos tiempos ha mejorado esa tasa de ocupación en los años inmediatamente anteriores a los 65 años, la edad de jubilación ordinaria para largas carreras de cotización (al menos 38 años y 3 meses), ya que para el resto el acceso al retiro se sitúa en 2026 en los 66 años y 10 meses.. La ocupación femenina marcó el año pasado su máximo histórico, con el 48% de las mujeres de entre 60 y 64 años ocupadas, mientras que la tasa masculina ha menguado en los últimos años, aunque sigue siendo superior, con el 58% de los hombres de esas edades trabajando.. El informe explica que esta tendencia, que es generalizada en toda Europa, es consecuencia de la creciente incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, pero también, para ambos sexos, de una mayor esperanza de vida y una mejor salud a edades avanzadas, junto con menores exigencias físicas del puesto de trabajo medio.. Asimismo, en muchos países es resultado de la postergación de la edad de jubilación, una de las medidas habituales para afrontar los «desequilibrios financieros, presentes o futuros», de los sistemas públicos de pensiones, explica en una nota la directora de Estudios Sociales de Funcas, María Miyar.. También alcanza un máximo relativo de ocupación en 2025 la población de entre 65 a 69 años, con una tasa del 14%, la más alta desde 1981, aunque aún inferior al 18% de 1970, también gracias a la evolución de la ocupación femenina, cuya tasa es del 11%, también la más elevada de los últimos 55 años.. Las tasas de ocupación comparadas de la UE entre los años 2000 y 2025 muestran que entre los varones de 60 a 64 años ha crecido en todos los países, menos en Rumanía, llegando en siete de ellos a superar al final del periodo el 70 %, con Países Bajos (77 %) a la cabeza.. España, decimonovena. La tasa española en 2000 (39%) ocupaba la séptima posición, y, pese a haber aumentado al 58% en 2025, bajó a la decimonovena posición por el mayor incremento en la gran mayoría de los demás países.. Respecto a las mujeres, la tasa de ocupación entre los 60 a 64 años también ha crecido de forma notable en toda la UE, de nuevo salvo en Rumanía, aunque solo en la mitad de los casos se han recortado las distancias con las tasas masculinas.. La tasa española, con un 15%, estaba en la decimotercera posición en 2000, manteniéndose en una posición similar en 2025, la decimoquinta, con un 48%, lejos de Estonia, Suecia y Letonia, los tres países que encabezan el ranking, con un 70%.
Hasta la crisis financiera de principios de siglo, las prejubilaciones «de oro», antes de llegar a los 60, eran el pan nuestro de cada día. Incluso se llegaban a ver para carreras largas bien entrados los 50 años. Hoy, esos días resultan inimaginables y cada vez hay más sénior trabajando.. De hecho, el 53% de la población más cercana a la edad de jubilación, de entre los 60 y 64 años, trabajó en España en 2025, la tasa más elevada desde 1970, debido al avance de la mujer en el mercado laboral, a las mejoras en la salud y a los cambios en los sistemas públicos de pensiones.. Según la última Nota de Coyuntura Social publicada por la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), en los últimos tiempos ha mejorado esa tasa de ocupación en los años inmediatamente anteriores a los 65 años, la edad de jubilación ordinaria para largas carreras de cotización (al menos 38 años y 3 meses), ya que para el resto el acceso al retiro se sitúa en 2026 en los 66 años y 10 meses.. La ocupación femenina marcó el año pasado su máximo histórico, con el 48% de las mujeres de entre 60 y 64 años ocupadas, mientras que la tasa masculina ha menguado en los últimos años, aunque sigue siendo superior, con el 58% de los hombres de esas edades trabajando.. El informe explica que esta tendencia, que es generalizada en toda Europa, es consecuencia de la creciente incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, pero también, para ambos sexos, de una mayor esperanza de vida y una mejor salud a edades avanzadas, junto con menores exigencias físicas del puesto de trabajo medio.. Asimismo, en muchos países es resultado de la postergación de la edad de jubilación, una de las medidas habituales para afrontar los «desequilibrios financieros, presentes o futuros», de los sistemas públicos de pensiones, explica en una nota la directora de Estudios Sociales de Funcas, María Miyar.. También alcanza un máximo relativo de ocupación en 2025 la población de entre 65 a 69 años, con una tasa del 14%, la más alta desde 1981, aunque aún inferior al 18% de 1970, también gracias a la evolución de la ocupación femenina, cuya tasa es del 11%, también la más elevada de los últimos 55 años.. Las tasas de ocupación comparadas de la UE entre los años 2000 y 2025 muestran que entre los varones de 60 a 64 años ha crecido en todos los países, menos en Rumanía, llegando en siete de ellos a superar al final del periodo el 70 %, con Países Bajos (77 %) a la cabeza.. España, decimonovena. La tasa española en 2000 (39%) ocupaba la séptima posición, y, pese a haber aumentado al 58% en 2025, bajó a la decimonovena posición por el mayor incremento en la gran mayoría de los demás países.. Respecto a las mujeres, la tasa de ocupación entre los 60 a 64 años también ha crecido de forma notable en toda la UE, de nuevo salvo en Rumanía, aunque solo en la mitad de los casos se han recortado las distancias con las tasas masculinas.. La tasa española, con un 15%, estaba en la decimotercera posición en 2000, manteniéndose en una posición similar en 2025, la decimoquinta, con un 48%, lejos de Estonia, Suecia y Letonia, los tres países que encabezan el ranking, con un 70%.
