Al final hubo acuerdo, en pleno Viernes Santo y a una horas de que se cerrase el plazo. IU y Podemos han alcanzado un acuerdo para concurrir juntos a las elecciones andaluzas del 17 de mayo en la coalición Por Andalucía, cuyo candidato será el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo. La candidatura ha quedado conformada por siete fuerzas políticas: Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Alternativa Republicana, Partido Verde, Podemos y Alianza Verde. El pacto se ha alcanzado contra el reloj, ya que el plazo para la inscripción de las coaliciones finaliza este viernes a las 23.59.. Seguir leyendo
Al final hubo acuerdo, en pleno Viernes Santo y a una horas de que se cerrase el plazo. IU y Podemos han alcanzado un acuerdo para concurrir juntos a las elecciones andaluzas del 17 de mayo en la coalición Por Andalucía, cuyo candidato será el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo. La candidatura ha quedado conformada por siete fuerzas políticas: Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Alternativa Republicana, Partido Verde, Podemos y Alianza Verde. El pacto se ha alcanzado contra el reloj, ya que el plazo para la inscripción de las coaliciones finaliza este viernes a las 23.59.
Según fuentes de Por Andalucía consultadas por EL PAÍS, Podemos encabezará la lista de Jaén y el número dos en la de Sevilla, sitios que no son de segura elección. En las elecciones de 2022, Por Andalucía no obtuvo representación en Jaén ni sacó el dos de Sevilla. En las negociaciones, la formación morada pidió encabezar una de las cinco candidaturas ‘seguras’ y fue IU la que “cedió” la de Jaén, apuntan las fuentes.
El partido liderado por Ione Belarra ha dejado claro su descontento con el reparto en un comunicado de prensa difundido este viernes: “Podemos ha decidido aceptar el acuerdo de coalición, pese a creer que no refleja el peso político de nuestra formación, al entender que hoy es más importante defender la sanidad y la vivienda antes que cualquier cálculo partidista”. Y ha defendido que “gracias a la generosidad de Podemos se ha evitado la presencia de tres listas a la izquierda del PSOE”. Expresamente agradece a Juan Antonio Delgado “su enorme generosidad”. “Tomamos esta decisión por responsabilidad política y con la convicción de seguir construyendo una alternativa de izquierda fuerte y valiente para plantar cara a las derechas y defender los derechos de los andaluces y andaluzas”, ha añadido.
Dirigentes que han participado en la negociación destacan que desde el principio todas las formaciones partieron con “voluntad de acuerdo” y de evitar tres papeletas a la izquierda del PSOE. También ha pesado la premisa de no desmontar lo ya acordado porque, según estas fuentes, “sería tanto como premiar una manera de hacer”.
Las fuentes consultadas no aclaran si Delgado, que fue elegido en primarias como candidato de Podemos a la presidencia de la Junta, irá encabezando la lista de Jaén. En Sevilla no es posible ocupar el segundo puesto, porque las candidaturas son cremallera (alternancia de hombre y mujer), como obliga la ley electoral andaluza.
Delgado ha recalcado en un mensaje en la red social X que la “prioridad” en este momento es “pensar y hablar de lo que importa a la gente: sanidad, el empleo y la vivienda”. “Los órganos de Podemos Andalucía han refrendado el acuerdo con Por Andalucía. El pueblo andaluz quería unidad de la izquierda y hoy es una realidad. Por mi parte, absoluta generosidad”, ha agregado.
Este viernes, Maíllo también se ha pronunciado en la red social X para celebrar el acuerdo. “Hoy damos un paso más en la construcción unitaria de @PorAndaluciaOrg al incorporar a @Podemos_AND”, ha manifestado. En el mismo mensaje, ha recalcado que con este pacto consolidan la que ha calificado como “la única alternativa real a Moreno Bonilla con más unidad”. “Vamos a por todas, con alegría, determinación y a la altura del momento histórico. Sea por Andalucía libre”, ha añadido.
Según el acuerdo alcanzado, IU encabezará las listas de Sevilla, Málaga, Córdoba, Granada y Almería; Movimiento Sumar, la de Cádiz; Iniciativa del Pueblo Andaluz, la de Huelva; y Podemos, la de Jaén. Ahora mismo, Por Andalucía tiene cinco escaños (el mínimo para formar grupo parlamentario propio) por las circunscripciones de Sevilla, Cádiz, Málaga, Córdoba y Granada. Al contrario de lo que ocurrió en 2022, Podemos ha ido muy debilitado a la negociación después de no sacar ni el 1% de los votos en las elecciones de Aragón (0,94%) y Castilla y León (0,74%) en las que concurrió en solitario.
Negociación contra reloj
El pacto ha tenido lugar después de que Podemos haya hecho oídos sordos a todas las convocatorias de la mesa de partidos de Por Andalucía, desde que en octubre de 2024 IU moviera ficha para poner en marcha el proceso para reeditar la alianza electoral. En abril de 2025, según ha contado el que fuera coportavoz de la ejecutiva de Podemos y diputado autonómico, José Manuel Gómez Jurado, se alcanzó un preacuerdo para ir en coalición, pero la dirección estatal lo frenó. La secretaria general de Podemos Andalucía, Raquel Martínez —que se encuentra de baja médica y ha sido orillada en este proceso—, y la mayoría de la ejecutiva eran partidarios de ir juntos.
El domingo pasado, Delgado ofreció mano tendida a Maíllo, una posición que 24 horas después avaló el portavoz de Podemos, Pablo Fernández. A partir de ahí se precipitaron los acontecimientos. La formación que dirige Ione Belarra convocó el martes una consulta interna para avalar la decisión de la dirección andaluza de “integrarse” en Por Andalucía. Los resultados conocidos el miércoles arrojaron un apoyo del 81,4%. El jueves se sentaron a negociar durante 11 horas y este viernes la coalición se ha inscrito en el registro de coaliciones con sede en el Parlamento andaluz cerca de las 13.00. El plazo acababa a las 23.59. Los miembros de Por Andalucía estuvieron reunidos desde las 11.00 hasta las 23.00 del jueves en la sede de IU en la calle Donantes de Sangre de Sevilla con dos recesos, uno para almorzar y otro “para pensar”, según fuentes de la negociación. Lo que más preocupaba era que hubiera filtraciones, por lo que se acordó un pacto de silencio y dejar los teléfonos móviles fuera de la sala de reunión. En 2022 lo hicieron a las 23.57 y sin Podemos, porque tensaron la cuerda hasta el máximo.
Ese año, Podemos apuró tanto la negociación, presidida por la desconfianza mutua con IU, que se quedó formal y jurídicamente fuera de la candidatura, aunque sus diputados concurrieron como independientes. En el documento que pactaron venían datos sobre denominación, siglas, símbolos, circunscripciones y los órganos de dirección y coordinación, entre otros. Pero en paralelo, Podemos e IU firmaron otro documento en el que se estableció un reparto puro de poder de supuestos cargos institucionales a futuro (en la Mesa del Parlamento y órganos de extracción parlamentaria), turnos en las intervenciones y debates, y reparto de las asignaciones parlamentarias. Podemos salía beneficiada en todas las casillas. Desde IU se le llamó “el documento de la rendición”.
