Una operación conjunta de la Policía Nacional española y la Dirección General de Vigilancia del Territorio de Marruecos (DGST, por sus siglas en francés, el servicio de inteligencia interior de este país) ha permitido la detención este miércoles de tres presuntos integrantes de una célula yihadista, según han informado las autoridades de Rabat y ha confirmado EL PAÍS en fuentes policiales. Dos de los arrestos se han producido en la localidad de Tánger, mientras que el tercero, considerado el líder del grupo, ha tenido lugar en Palma, en una vivienda situada en la calle Gabriel Maura, en el centro de la capital balear.. Seguir leyendo

Una operación conjunta de la Policía Nacional española y la Dirección General de Vigilancia del Territorio de Marruecos (DGST, por sus siglas en francés, el servicio de inteligencia interior de este país) ha permitido la detención este miércoles de tres presuntos integrantes de una célula yihadista. Supuestamente planeaban cometer un atentado en España mediante la figura de un lobo solitario, según han informado las autoridades de Rabat. Dos de los arrestos se han producido en la localidad de Tánger, mientras que el tercero ha tenido lugar en la ciudad de Palma, según han confirmado a EL PAÍS fuentes policiales.
Según la investigación, al cabecilla del grupo se le atribuye la supuesta planificación de un atentado en España del que no han trascendido hasta ahora más datos. Los detenidos en la ciudad del norte de Marruecos participaban, por su parte, “en la financiación y el apoyo logístico a combatientes activos” de las ramas del Estado Islámico (ISIS en sus siglas en inglés) que operan en la región subsahariana del Sahel y en Somalia, regiones africanas donde el yihadismo se ha hecho fuerte en los últimos años.
En el Sahel, el avance del yihadismo parece imparable desde hace más de una década y no solo ha provocado miles de muertos, tres millones de desplazados y una grave crisis humanitaria, sino también erosionado a los gobiernos de la región y una enorme inestabilidad política y social. La presencia de estos grupos armados se ha convertido, de hecho, en una de las principales amenazas para la seguridad europea. En esta zona de África operan, entre otros, Jama’at Nasr al-Islam wal Muslimin (JNIM, una coalición de grupos vinculados a Al Qaeda) y el Estado Islámico en el Sahel (subordinado al ISIS), que en ocasiones se enfrentan entre ellos por el control de territorios.
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