El talento de Faustino Oro está fuera de toda duda. Con 12 años, 4 meses y 19 días, el ajedrecista argentino acaba de perder su última oportunidad de convertirse en el gran maestro más joven de todos los tiempos. Es el título más alto que puede conseguir un jugador y lo persiguió hasta el último segundo en Moscú, donde necesitaba ganar sus tres últimas partidas en el Open de Aeroflot, uno de los abiertos más fuertes del calendario. En la capital rusa se juega este clásico del circuito desde 2002 y la competencia es durísima, pero Fausti no tenía alternativas si quería perseguir el récord. «Voy a intentar disfrutar e ir sin presión, pero emocionado también», reconocía días antes de su asalto a los libros de historia. . Seguir leyendo
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