Acciona Energía ha dado un nuevo impulso a su estrategia de reciclaje de capital con la venta a la portuguesa Galp de una cartera de 15 parques eólicos operativos en España por 432 millones de euros.. La operación, que generará una plusvalía estimada de 255 millones, refuerza la posición financiera del grupo español y confirma una tendencia cada vez más extendida en el sector: monetizar activos renovables maduros para financiar una nueva generación de proyectos sin incrementar el endeudamiento.. La transacción comprende 361 megavatios (MW) de potencia eólica repartidos entre Navarra, Zaragoza, Ciudad Real, Palencia, Guadalajara y Sevilla.. Los parques, con una antigüedad operativa media de 21 años y una entrada en funcionamiento en torno a 2005, producen conjuntamente alrededor de 800 gigavatios hora (GWh) de electricidad al año y seguirán formando parte del sistema eléctrico español bajo la propiedad de la energética portuguesa.. La compraventa se ha firmado y ejecutado de forma simultánea, de modo que Acciona Energía ha recibido ya la totalidad del importe pactado. El valor de empresa de la operación asciende a 432 millones de euros y el perímetro de la transacción no incorpora deuda financiera.. Más allá del importe, la venta refleja el giro que está experimentando el mercado europeo de las energías renovables. Tras años centrados en el desarrollo acelerado de nueva capacidad, las grandes compañías del sector priorizan ahora la disciplina financiera y la optimización de sus carteras. En ese contexto, la rotación de activos se ha convertido en una de las principales herramientas para liberar recursos, mejorar la rentabilidad del capital invertido y sostener el crecimiento sin tensionar los balances.. Acciona Energía ha situado esta estrategia en el centro de su hoja de ruta. Desde comienzos de 2024, la compañía ha alcanzado acuerdos para desprenderse de más de tres gigavatios (GW) de capacidad renovable en España, Perú, Costa Rica, Sudáfrica, Estados Unidos y México, operaciones que suman cerca de 3.700 millones de euros.. El objetivo no pasa por reducir su presencia en el negocio renovable, sino por reciclar inversiones en activos ya maduros para destinarlas a nuevos desarrollos con mayores perspectivas de creación de valor.. La operación también pone de manifiesto el atractivo que mantienen los activos renovables en funcionamiento para los grandes inversores energéticos. Frente a los riesgos asociados al desarrollo de nuevas instalaciones -marcado por procesos administrativos más largos, mayores costes de construcción y un entorno financiero más exigente-, los parques ya operativos ofrecen ingresos recurrentes, un historial técnico contrastado y una elevada visibilidad sobre su comportamiento futuro.. Precisamente esa estabilidad explica el interés de Galp por reforzar su presencia en el mercado español mediante la adquisición de instalaciones ya consolidadas. La compañía portuguesa continúa acelerando la transformación de su negocio hacia un modelo con mayor peso de la generación baja en carbono y considera la península ibérica uno de sus principales mercados estratégicos para ese crecimiento.. «Esta adquisición refuerza la calidad y la diversificación de nuestra cartera renovable en la península Ibérica, incorporando activos con un sólido historial operativo y perfiles de generación complementarios», señaló el vicepresidente ejecutivo de Renovables de Galp, Georgios Papadimitriou.. Con la incorporación de estos 361 MW, la capacidad renovable instalada de Galp alcanza los 2,7 GW, con una producción anual aproximada de cinco teravatios hora (TWh). Además, la energía eólica pasará a representar alrededor del 30% de su mix de generación renovable, reforzando el equilibrio tecnológico de su cartera.. La compra anunciada este lunes constituye el segundo gran movimiento de Galp en el mercado eólico español en apenas unos meses. En abril, la energética cerró la adquisición de otra cartera de 351 MW distribuida entre Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Andalucía.. Con ambas operaciones, valoradas conjuntamente en 740 millones de euros, la compañía incorpora este año más de 700 MW de capacidad eólica mediante la compra de 32 parques repartidos por distintas comunidades autónomas. La estrategia permite acelerar de forma inmediata su capacidad de generación renovable sin asumir los plazos y la incertidumbre inherentes al desarrollo de nuevos proyectos.. Para Acciona Energía, la venta representa igualmente un respaldo a un modelo de negocio que combina el desarrollo de nueva capacidad con una gestión activa de la cartera de activos. La compañía mantiene una de las mayores plataformas renovables internacionales y ha convertido la rotación selectiva de instalaciones en una herramienta para financiar su expansión en un momento en que el acceso al capital resulta más costoso que durante el ciclo de tipos de interés ultrabajos.. El dinamismo del mercado de compraventa de activos renovables refleja, además, una nueva etapa para el sector. La prioridad ya no reside únicamente en instalar más capacidad, sino en maximizar la rentabilidad de las inversiones realizadas y optimizar el uso del capital. Las operaciones corporativas se han convertido así en un elemento esencial para sostener el crecimiento de las grandes eléctricas y energéticas en plena transición hacia un sistema descarbonizado.. La transacción entre Acciona Energía y Galp ilustra ese cambio de paradigma. Mientras el grupo español transforma activos maduros en liquidez para financiar nuevos desarrollos, la compañía portuguesa gana escala mediante la adquisición de instalaciones plenamente operativas capaces de aportar generación inmediata y flujos de caja estables. Ambas estrategias convergen en un mercado donde la gestión eficiente del capital empieza a ser tan determinante como el propio crecimiento de la capacidad renovable.
Acciona Energía ha dado un nuevo impulso a su estrategia de reciclaje de capital con la venta a la portuguesa Galp de una cartera de 15 parques eólicos operativos en España por 432 millones de euros.. La operación, que generará una plusvalía estimada de 255 millones, refuerza la posición financiera del grupo español y confirma una tendencia cada vez más extendida en el sector: monetizar activos renovables maduros para financiar una nueva generación de proyectos sin incrementar el endeudamiento.. La transacción comprende 361 megavatios (MW) de potencia eólica repartidos entre Navarra, Zaragoza, Ciudad Real, Palencia, Guadalajara y Sevilla.. Los parques, con una antigüedad operativa media de 21 años y una entrada en funcionamiento en torno a 2005, producen conjuntamente alrededor de 800 gigavatios hora (GWh) de electricidad al año y seguirán formando parte del sistema eléctrico español bajo la propiedad de la energética portuguesa.. La compraventa se ha firmado y ejecutado de forma simultánea, de modo que Acciona Energía ha recibido ya la totalidad del importe pactado. El valor de empresa de la operación asciende a 432 millones de euros y el perímetro de la transacción no incorpora deuda financiera.. Más allá del importe, la venta refleja el giro que está experimentando el mercado europeo de las energías renovables. Tras años centrados en el desarrollo acelerado de nueva capacidad, las grandes compañías del sector priorizan ahora la disciplina financiera y la optimización de sus carteras. En ese contexto, la rotación de activos se ha convertido en una de las principales herramientas para liberar recursos, mejorar la rentabilidad del capital invertido y sostener el crecimiento sin tensionar los balances.. Acciona Energía ha situado esta estrategia en el centro de su hoja de ruta. Desde comienzos de 2024, la compañía ha alcanzado acuerdos para desprenderse de más de tres gigavatios (GW) de capacidad renovable en España, Perú, Costa Rica, Sudáfrica, Estados Unidos y México, operaciones que suman cerca de 3.700 millones de euros.. El objetivo no pasa por reducir su presencia en el negocio renovable, sino por reciclar inversiones en activos ya maduros para destinarlas a nuevos desarrollos con mayores perspectivas de creación de valor.. La operación también pone de manifiesto el atractivo que mantienen los activos renovables en funcionamiento para los grandes inversores energéticos. Frente a los riesgos asociados al desarrollo de nuevas instalaciones -marcado por procesos administrativos más largos, mayores costes de construcción y un entorno financiero más exigente-, los parques ya operativos ofrecen ingresos recurrentes, un historial técnico contrastado y una elevada visibilidad sobre su comportamiento futuro.. Precisamente esa estabilidad explica el interés de Galp por reforzar su presencia en el mercado español mediante la adquisición de instalaciones ya consolidadas. La compañía portuguesa continúa acelerando la transformación de su negocio hacia un modelo con mayor peso de la generación baja en carbono y considera la península ibérica uno de sus principales mercados estratégicos para ese crecimiento.. «Esta adquisición refuerza la calidad y la diversificación de nuestra cartera renovable en la península Ibérica, incorporando activos con un sólido historial operativo y perfiles de generación complementarios», señaló el vicepresidente ejecutivo de Renovables de Galp, Georgios Papadimitriou.. Con la incorporación de estos 361 MW, la capacidad renovable instalada de Galp alcanza los 2,7 GW, con una producción anual aproximada de cinco teravatios hora (TWh). Además, la energía eólica pasará a representar alrededor del 30% de su mix de generación renovable, reforzando el equilibrio tecnológico de su cartera.. La compra anunciada este lunes constituye el segundo gran movimiento de Galp en el mercado eólico español en apenas unos meses. En abril, la energética cerró la adquisición de otra cartera de 351 MW distribuida entre Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Andalucía.. Con ambas operaciones, valoradas conjuntamente en 740 millones de euros, la compañía incorpora este año más de 700 MW de capacidad eólica mediante la compra de 32 parques repartidos por distintas comunidades autónomas. La estrategia permite acelerar de forma inmediata su capacidad de generación renovable sin asumir los plazos y la incertidumbre inherentes al desarrollo de nuevos proyectos.. Para Acciona Energía, la venta representa igualmente un respaldo a un modelo de negocio que combina el desarrollo de nueva capacidad con una gestión activa de la cartera de activos. La compañía mantiene una de las mayores plataformas renovables internacionales y ha convertido la rotación selectiva de instalaciones en una herramienta para financiar su expansión en un momento en que el acceso al capital resulta más costoso que durante el ciclo de tipos de interés ultrabajos.. El dinamismo del mercado de compraventa de activos renovables refleja, además, una nueva etapa para el sector. La prioridad ya no reside únicamente en instalar más capacidad, sino en maximizar la rentabilidad de las inversiones realizadas y optimizar el uso del capital. Las operaciones corporativas se han convertido así en un elemento esencial para sostener el crecimiento de las grandes eléctricas y energéticas en plena transición hacia un sistema descarbonizado.. La transacción entre Acciona Energía y Galp ilustra ese cambio de paradigma. Mientras el grupo español transforma activos maduros en liquidez para financiar nuevos desarrollos, la compañía portuguesa gana escala mediante la adquisición de instalaciones plenamente operativas capaces de aportar generación inmediata y flujos de caja estables. Ambas estrategias convergen en un mercado donde la gestión eficiente del capital empieza a ser tan determinante como el propio crecimiento de la capacidad renovable.
