No va a ser tan fácil ni tan rápido. La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) es muy importante porque deja claro que no se ponen obstáculos a la ley de amnistía acordada por el Parlamento español. Pero los efectos de este fallo no van a ser inmediatos. Persisten las versiones irreconciliables entre el Supremo y el Constitucional, referidas a la interpretación que cabe dar al alcance del perdón a los líderes del procés. El Supremo sigue considerando que la amnistía no alcanza al delito de malversación, sino que lo excluye. Por tanto, nada hace prever que se vaya a levantar en breve la orden de detención contra el expresidente de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont. El Constitucional, a su vez, tiene pendientes de resolución los recursos de amparo de los líderes de la intentona independentista, y tampoco va a dictar sus sentencias de forma inmediata. Actuará por sus pasos, probablemente después del paréntesis de agosto. Por tanto, la sentencia del TJUE ha supuesto la remoción de un potencial obstáculo a la aplicación de la amnistía, pero no deja expedito el camino para que este fin pueda obtenerse sin más dilaciones.. Seguir leyendo
No va a ser tan fácil ni tan rápido. La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) es muy importante porque deja claro que no se ponen obstáculos a la ley de amnistía acordada por el Parlamento español. Pero los efectos de este fallo no van a ser inmediatos. Persisten las versiones irreconciliables entre el Supremo y el Constitucional, referidas a la interpretación que cabe dar al alcance del perdón a los líderes del procés. El Supremo sigue considerando que la amnistía no alcanza al delito de malversación, sino que lo excluye. Por tanto, nada hace prever que se vaya a levantar en breve la orden de detención contra el expresidente de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont. El Constitucional, a su vez, tiene pendientes de resolución los recursos de amparo de los líderes de la intentona independentista, y tampoco va a dictar sus sentencias de forma inmediata. Actuará por sus pasos, probablemente después del paréntesis de agosto. Por tanto, la sentencia del TJUE ha supuesto la remoción de un potencial obstáculo a la aplicación de la amnistía, pero no deja expedito el camino para que este fin pueda obtenerse sin más dilaciones.
