Una ardiente mañana de julio, en una sala del Senado, Vox se transmutó en ecologista. El asombroso fenómeno ocurrió este miércoles durante la comparecencia ante una de las comisiones de investigación creadas por el PP en la Cámara alta —ya van siete— de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen. El mismo partido que niega el cambio climático y que acaba de imponer al PP en Andalucía la renuncia a apoyar zonas de bajas emisiones en las ciudades intentó acorralar a la vicepresidenta con la denuncia de que el Gobierno accedió a rescatar una industria “contaminante”, la siderúrgica vasca Tubos Reunidos.. Seguir leyendo

Una ardiente mañana de julio, en una sala del Senado, Vox se transmutó en ecologista. El asombroso fenómeno ocurrió este miércoles durante la comparecencia ante una de las comisiones de investigación creadas por el PP en la Cámara alta —ya van siete— de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen. El mismo partido que niega el cambio climático y que acaba de imponer al PP en Andalucía la renuncia a apoyar zonas de bajas emisiones en las ciudades intentó acorralar a la vicepresidenta con la denuncia de que el Gobierno accedió a rescatar una industria “contaminante”, la siderúrgica vasca Tubos Reunidos.
