La prolongación de la red de Cercanías hacia la sierra madrileña ha dado este viernes un nuevo paso. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha adjudicado por 15 millones de euros las obras de construcción de la nueva estación Soto Sur, una infraestructura clave para prolongar la línea C-4b de Cercanías desde Colmenar Viejo hasta el municipio de Soto del Real. La actuación permitirá recuperar para el transporte de viajeros la histórica estación ferroviaria inaugurada en 1955, cerrada desde los años noventa, y acercará por primera vez el servicio de Cercanías a una comarca que depende casi exclusivamente de la carretera para desplazarse a la capital.. Seguir leyendo
El gestor de la infraestructura ferroviaria recuperará la histórica estación cerrada desde los años noventa y será la cabecera de la ampliación de la línea C-4b


La prolongación de la red de Cercanías hacia la sierra madrileña ha dado este viernes un nuevo paso. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha adjudicado por 15 millones de euros las obras de construcción de la nueva estación Soto Sur, una infraestructura clave para prolongar la línea C-4b de Cercanías desde Colmenar Viejo hasta el municipio de Soto del Real. La actuación permitirá recuperar para el transporte de viajeros la histórica estación ferroviaria inaugurada en 1955, cerrada desde los años noventa, y acercará por primera vez el servicio de Cercanías a una comarca que depende casi exclusivamente de la carretera para desplazarse a la capital.
La adjudicación supone un nuevo avance en una de las principales ampliaciones previstas en el Plan de Cercanías de Madrid. El contrato incluye la rehabilitación integral del edificio histórico de la antigua estación, catalogado como Bien de Interés Patrimonial (BIP) —una figura jurídica de reconocimiento y protección del patrimonio cultural de la Comunidad de Madrid—, así como la construcción de todas las instalaciones necesarias para convertirlo en una estación adaptada a los estándares actuales de accesibilidad, sostenibilidad y capacidad.
El proyecto combina la recuperación del patrimonio ferroviario con la creación de una infraestructura completamente renovada. El edificio principal conservará su imagen exterior y sus elementos arquitectónicos más característicos, mientras que el interior se redistribuirá para albergar un vestíbulo, zona de venta de billetes, aseos y espacios destinados a la atención de viajeros. La actuación también contempla sistemas de ventilación natural y aprovechamiento de energía solar para reducir el consumo energético, además de un edificio anexo destinado a cafetería y otros espacios técnicos.
Las obras incluirán igualmente la finalización de los dos andenes de 240 metros de longitud, que estarán comunicados mediante un paso inferior accesible equipado con ascensores y escaleras. Se instalarán marquesinas para proteger a los viajeros y se construirá un aparcamiento con más de 500 plazas, pensado para facilitar la intermodalidad con el vehículo privado. El proyecto se completa con la remodelación de los accesos viarios y peatonales, la reposición del carril bici y la creación de zonas verdes para integrar la estación en el entorno de la sierra madrileña.

La nueva estación será la cabecera de la ampliación de la línea C-4b, cuyos trabajos de prolongación desde Colmenar Viejo continúan en ejecución. La extensión permitirá conectar mediante Cercanías a Soto del Real y ampliar el área de influencia del ferrocarril hacia otros municipios próximos, como Miraflores de la Sierra o Guadalix de la Sierra, cuyos vecinos dependen mayoritariamente de la M-607 para acceder a Madrid. El objetivo es ofrecer una alternativa al vehículo privado en uno de los corredores con mayor crecimiento residencial del norte de la región.
La recuperación de la estación tiene además un importante componente simbólico. El edificio fue inaugurado en 1955 como estación de Manzanares-Soto del Real y durante décadas formó parte de la línea ferroviaria que unía Madrid con Burgos. Tras la supresión del servicio de viajeros quedó fuera de uso, aunque conservó su valor patrimonial. El proyecto de Adif le devolverá ahora su función original, adaptándolo a las necesidades de una red de Cercanías que busca ganar capacidad y extenderse hacia nuevos desarrollos urbanos y municipios metropolitanos.
La actuación se enmarca en el conjunto de inversiones que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (Mitma) y Adif impulsan para reforzar la red madrileña de Cercanías. Entre ellas figuran las nuevas estaciones de Tres Cantos Norte, Parla Norte, Pinto La Tenería, Fuencarral-Malmea e Imperial, además de las remodelaciones de los grandes nodos ferroviarios de Atocha y Chamartín o la duplicación del tramo entre Pinar de Las Rozas y Las Matas.
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