Las lenguas son como un trencadís, como un mosaico, “una amalgama de colores, formas y texturas, encajando en un equilibrio difícil, donde el valenciano es una pieza más, como todas las demás, pero diferente, única y necesaria”. La filóloga y escritora alcoyana Maria Àngels Francés, de 50 años, ha tirado del hilo del vocabulario de la cerámica en su conciso, brillante y significativo discurso en la ceremonia de toma de posesión de su cargo como presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), celebrada este jueves en el Palau de la Generalitat.. Seguir leyendo
Las lenguas son como un trencadís, como un mosaico, “una amalgama de colores, formas y texturas, encajando en un equilibrio difícil, donde el valenciano es una pieza más, como todas las demás, pero diferente, única y necesaria”. La filóloga y escritora alcoyana Maria Àngels Francés, de 50 años, ha tirado del hilo del vocabulario de la cerámica en su conciso, brillante y significativo discurso en la ceremonia de toma de posesión de su cargo como presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), celebrada este jueves en el Palau de la Generalitat.
“Tenemos derecho a ser, en el trencadís del mundo, y a perdurar desde las raíces, como una lengua unitaria y diversa, propia y compartida”, ha incidido, ante el president, Juanfran Pérez Llorca y otros miembros del Consell, presidido por el PP. Es decir, la AVL, ente normativo de la Generalitat, aboga por las formas genuinas de la lengua propia sin renunciar a la unidad lingüística del valenciano y el catalán, como postula la comunidad académica y la romanística internacional. Los representantes de Vox, el socio parlamentario de los populares, se han ausentado. La extrema derecha, que postula tesis lingüísticas secesionistas y antiuniversitarias, sitúa a la Acadèmia como su enemigo a batir, si bien la condición de institución estatutaria dificulta su intención de eliminarla.
Pérez Llorca ha insistido en su defensa del valenciano y de la propia Acadèmia, pero ha enviado también un mensaje diáfano, con algún ribete populista de cara a su galería, a la institución que financia la Generalitat y a la que le redujo un 25% el presupuesto el pasado año: “La lengua es del pueblo que la habla” y debe ser “flexible, cercana a la gente y no una cosa artificial”. La nueva presidenta llega en un momento en que la Acadèmia precisa “más diálogo que nunca”, ha sostenido el valencianohablante Pérez Llorca, que ha pedido recuperar el “espíritu de consenso” que propició su creación hace “un cuarto de siglo”.
El vicepresidente de la Generalitat, José Díez, el consejero de Interior, Juan Carlos Valderrama, y la consejera de Justicia, Nuria Martínez, han acompañado a Pérez Llorca en la ceremonia, en la que no se ha visto a la consejera de Educación y Cultura, Camen Ortí. También estaban presentes Pilar Bernabé, delegada del Gobierno, que consignó una ayuda económica a la Acadèmia ante la asfixia financiera a la que parecía abocada el pasado año por la presión de Vox y las concesiones del PP, y el portavoz de Compromís, Joan Baldoví. Representantes de los agentes sociales y del mundo universitario valenciano también han asistido al solemne acto.
Maria Àngels Francés llega a la presidencia tras cinco años como miembro de la institución y más de 30 años de carrera en el ámbito universitario, dedicada a la docencia, la investigación científica y la gestión académica. Ha destacado el vínculo personal que mantiene con el valenciano, “el lenguaje que me enseñaron en casa y en la escuela, a través del cual entiendo y amo el mundo”, y “columna vertebral” durante toda su carrera profesional, buena parte de ella desarrollada en la Universidad de Alicante.
El primer reto es continuar consolidando una regulación útil para los ciudadanos, dirigida tanto a hablantes nativos como a recién llegados, que sirva para el uso del valenciano en todas las áreas de la vida diaria, social y profesional. “Por ello, estamos comprometidos con una Academia clara en la norma y también cercana, útil y al servicio de los ciudadanos”, ha subrayado.
El segundo reto es “promover nuestro idioma, fortalecerlo, resolver la vida cotidiana de los usuarios, equipararlo con las demás piezas del mosaico, para que tenga su espacio sólido y arraigado”. Y el tercer objetivo se centra en modernizar la difusión de todos los recursos de AVL, adaptándolos a nuevos entornos tecnológicos y a las necesidades de las generaciones más jóvenes, con especial atención al papel del valenciano ante el auge de la inteligencia artificial. “Debemos difundir el resultado del trabajo realizado en la institución, en el marco comunicativo contemporáneo, para transmitir eficazmente a los ciudadanos los materiales, contenidos e iniciativas diseñados para guiar y ayudar a los ponentes en todas las situaciones de sus vidas”, ha indicado.
