La madre investigada junto a su pareja, por las lesiones graves y la presunta agresión sexual a su bebé de seis semanas, ha asegurado este jueves, ante el juez de la sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia de Barcelona, que nunca presenció ningún episodio de violencia del padre contra el niño. “Si lo hubiera visto, lo habría denunciado”, ha afirmado durante una declaración de más de tres horas en la que respondió a todas las partes. Según fuentes judiciales del caso, nuevas búsquedas en Google sobre el estado de salud del menor, hechas por la madre una semana antes de pedir ayuda, fueron incorporadas al juicio, incluyendo las relacionadas a las lesiones anales de su hijo.. Seguir leyendo

La madre investigada junto a su pareja, por las lesiones graves y la presunta agresión sexual a su bebé de seis semanas, ha asegurado este jueves, ante el juez de la sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia de Barcelona, que nunca presenció ningún episodio de violencia del padre contra el niño. “Si lo hubiera visto, lo habría denunciado”, ha afirmado durante una declaración de más de tres horas en la que respondió a todas las partes. Según fuentes judiciales del caso, nuevas búsquedas en Google sobre el estado de salud del menor, hechas por la madre una semana antes de pedir ayuda, fueron incorporadas al juicio, incluyendo las relacionadas a las lesiones anales de su hijo.
El bebé, que entonces tenía seis semanas, ingresó el 16 de marzo en el Hospital Vall d’Hebron con múltiples fracturas y lesiones internas. Tras activarse el protocolo por maltrato del hospital, centro de referencia en la atención a menores, los progenitores de 43 y 42 años entraron en prisión provisional acusados de los delitos de maltrato habitual, lesiones muy graves y agresión sexual. Más tarde, la mujer quedó en libertad, pero mantuvo la condición de investigada en el proceso.
La madre, en la que ya es su segunda declaración, ha reconocido “torpeza y falta de cariño” del padre hacia el pequeño, pero ha negado que hubiera visto episodios de violencia. Según ha explicado la defensa, no ha sido “una declaración correctiva”, sino “ampliadora” de lo que ya dijo, porque se encontraba en estado de shock tras ser detenida. La progenitora ha asegurado que informó a todos los médicos de las lesiones, incluso las más críticas en el recto del bebé, aunque los profesionales de los hospitales que lo atendieron sostienen que “no detectaron ningún indicio” hasta el 16 de marzo, cuando ingresó en el Hospital Vall d’Hebron.
Ese mismo día de marzo fue cuando, según ha declarado, se produjo la rotura del fémur del pequeño. La acusada ha sostenido que se encontraba en la cocina de su casa, mientras que su pareja y el bebé estaban en el comedor, por lo que “no tenía contacto visual” con ellos La madre, que era enfermera del mismo centro hospitalario, ha señalado, durante las dos declaraciones, que “se daba cuenta de que algo no iba bien cuando [el padre] lo cogía en brazos”.
Durante la vista se han incorporado nuevas búsquedas realizadas por la madre en Google, que la Fiscalía no ha precisado, pero ha señalado que “por su contexto permiten deducir algo importante”. La defensa, por su parte, ha destacado conversaciones de WhatsApp con una amiga en las que la investigada escribía: “Lo que me importa es mi bebé. El resto no me importa”.
La investigación del caso llevó al ingreso en prisión provisional de ambos como presunto autores de los hechos. La madre, sin embargo, está en libertad provisional desde el pasado 7 de mayo por no presentar “evidencia sobre un posible carácter agresivo o brusco”. El menor permanece bajo la tutela de la Generalitat en una familia de acogida.
La investigación judicial continuará el 1 de octubre con la declaración de los médicos del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona y del Hospital del Mar, ambos sancionados con 6.000 euros por el Departamento de Salud de la Generalitat. También está previsto que comparezca una prima de la madre, médico de profesión, que, según la defensa, tampoco observó indicios de malos tratos. Durante la vista, la madre solicitó retomar las visitas con el bebé, una petición a la que la Fiscalía se opuso al considerar que debe mantenerse la suspensión hasta que se descarte cualquier posible responsabilidad penal.
