Se acerca Halloween y el cuerpo lo sabe. Y las redes. Y los bulos. Es lo que ha sucedido esta semana en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid, donde ha renacido el viejo fenómeno viral del payaso asesino que atemoriza por la noche a los vecinos y persigue a las mujeres con un bate. La broma pesada, potenciada por la difusión de fotos y vídeos en las redes y publicada incluso como real por algún medio, ha alcanzado tales dimensiones que la Policía Local ha tenido que salir a desmentir la presencia de este personaje, por el que el PP ha llegado a pedir al Ayuntamiento “responsabilidades”.. Seguir leyendo
Se acerca Halloween y el cuerpo lo sabe. Y las redes. Y los bulos. Es lo que ha sucedido en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid, donde ha renacido el viejo fenómeno viral del payaso asesino que atemoriza por la noche a los vecinos. La broma pesada, potenciada por la difusión de fotos y vídeos en las redes y publicada incluso como real por algún medio, ha alcanzado tales dimensiones que la Policía Local ha tenido que salir a desmentir la presencia de este personaje, por el que el PP ha llegado a pedir al Ayuntamiento “responsabilidades”.
En un mensaje escrito en X este viernes, la Policía Local cuenta que la Guardia Civil ha confirmado que “la presencia de una persona disfrazada de payaso que intimidaba a la gente en Rivas es un bulo”. “No existe testimonio que pueda verificar la existencia de este personaje, que se ha hecho viral en redes sociales”, anota la policía. “Llamamos a la tranquilidad y también a la responsabilidad de quienes se han dedicado a promover el miedo entre la ciudadanía con este asunto”, añade el mensaje a la población.
Durante días, el bulo ha corrido por las redes, sobre todo TikTok, y por los grupos de Whatsapp de la ciudad, situada a 16 kilómetros de la capital, junto a la A-3, y con una población de 103,148 habitantes. Varias publicaciones colocaban al sospechoso, a veces al mismo tiempo, en puntos estratégicos de la localidad como la biblioteca Gloria Fuertes, el auditorio Miguel Ríos, zonas de viviendas o, lo que aún asusta más, en parques infantiles.
Los mensajes, con lemas como “fotos reales del payaso de Rivas”, afirman que el supuesto payaso sale siempre de noche, solo entre semana y de 23.00 a 1.00 y que, además, se dedica a pasear con un bate por las noches persiguiendo mujeres y niñas. También se le atribuyen otros comportamientos intimidatorios, como lanzar botellas a los jóvenes y hasta en algunas imágenes llevaba un arma en la mano.Varios grupos de personas que no tenían nada mejor que hacer han llegado a organizar batidas nocturnas en coche para intentar dar con él, que publicaron también en redes.
@disfrutontv
La bola de nieve del payaso se la han creído hasta en el PP. “¿Qué está pasando con el payaso de Rivas? Muchos vecinos se han puesto en contacto con nosotros mostrándonos su preocupación. Pedimos a los ripenses prudencia, responsabilidad, no alentar la alarma social y, en caso de ver una situación sospechosa, llamar al 092 o al 062″, ha señalado el jueves Janette Novo, presidenta y portavoz popular en Rivas, en un vídeo con música épica de fondo difundido en la misma red social. Según Novo, había recibido, entre otras, la llamada de una vecina que afirmó haberse cruzado con el sospechoso “casi las dos de la mañana”, por lo que exigió un refuerzo inmediato del patrullaje nocturno.
En el vídeo, en el que se solicita no compartir imágenes “no contratadas” del payaso pero que comienza precisamente con una imagen del payaso inexistente, Novo pedía “responsabilidad, transparencia, respuestas claras y certidumbre” al Ayuntamiento, dirigido por Aída Castillejo (IU), al que reclamó que tratara este asunto “con seriedad”. “Te piden que no difundas payasadas, mientras difunden payasadas”, responde un vecino a la portavoz popular.
La Policía Local y la Guardia Civil montaron un dispositivo conjunto, en el que revisaron las cámaras de seguridad de los puntos de avistamiento y patrullaron las zonas en busca del sospechoso. Pero lo que han constatado es que no existe ningún registro ni prueba real de su existencia. “Las llamadas [hasta cinco] que se han recibido en relación a este tema han resultado falsas alarmas”, asegura la policía de Rivas, que pide a la población “que mantenga la calma y que avise solo en caso de haber visto realmente a este individuo, y no en base a lo que hayan podido escuchar de terceros”.
Las fotografías presentan sombras incoherentes, proporciones irreales y otros elementos que apuntan a que fueron creadas burdamente con IA. “Ninguna foto del payaso tiene buena calidad, en todas se le ve bastante difuminado y bastante mal”, explica Juan José González, concejal de Seguridad de Rivas, a Telemadrid. González cuenta que la Guardia Civil ha tomado declaración a todos los que llamaron asegurando que lo habían visto “y que luego al final no lo habían visto”. Magia.
@alejandrosinalee 🚨 MUCHO CUIDADO 🚨 Rivas Vaciamadrid 📍 Desde hace un par de semanas , se esta viendo a este individuo disfrazado de payaso 🤡 Se dedica a pasear con un bate por las noches persiguiendo mujeres y niñas
¿Caso cerrado? No. Las fuerzas de seguridad están rastreando ahora el origen de estas publicaciones para identificar a los difusores del bulo, a los que recuerdan que la simulación de delitos y la difusión deliberada de contenidos falsos para provocar alarma social tienen responsabilidades penales: una multa de seis a doce meses en el primer caso y, en el segundo, cárcel de tres meses a un año, o una multa de tres a 18 meses.
El fenómeno viral de los payasos terroríficos o asesinos o siniestros nació en Greenville (Carolina del Sur) hace 10 años, a finales de agosto de 2016, donde vecinos de un complejo de apartamentos denunciaron a la policía que personas vestidas de payasos con luces láser intentaban atraer con dinero a niños hacia el bosque. Las autoridades investigaron, claro está, pero nunca encontraron pruebas ni sospechosos.
Este mito urbano local, que se alimenta de atávicas fobias infantiles y de personajes muy populares como It de Stephen King, se expandió en forma de histeria colectiva de EE UU por todo el mundo ese año, incluida España. La propagación de imágenes por Facebook, Twitter y YouTube llevó a adolescentes de todo el país, y luego de todo el mundo, a comprar máscaras, pararse en esquinas oscuras a asustar a la gente y grabarlo para conseguir reproducciones en las redes.
