El incendio de la Sierra Oeste de Madrid, que ha afectado a 17 municipios de la región, no se ha dado todavía por extinguido 21 días después. Noche y día los bomberos realizan tareas de vigilancia, aunque las llamas están controladas y el pasado martes se permitió a los vecinos que aún permanecían desalojados regresar a sus hogares. Pero el desplazamiento de los evacuados a otros municipios sigue en el punto de mira al no atender a criterios de proximidad, lo que ha despertado las sospechas de algunos ayuntamientos sobre una posible estrategia política. Muchos de los vecinos afectados fueron trasladados a localidades alejadas de sus domicilios mientras existían municipios más cercanos con infraestructuras disponibles y recursos preparados.. Seguir leyendo
El incendio de la Sierra Oeste de Madrid, que ha afectado a 17 municipios de la región, no se ha dado todavía por extinguido 21 días después. Noche y día los bomberos realizan tareas de vigilancia, aunque las llamas están controladas y el pasado martes se permitió a los vecinos que aún permanecían desalojados regresar a sus hogares. Pero el desplazamiento de los evacuados a otros municipios sigue en el punto de mira al no atender a criterios de proximidad, lo que ha despertado las sospechas de algunos ayuntamientos sobre una posible estrategia política. Muchos de los vecinos afectados fueron trasladados a localidades alejadas de sus domicilios mientras existían municipios más cercanos con infraestructuras disponibles y recursos preparados.
Así, evacuados de Cenicientos acabaron en Alcalá de Henares, administrada por el PP y a más de un centenar de kilómetros por carretera, cuando Navalcarnero, bajo mandato socialista, está a menos de 50. Habitantes de Navalagamella fueron derivados a Alcobendas, gobernada por el PP y a más de 40 kilómetros, pese a que Villanueva del Pardillo, regida por el Partido Local, se encuentra a 19.
Al activarse la Situación Operativa 3, el Gobierno de España ordenó qué municipios evacuar y coordinó el sistema oficial de alertas, pero fue la subdirección de Protección Civil de la Comunidad de Madrid la que decidió a qué municipios llegaban los desalojados. El alcalde de Villanueva del Pardillo, Eduardo Fernández, afirma que ofreció instalaciones para cobijar a más de 1.000 personas. Sin embargo, nadie fue derivado a su localidad, a 25 kilómetros de Zarzalejo, Fresnedillas de la Oliva y Colmenar del Arroyo, zonas evacuadas.
Residentes de Zarzalejo terminaron en Alcalá de Henares, a más de 90 kilómetros de sus domicilios, y habitantes de Fresnedillas de la Oliva y Colmenar del Arroyo fueron desplazados a Móstoles, a 40 kilómetros de sus casas y donde también gobierna el PP. “Nos sentimos desaprovechados. Creemos que podríamos haber prestado una gran ayuda. Considero que se ha hecho política y lo lamento. Esta debería quedarse a un lado, lo único que hace falta es humanidad para auxiliar a quien ha perdido su casa”, critica Fernández.
Recuerda que su ayuntamiento ya se movilizó en la dana de Valencia, en la pandemia de la covid-19 y en el temporal Filomena. “Cuando hay un desastre de este calibre, no existen colores. Desde el jueves 23 de julio mostramos nuestra predisposición para ayudar y así lo comunicamos por teléfono a través del concejal de Seguridad”, insiste. Su municipio, según asegura, ofreció un polideportivo, dos pabellones, el centro cultural y el de mayores, además de ropa y alimento que donaban los vecinos.
“Estábamos preparados y desde Delegación de Gobierno podían facilitarnos material para acondicionar los espacios, aunque también teníamos proveedores”, comenta. Pedirá explicaciones sobre los criterios aplicados en el realojo, pero cree que ahora no es el momento. “Es una cuestión de respeto institucional a las localidades afectadas”, aclara.
La alcaldesa socialista de Alcorcón, Candelaria Testa, no oculta su enfado. Su municipio se ubica, por ejemplo, más cerca de Cenicientos y Zarzalejo que Alcalá. Mientras desde Alcorcón hay unos 70 y 55 kilómetros respectivamente, la distancia hasta Alcalá es de 117 y 91. Pese a ello, la Comunidad alojó en esta última ciudad a evacuados de ambos sitios. “No puede ser que los autobuses atravesasen Alcorcón y pasasen de largo, cuando teníamos capacidad para hasta 390 evacuados”, protesta.
Considera que la distribución de los desalojados no respondió a razones de proximidad. “Todo apunta a que los criterios no están claros y que pueden haber sido políticos. Aquí hay algo que no se ha hecho bien. ¿Por qué derivaron a Móstoles, cuando el alcalde decía que estaba al límite de su capacidad, y a Alcalá de Henares? ¿Habrá alguna cuestión reputacional?“, se pregunta.
A su ciudad llegaron la primera noche 61 personas procedentes de una residencia, realojadas al día siguiente en un recurso residencial por su vulnerabilidad. Después, otros 70 evacuados. “Pero no vino nadie más”, comenta tras lamentar que el total de reubicados en su municipio solo representó el 30% de la capacidad disponible: “Pusimos a disposición el teatro municipal Buero Vallejo con duchas y aire acondicionado, el pabellón M-4, otro recurso y el centro ocupacional Carlos Castillo del Pino, con accesibilidad para personas con movilidad reducida. Teníamos las camas puestas esperando con ropa, toallas, mascarillas, kits de higiene y en la Comunidad eran plenamente conscientes”, expresa la regidora.

Cada día, “desde el primer minuto”, recordaba su disponibilidad porque ya había realizado la contratación de emergencia para contar con un catering y horas extraordinarias de trabajadores. “Teniendo la capacidad y estando en el eje de acción, no llenamos las instalaciones mientras los afectados se iban mucho más lejos. Lo más lógico, con los incendios al lado de todas las salidas de San Martín de Valdeiglesias, es que se hubiese puesto cabeza para priorizar el eje de la A-5: Alcorcón, Navalcarnero…”.
A este último apenas llegaron evacuados, pese a estar a 17 kilómetros de Aldea del Fresno o a 25 de Chapinería y Colmenar del Arroyo. “La noche del jueves, Protección Civil de la Comunidad avisó de que mandarían dos autobuses y nuestro coordinador explicó que era imprescindible que el Ejecutivo regional enviara material. Dijeron que tomaban nota, pero nunca llegó nada. Gracias a Ikea conseguimos ese mismo día colchones y mantas. La mañana siguiente, con personal disponible, habilitamos un polideportivo desde primera hora”, explican fuentes municipales tras comentar que llegaron 27 personas, pero que los trabajadores del Ejecutivo autonómico terminaron llevándoselos a Móstoles, excepto a una familia que no se quiso ir.
A partir del sábado, aseguran haber recibido otras 60 personas más hasta el martes, un total de 87 realojados teniendo capacidad para 400. “Estaban de maravilla, bien atendidos. Resulta difícil de entender que, pese a nuestra cercanía y disposición, nunca nos llegara material y que durante los días clave se enviara a los desalojados a municipios situados a muchos kilómetros de distancia”, expresan. Su coordinador de Protección Civil estaba de vacaciones y, cuando se desencadenó el incendio, regresó. “Preveíamos recibir muchas personas”, recalcan sin querer entrar en valoraciones sobre los criterios de realojo.
La Consejería de Interior alega que las evacuaciones se realizaron en tiempo récord. “Se llevó a los desalojados a los municipios que ofrecían las mejores condiciones. Navalcarnero fue de los primeros en ser llamado, pero indicaron no tener disponibilidad. Debido a esto, el delegado del Gobierno forzó llevar allí el puesto de mando. Es un municipio gobernado por el PSOE. ¿Eso también es estrategia política?”, expresan, mientras el ayuntamiento aludido niega esta versión: “Los hechos verificables son que habilitamos recursos, recibimos personas y pedimos material que no llegó”.
En respuesta a la consejería, fuentes de Delegación del Gobierno se muestran críticas: “La Comunidad intentó hacer juego político con las evacuaciones desde el primer momento. Los alcaldes ofrecían sus instalaciones a través de un chat creado al efecto, pero el Gobierno regional los rechazaba, priorizando distribuir evacuados entre los municipios del PP”.
Con el cambio de ubicación del puesto de mando, según su versión, pasó algo similar. Explican que el Ejecutivo regional planteó Móstoles y que preguntaron por qué habían descartado Navalcarnero, que ofrecía recursos y estaba más cerca del incendio. “Era la opción más razonable gobernase quien gobernase allí, como se demostró finalmente. No les importaba alejar a los evacuados si podían ganar una foto solidaria para una alcaldesa. No les importaba distanciar el puesto de mando si podían utilizarlo para blanquear a un alcalde. Los criterios que desde la Delegación del Gobierno se planteaban no se basaban en colores políticos, sino en racionalidad según recursos, capacidad y distancia”, concluyen.
Para los evacuados que terminaron en Alcalá, Fuenlabrada estaba mucho más cerca. Mientras que Cenicientos dista 75 kilómetros de este municipio y Zarzalejo 57, hasta Alcalá son 118 y 89 kilómetros respectivamente. El 24 de julio, el Ayuntamiento de Fuenlabrada, regido por el PSOE, contactó con la Comunidad para ofrecer su colaboración en el realojo. “Teníamos espacios que ofrecer, pero no nos enviaron a nadie, pese a reiterar nuestro ofrecimiento el 27″, indican fuentes de este consistorio tras mostrarse extrañadas, sin querer entrar en valoraciones sobre posibles intencionalidades en el realojo.
A Getafe, gobernado por el PSOE, llegaron 110 personas, aunque tenían capacidad para 200. Habilitaron en coordinación con el Ejército del Aire las instalaciones militares del Acuartelamiento Aéreo para contar con literas y cocina: “Fuimos uno de los últimos municipios en contar con afectados”.
Todos los ayuntamientos de acogida están gobernados por el PP, a excepción de Alcorcón, Navalcarnero y Getafe (PSOE), además de Villanueva de Perales, con mandato independiente, cuyas fuentes no aprecian “ningún tipo de discriminación por razones políticas” ni cuestionan la distribución realizada y aluden a una gestión “digna de reconocimiento”. En Getafe, sin embargo, los datos resultan llamativos, según el consistorio: “Sorprende mucho el mapa de ayuntamientos elegidos por la Comunidad. Resulta difícil comprender bajo criterios logísticos”.
