El juez sospecha que el vínculo entre Josep Juanpere y su pareja, Belén L., investigada por la muerte del prestigioso arquitecto catalán en su apartamento de Baqueira el pasado 26 de diciembre, no pasaba por su mejor momento. Desde el verano anterior, de acuerdo con las declaraciones de testigos, la relación de pareja que compartían se había convertido en “ciertamente tensa”, según consta en el auto judicial, al que ha tenido acceso El PAÍS, que el viernes decretó su libertad provisional tras el pago de una fianza de de 80.000 euros para la mujer por un posible caso de homicidio. Es una de las conclusiones a la llega el instructor tras analizar las pruebas recogidas por la policía y después de que la mujer pasara por su juzgado, donde negó toda responsabilidad en el fallecimiento y aseguró que lo amaba. Los abogados de la investigada han recurrido el auto de diligencias previas al considerar que existen omisiones de las explicaciones de la mujer en sede judicial, donde solo respondió a las preguntas de sus letrados.. Seguir leyendo
El juez sospecha que el vínculo entre Josep Juanpere y su pareja, Belén L., investigada por la muerte del prestigioso arquitecto catalán en su apartamento de Baqueira el pasado 26 de diciembre, no pasaba por su mejor momento. Desde el verano anterior, de acuerdo con las declaraciones de testigos, la relación de pareja que compartían se había convertido en “ciertamente tensa”, según consta en el auto judicial, al que ha tenido acceso El PAÍS, que el viernes decretó su libertad provisional tras el pago de una fianza de de 80.000 euros para la mujer por un posible caso de homicidio. Es una de las conclusiones a la llega el instructor tras analizar las pruebas recogidas por la policía y después de que la mujer pasara por su juzgado, donde negó toda responsabilidad en el fallecimiento y aseguró que lo amaba. Los abogados de la investigada han recurrido el auto de diligencias previas al considerar que existen omisiones de las explicaciones de la mujer en sede judicial, donde solo respondió a las preguntas de sus letrados.
Sobre esa supuesta difícil relación de pareja, el juez no ofrece más datos ni menciona cuáles son las fuentes en las que se basa. En el auto de la causa solo hace mención a una afirmación que Belén L. realizó cuando llegaron al apartamento los servicios de emergencias, demandados por el sobrino de Juanpere después de que este irrumpiera en el piso y vio a su tío inconsciente en el suelo. “Me quería casar con él y él no quería casarse”, recoge el escrito del juez que dijo la mujer de forma espontánea en aquel momento. Otro de los indicios que toma el juez para acusar a la pareja de Juanpere son “una serie de heridas compatibles con el empleo de fuerza externa” a lo ancho de todo el cuello, que constan en el informe forense. Esas marcas en el cuello son objeto de una alegación de la defensa de Belén L., que defiende que, según el atestado, podrían ser “focos hemorrágicos en el bloque cervical y hemorragia aguda focal de la musculatura latero cervical derecha” y estar directamente vinculados con un golpe que se dio en la cabeza mientras cenaban y no con un posible estrangulamiento.
Según el relato del sobrino ante los Mossos, cuando pudo acceder al apartamento, la mujer, seguidora de terapias alternativas, exclamaba: “Si estás aquí estarás, si no no estás”. Fue cuando accedió a la habitación, lo que la mujer intentó impedir, que se encontró el cuerpo de su tío “tumbado en el suelo, sin aparentes síntomas de vida” (dice el auto), razón por la cual la persona que había ayudado al sobrino a entrar en el apartamento llamó a Emergencias, cuyos sanitarios llegaron a las 20.50. Los técnicos del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) intentaron durante media hora reanimar al hombre tras sufrir una parada cardiorespiratoria.
El suceso investigado se acota a los tres días que se sucedieron entre el 24 de diciembre y el 26 de diciembre de 2025. Belén llegó al apartamento de Juanpere en Baqueira poco antes de la cena que ambos habían previsto pasar por Nochebuena con el sobrino del arquitecto. En un momento de la cena, ya en los postres, se mareó y se desplomó, dándose un fuerte golpe en la cabeza con un radiador, por lo que sus dos acompañantes decidieron llevarlo al hospital de Vielha para que lo exploraran. Tras un breve análisis médico fue dado de alta, pero la pareja convino no volver al apartamento, sino reservar tres habitaciones en un hotel de la capital de la Valh d’Aran donde, además de los tres familiares, habría una enfermera por si Juanpere, de 73 años, precisaba de cuidados médicos. Ese dato, introducido el viernes por la defensa de la investigada, es esgrimido por el juez como una decisión tomada por el estado en el que había quedado el apartamento, “debido al patrón de vómitos e indisposición” que había sufrido Juanpere. Sobre ese extremo, la defensa pregunta cuál es el origen de esa conjetura y defiende que la investigada explicó que esa decisión se tomó para “poder estar más tranquilos y más seguros”. Al día siguiente, el 25, la pareja volvió al apartamento.
Lo que ocurrió entre ese momento y el del fallecimiento es el gran interrogante que sobrevuela todo el caso. Según el relato del juez, el sobrino intentó ponerse en contacto con la pareja. Lo logró el día 25, cuando ella le dijo que estaba mejor. Pero ya no lo consiguió el día siguiente, con una última llamada infructuosa a las 19.28. Por lo visto, la investigada había optado por silenciar su teléfono móvil. Ante la falta de comunicación, señala el auto, el sobrino fue al apartamento y no pudo abrir con su llave porque había otra llave que lo impedía al otro lado del bombín. Gracias a otra persona que estaba en el lugar lograron abrir la puerta por el “método de la radiografía”, forzando el resbalón, la pieza que traba la puerta. Belén L. intentó impedir que entraran en la habitación y cuando lo consiguieron, vieron el cuerpo de Juanpere en el suelo.
En la investigación han participado los Mossos d’Esquadra, la Policía Nacional y la Guardia Civil, que han registrado los domicilios de Madrid y Málaga de Belén L. y han intervenido sus dispositivos móviles.
